Urbanismo estudia un cambio en el PGOU para asumir el mantenimiento de la plaza Alfonso VI

La plaza ha mejorado notablemente su imagen después de que se hiciera una limpieza de urgencia los días 18 y 19. /A. G.
La plaza ha mejorado notablemente su imagen después de que se hiciera una limpieza de urgencia los días 18 y 19. / A. G.

La modificación en el plan general afectaría por igual a todos los espacios privados de uso público en superficie de la ciudad

CRISTINA ORTIZ

El evidente deterioro de la plaza Alfonso VI, por años de falta de mantenimiento y conservación, llevó a los vecinos de la zona a movilizarse públicamente reclamando la atención de la ciudadanía y, en especial, de los partidos políticos antes de las elecciones municipales. Pero tras el paso por las urnas no han cejado en su empeño de reclamar mejoras y han constituido una comisión vecinal que sirve de correa de transmisión de sus necesidades con el Ayuntamiento.

Concretamente con el departamento de Urbanismo con quien ya se han sentado para abordar las diferentes opciones que se pueden poner sobre la mesa para dar una solución definitiva al deterioro y a la mala imagen de una zona muy céntrica. Y es que el primer paso que dio la comisión fue el de solicitar formalmente, mediante el registro de un escrito en el Consistorio, una reunión con responsables del equipo de Gobierno.

Encuentro que se produjo el 17 de julio y en él los propietarios pusieron el foco en el agravamiento de problemas de seguridad y salubridad ya denunciados. Un listado que incluye desperfectos en el pavimento, en el mobiliario urbano, la presencia de basura en las jardineras que desde hace tiempo no cumplen esa misión, los orines en el pasadizo, cables pelados...

Al tiempo, desde el Ayuntamiento, la responsable de Urbanismo, Soraya Solórzano, explicó a los vecinos que ya se estaba trabajando en «valorar las diferentes opciones que hay de cara a una futura intervención en la plaza, decantándose por aquella que pueda se más viable desde el punto de vista tanto técnico como jurídico».

A priori, la más factible para dar una solución definitiva a la zona pasa por modificar el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de la ciudad. ¿En qué sentido? Pasando a asumir la administración local «la conservación y mantenimiento» de las zonas privadas de uso público en superficie. De todas las que tengan esta consideración en la ciudad, no solo de la plaza de Alfonso VI. La medida afectaría también a otros puntos de la ciudad como puede ser el espacio de la conocida como pista verde de la zona del PR-1 o la plaza de Pequeña, en las que los vecinos seguirían siendo titulares del suelo.

Pero ahora mismo, eso no es suficiente para el caso de Alfonso VI. «Ninguna otra tiene ese deterioro». La zona requiere una intervención en profundidad pero que el Consistorio solo la asumiría en la parte superior, en la que se ve, no en el subsuelo, porque hay que tener en cuenta que en el sótano hay garajes y todo lo relativo a impermeabilización y aislamiento les corresponde a los vecinos. «Es una competencia suya», recalcó Solórzano. Y esos son aspectos que deben estar claros antes de que Urbanismo realice cualquier intervención. De no ser así, no lo hará.

«Independientemente de que el Ayuntamiento esté dispuesto a hacer la modificación del PGOU y, al mismo tiempo, empezar a trabajar en un proyecto para remodelar la plaza y crear una partida para el arreglo en el presupuesto de 2020, los vecinos tienen que ser conscientes de que dentro de ese plan ellos tienen una obligación», aclaró la responsable del departamento.

¿Cuál? Garantizar al Consistorio que el subsuelo, aquello que no se ve, está en óptimas condiciones y que no volverán a aparecer los problemas de goteras, filtraciones y humedades que saben que hay, una vez que se haya renovado el pavimento, con el cambio de baldosas, y eliminados los desniveles actuales.

Y es que, a priori, la propuesta que parece más plausible y que tiene mayor aceptación pasa por hacer una plaza diáfana, sin elementos en altura (como las actuales jardineras) que facilitan permanecer casi oculto en el interior de la misma. «De ese modo, al que vaya a hacer botellón, una pintada o a causar destrozos le van a ver», apuntó Solórzano.

Ese plan de cómo quedaría a nivel estético y ornamental la plaza, que ejecutaría el Ayuntamiento debería avanzar en paralelo al de la intervención necesaria en el subsuelo, para garantizar el aislamiento y la impermeabilidad que deben hacer los vecinos. «Tendría que ser una obra de continuidad en la que necesariamente para hacer la intervención en superficie se tiene que dejar perfectamente reparado todo lo que tiene que ver con el garaje. Debería haber un proyecto conjunto. El Ayuntamiento no puede colocar una sola baldosa sin saber que se está haciendo con garantías. No sería de recibo tener que levantar luego nada porque hay filtraciones»

De momento, lo que ha se ha hecho es limpiar la zona y retirar aquellos elementos que deteriorados que ya no cumplían ninguna misión pero daban mal aspecto. Se hizo con carácter de urgencia los días 18 y 19 e, inicialmente, ha contribuido ha mejorar notablemente la imagen de la zona.

Pero a los vecinos, para evitar que en el corto plazo volvieran a surgir problemas de suciedad, les gustaría que la eliminación de los muros que conformaban las jardineras se realizara ya, sin esperar al proyecto definitivo a ejecutar el próximo año. Petición que el Ayuntamiento no tiene claro poder cumplir. De momento, ha encargado un informe a los técnicos municipales para saber si el derribo de esas paredes –que se haría con medios propios del Consistorio– podría conllevar algún problema.

«No podemos pasar por alto que esa tarea generaría vibraciones y debajo hay una zona de aparcamientos, que la retirada de elementos podría desembocar en filtraciones... Además, de poderse hacer técnicamente, el consenso entre los vecinos debería ser total».

Por otro lado, los vecinos también mostraron su preocupación por la situación de un transformador eléctrico de Iberdrola en la plaza.