Más del 70% de los trabajadores de la AP-1 despedidos son de Miranda

Trabajadores de la AP-1 en una movilización realizada en Pancorbo hace un mes./A. G.
Trabajadores de la AP-1 en una movilización realizada en Pancorbo hace un mes. / A. G.

32 empleados de la ciudad, la mayoría vinculados a actividades de peaje, recibirán desde hoy la carta de despido tras la firma ayer del ERE

CRISTINA ORTIZ

44 trabajadores de la AP-1, de los 111 que componen la plantilla, recibirán a partir de hoy la carta de despido, después de que ayer se firmara el ERE con la concesionaria de la vía, Europistas y el grupo Itínere. Y a la mayoría se les entregará en la base de Miranda, ya que 32 de ellos tienen aquí su puesto. Representan casi el 73% del total. Una situación que obedece básicamente al hecho de que es en este entorno donde confluyen la mayor parte de las cabinas de peaje y es el personal ligado a esa actividad el que no tiene opción de recolocación. También hay algunos empleados de administración.

El finiquito, que les llegará en quince días, el último de trabajo, estará calculado tomando como referencia una indemnización de 25 días de salario por cada año trabajado, hasta un máximo de 15 mensualidades. En este caso, apuntó Carlos López Inclán, secretario general de la Federación de Servicios a la Ciudadanía (FSC) de CC OO, «algo más de la mitad de los afectados recibirá el máximo. Para el resto los cálculos se realizarán tomando como referencia esas jornadas anuales. Evidentemente, también influirá el salario y la antigüedad.

Hay que tener en cuenta que hay 18 mayores de 55 años. «Un número estimable». Al igual que el de mujeres. Hasta 16 de los 44 despedidos. El 36%. «Hay gente que lleva casi 40 y otros, que uno. La horquilla es muy grande. Quitando a los que menos llevan, las cuantías que percibirán están entre 20.000 y 50.000 euros», apuntó López Inclán.

El acuerdo se ha cerrado tomando como referencia unos números más altos que los del mínimo legal establecido, que se queda en 20 días y un máximo de 12 mensualidades. Es algo que se ha conseguido en el marco de la negociación y que, reconoció López, no resultó fácil. Y es que se trata de «una empresa multinacional, en la que el mayor peso del capital es anglosajón, donde no se entiende por qué tienen que pagar más de lo legalmente establecido». En esas situaciones hay que hacer presión y pedagogía, lo que no significa que sea más fácil con el empresariado español».

También se ha acordado, pese a que no alcanzan el medio centenar de personas, que se va a poner en marcha un plan de búsqueda de empleo del que se va a encargar una firma especializada que ha contratado la propia concesionaria.

Queda por resolver «cómo va a ser el procedimiento exacto para dejar el trabajo, fundamentalmente, en el entorno de las 00.00 horas del 1 de diciembre. No es algo automático. Llegado ese instante no levantas la barrera y sales corriendo. Las cosas no son tan fáciles. Hay que concretarlo, porque el director de operaciones no ha estado en la negociación del ERE. Habrá que establecer un protocolo de actuación».

Aunque aún no se ha firmado el contrato, está previsto que 62 continúen con su trabajo habitual de mantenimiento en la vía. De momento, ligados a la misma empresa y, en un futuro, a la que resulte concesionaria de la licitación que tiene que promover el Ministerio de Fomento. Esos términos del contrato aún no están cerrados. «Tendremos que ver cómo se suscribe esa subrogación, aunque está acordado que se mantengan las condiciones actuales hay que ponerlo por escrito», valoró López

El acta final del periodo de consultas del ERE también contempla establecer una comisión de seguimiento para tratar todos los problemas que vayan surgiendo, que puede ir desde el cálculo de la indemnización de un trabajador concreto a que algún empleado de mantenimiento quiera salir de la empresa y dejar el ERE», concluyó.

 

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