Los vecinos de Puente Seco exigen que se asfalte la vía urbana de acceso a sus casas en Miranda
En agosto gastaron 800 euros en un camión de grava para poder tapar los numerosos socavones
Cristina Ortiz
Lunes, 24 de noviembre 2025, 23:36
800 euros. Ése es el importe que en agosto desembolsaron los vecinos de Puente Seco, cerca de Cascajos de Bayas, por el camión de grava ... que pidieron para poder rellenar los socavones de la calle que da acceso a sus viviendas. Ocho casas que llevan más de 6 años reclamando al Ayuntamiento que asfalte y acondicione una vía intransitable en época de mal tiempo y que se ha convertido en una trampa para los más mayores de la zona, con dificultades de movilidad.
«Nos sentimos marginados, ignorados y, lo que es peor, no nos sentimos escuchados», denuncia uno de los residentes en la zona, Daniel Camayo; que recibo tras recibo ve que son igual que todos los mirandeses para pagar impuestos y tasas, pero no para que la calle tenga unas condiciones mínimas de seguridad para los 17 vecinos que tienen su residencia en esa calle y entre los que hay 8 niños y 6 personas mayores, de las que alguna ya ha sufrido una caída por las dificultades para caminar con un bastón o un andador.
«En 35 años aquí no se ha invertido nada», denunciaba uno de los residentes, convencido de que asfaltar es una cuestión de voluntad política, ya que se trata de un recorrido de apenas 100 metros. Y es que ni siquiera han pedido que se renueven las redes de canalización, que también son muy antiguas. Se conforman con que se arregle el firme, pero ni eso consiguen.
De nada les ha servido el compromiso municipal verbalizado hace un año. Fecha en la que Camayo recuerda que se reunió personalmente con la alcaldesa, Aitana Hernando; el concejal de Urbanismo, Guillermo Ubieto; y un técnico del Ayuntamiento. «Me recibieron para explicarles en persona lo que tantas y tantas veces les he contado con escritos: el estado lamentable de nuestra calle, que supone un peligro constante para los ancianos, que temen una caída; y para los niños, que no tienen dónde jugar con seguridad».
De aquel encuentro, aseguró, salió un compromiso para mejorar el estado de la calle. «Me aseguraron que harían la obra acogiéndose a una 'ley de auxilio', agilizando todo si era necesario, porque la necesidad era urgente. El arquitecto municipal, incluso, vino, inspeccionó y confirmó la viabilidad. El proyecto era oficial».
O eso creyeron, porque tras esperar «pacientemente» más de un año a que «la maquinaria municipal, supuestamente engrasada por su promesa, se pusiera en marcha, la calle sigue igual». También pensaron que no tardaría en asfaltar su zona cuando hace seis años arreglaron Cascajos de Bayas, que estaba en mejores condiciones y contaba incluso con aceras. Confiaban en que su tramo sería el siguiente. Pero no fue así, por lo que en reiteradas ocasiones volvieron a trasladar al Ayuntamiento, a través de la Asociación de Vecinos de Bayas, la necesidad de mejoras. Fórmula que tampoco sirvió para nada y que el año pasado le llevó a reunirse con Hernando y Ubieto. Un encuentro del que salió satisfecho y confiado en que la solución llegaría pronto, pero desde entonces todo han sido largas. «No entiendo por qué no lo quieren hacer. Es una necesidad básica», zanjó.
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión