Urgencias Sociales atendió a 41 mujeres por violencia de género el año pasado

El 85% de los agresores tenía nacionalidad española frente al 15% de procedencia extranjera. /A. G.
El 85% de los agresores tenía nacionalidad española frente al 15% de procedencia extranjera. / A. G.

El dato se recoge en la memoria del servicio municipal en 2018 y la media de edad de las personas agredidas fue de 36 años

TONI CABALLERO

El Servicio de Urgencias Sociales (SUS), el recurso que da cobertura a la ciudadanía mirandesa en el horario en el que los puntos habituales de asistencia o CEAS (tanto Este como Oeste) se encuentran cerrados, atendió en 2018 a 41 mujeres que fueron víctimas de violencia de género. El objetivo, una atención «rápida, directa e individualizada que tiene como objeto resolver la situación de urgencia social y que se realiza en perpetuo contacto con la Policía Local», apuntó el concejal de Servicios Sociales, Pablo Gómez.

Las 41 víctimas por violencia de género se erigen como un 38% de las 106 mujeres que fueron atendidas por el servicio de Urgencias Sociales el año pasado, y un 24,8% del total de mujeres y hombres (153) que llegaron al servicio por diversas causas (catástrofe, drogodependencia, transeúntes; entre otros). Así lo refleja la memoria anual del ente municipal, que se presta «para dar atención a cualquier casuística que se produzca a partir de las 15.00 y hasta las 8.00 horas en los días laborales, más festivos y fines de semana», afirmó Gómez.

Del total de mujeres recogidas por estas agresiones, 21 de ellas se encontraban con empleo en el momento de la asistencia, un 51%; mientras que 17 atravesaban una situación de desempleo (un 41,4%). Además, otras 2 eran estudiantes y una percibía algún tipo de ayuda social.

En lo referente a la situación sentimental de las víctimas, casi la mitad, 19, sufrieron la violencia a manos de sus parejas. Otras 11 mujeres fueron atendidas tras ser maltratadas por sus antiguos compañeros sentimentales, otras 8 dentro del ámbito del matrimonio, y las 3 restantes estaban divorciadas y recibieron la agresión de sus respectivos exmaridos.

«La mayoría fueron maltratos psicológicos», subrayó el concejal de Servicios Sociales. Cabe recordar que este servicio local está compuesto por dos trabajadoras sociales que, en su reparto de guardias, realizan la primera atención de las personas cuando los CEAS están cerrados y la Policía local, en la mayoría de los casos (en otras ocasiones la Policía Nacional o el hospital Santiago Apóstol), las reclama.

En el campo de actuación específico de la violencia de género, la profesional se desplaza hasta la ubicación para recoger a la mujer, atenderla, valorarla y recoger los datos con la realización de una ficha técnica y derivarla, a la mañana siguiente, a uno de los Centros de Acción Social (CEAS) de la ciudad. Ya en el centro, la asesorarán de los recursos judiciales y económicos que puede interponer contra su agresor. Acogida, información y acompañamiento, así como el realojo en casos en los que sea necesario, son los recursos que abarca el SUS.

Se trata de una atención muy importante, ya que es la primer tratamiento que recibe la víctima tras el aviso. «El servicio que se presta cuando hay una urgencia social se termina cuando se pasa a los CEAS, a los Servicios Sociales», reveló Gómez. El año pasado, el Consistorio destinó un total de 42.000 euros, IVA incluido, al contrato de Urgencias Sociales.

Asimismo, en relación a la edad de las personas violentadas por esta causa en la ciudad en 2018, la media de edad de las mujeres atendidas es de 36 años, ligeramente superior a la de 2017 y 2 años por encima de la de 2016. Si bien es cierto que «se trabaja con un rango de edad muy amplio que abarca desde los 18 hasta los 77 años, en el caso de la mujer de mayor edad». En esta línea, un 61% de las víctimas tenía hijos y el 39% restante no era madre en el día que recibieron asistencia por parte del SUS.

Resulta preocupante que Urgencias Sociales haya vuelto intervenir en más de 40 episodios de violencia de género en la ciudad en un solo año. Un dato que iguala con 41 a sus homónimos de 2016 y 2012, y que supera ampliamente a los recogidos en 2014 (28) o 2013 (23).

A día de hoy, la media se sitúa en 3,4 víctimas mensuales entrando en el plan de atención integral con el que cuenta el Ayuntamiento para este tipo de casos, todo ello a través del SUS, la principal puerta de acceso para los casos de violencia de género que llegan hasta el ente local.

El perfil de las agredidas responde, en su mayoría, a una mujer española. El 78% de las víctimas tiene nacionalidad española frente al 22% de procedencia foránea. Porcentajes muy similares a los recogidos de los agresores; de origen nacional en un 85% y llegados de un país extranjero en el 15% restante.

Sin embargo, el dato que más sorprende es que un 92,7% de las mujeres que vivieron algún episodio de violencia machista en 2018 no contaba con ninguna orden de protección para su agresor. Sólo un 7,3% tenía una orden de alejamiento u otro tipo de protección.

En definitiva, Miranda cerró 2018 con 41 mujeres víctimas de violencia de género que fueron atendidas por el Servicio de Urgencias Sociales del Ayuntamiento. Una cifra reseñable para una ciudad de 36.500 habitantes y dentro de un año con la cifra más baja de mujeres asesinadas por su pareja o ex pareja a nivel nacional en los últimos quince años. Mientras el número de víctima por violencias machistas no llegue a 0, el Servicio de Urgencias Sociales de la ciudad continuará brindando apoyo; atención y asesoramiento a todas aquellas mujeres que la sufran.

 

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