Urbanismo requiere la ITE a 1.435 edificios, incluidos los pendientes de ejercicios previos

Operarios de una empresa de construcción realizando arreglos en la fachada de un bloque de viviendas de la ciudad. /A. G.
Operarios de una empresa de construcción realizando arreglos en la fachada de un bloque de viviendas de la ciudad. / A. G.

El listado elaborado con los inmuebles obligados este año cuenta solo con 35,los demás proceden de otros años

CRISTINA ORTIZ

Seis años después de que se pusiera en marcha el plan para determinar la 'salud' de los edificios de la ciudad, el listado de edificios llamados a pasar en 2019 la Inspección Técnica de Edificios (ITE) se reduce a 35 inmuebles. Son los que este ejercicio cumplen 40 años, edad marcada en la norma para obligar a los edificios a pasar un 'chequeo' que certifique que se encuentran en buen estado. Si bien, son muchos más los que recibirán un requerimiento del Ayuntamiento para que realicen ese análisis.

De hecho, esta previsto que la notificación se extienda a 1.400 más, que son los que no han cumplido con el trámite en ejercicios precedentes pese a superar los 40 años desde su construcción. Así que desde el área de Urbanismo se ha optado por incorporar a la lista a todos aquellos que figuran como pendientes; con el objetivo de tener una imagen fiel de la situación de las construcciones de la ciudad y asegurarse de que todas aquellas que están en mal estado se someten a las intervenciones necesarias para revertir la situación y ofrecer unas condiciones óptimas, en muchas de ellas, a las personas que residen en su interior.

Las últimas que se han sometido a la ITE han sido buena parte de los 262 edificios a los que se les requirió este análisis en 2018 y que se correspondían con los construidos antes de 1978. De ellas, a finales de año 220 se habían realizado y entregado en el Ayuntamiento, lo que representa casi un 84% del total. Faltaban al concluir el ejercicio 42 de las solicitadas.

Pero no todas habían sido registradas. Los cambios de gestión introducidos por la aplicación de la normas de la Administración Electrónica han supuesto una ralentización, con lo que al finalizar el año se habían tramitado 149 de las presentadas.

De ellas, 114 se han contestado de manera favorable, con lo que los titulares de esos inmuebles no van a tener que hacer ninguna intervención encaminada a garantizar la seguridad de la construcción. La calificación contraria han recibido 34 edificios, a los que la ITE les ha salido desfavorable y, por tanto, tendrán que actuar y realizar obras para resolver los puntos negros.

Principalmente los problemas están relacionados con la situación que presentan fachadas y cubiertas. Si bien también se han detectado problemas, aunque en menor medida, en su estructura, en sus condiciones de habitabilidad, salubridad, instalaciones, cimentación y ornato público.

Los propietarios de esto inmuebles a los que se les ha comunicado la obligación de intervenir en sus edificios van a poder a acogerse, por primera vez, a ayudas municipales en caso de carecer de recursos económicos con los que hacer frente al coste de estas obras. Podrán acceder a una subvención de hasta el 65% del coste de los trabajos a ejecutar o a un máximo de 5.000 euros.

Cuando se puso en marcha la norma que obligaba a todos los edificios de más de cuatro décadas a someterse a una revisión de su estado, Urbanismo cifró en 4.435 el número de edificios que se encontraban levantados en la ciudad y en 3.025 los que superaban esos años y, por tanto, debían someterse a la ITE. Representaban más del 68% del total.

Las primeras notificaciones se remitieron desde el Ayuntamiento en 2014, cuando se enviaron a los titulares de 383 inmuebles, de los que atendieron el requerimiento solo 72. Era el primer año y el desconocimiento o la falta de experiencia en esa materia hizo que fueran pocos los que cumplieran con esa inspección. Menos del 20%. Entonces se comunicaron 54 favorables y 18 desfavorables.

La situación cambió drásticamente en el siguiente ejercicio, ya que en 2015 se presentaron hasta 503. Si bien, ese fue el año en el que más se solicitaron desde el Ayuntamiento, hasta alcanzar las 1.093. Del medio millar entregadas ese periodo, 433 recibieron la calificación de óptimas y 77, negativas.

Mayor fue el porcentaje de las realizadas en 2016. Hasta el 68%, ya que se gestionaron 540 de las 793 que informó Urbanismo que había que realizar. En se momento 493 fueron favorables y 47, desfavorables. El listado total se completa con las 230 registradas en 2017, de las 463 requeridas. De las que sí se hicieron 164 fueron positivas y 66 negativas.

En cinco años se han llevado a cabo 1.547, a las que hay que sumar 4 hechas en los dos ejercicios previos sin que se demandara por el Consistorio. En total, 1.551, de las que 1.308 han sido informadas favorablemente y en 243 se han requerido intervenciones.