El Servicio de Urgencias Sociales de Miranda atendió a 153 personas en 2018

Pablo Gómez, concejal de Servicios Sociales, durante la presentación de la memoria. /A. G.
Pablo Gómez, concejal de Servicios Sociales, durante la presentación de la memoria. / A. G.

El Consistorio destinó un total de 42.000 euros a esta actividad inherente al departamento de Servicios Sociales

TONI CABALLERO

Definido como una labor que lleva a cabo el departamento de Servicios Sociales del Ayuntamiento, el Servicio de Urgencias Sociales sirve para prestar atención a cualquier casuística que se acontezca a partir de las 15.00 y hasta las 08.00 horas de los días laborales (cuando no está disponible el Ayuntamiento), así como también en los días festivos y fines de semana.

El año pasado, 153 personas fueron atendidas por este servicio en nuestra ciudad, 106 mujeres y 47 hombres. Urgencias Sociales está compuesto por dos trabajadoras sociales que, en su reparto de guardias, realizan la primera atención de las personas cuando el Ayuntamiento está cerrado y la Policía local, en la mayoría de los casos, las reclama.

Entonces, la profesional se desplaza hasta la ubicación para recoger a la persona, atenderla, valorarla y recogerlo con la realización de una ficha técnica y derivarla, a la mañana siguiente, a uno de los Centros de Acción Social (CEAS) de la ciudad.

En 2018, la procedencia de las llamadas reclamando este servicio se produjeron a través de la Policía local en 50 ocasiones, otras 43 desde la Policía Nacional y, el resto hasta llegar a 153, derivadas de la coordinación del servicio con el Hospital Comarcal Santiago Apóstol y el Albergue Juvenil Fernán González. Además, estas se produjeron, «en su mayoría, en los tramos de tarde y noche», según Pablo Gómez, concejal de Servicios sociales.

La ciudad destinó un total de 42.000 euros, IVA incluido, al contrato de Urgencias Sociales el pasado año. El servicio se activó en diferentes sectores como la atención a transeúntes, atendiendo a 69 personas sin asentamiento fijo que se trasladaban de una ciudad a otra.

De los 69 casos, 35 eran mujeres y 34 hombres; siendo el 75 por ciento de procedencia española y el 25 por ciento restante de nacionalidad extranjera. Dentro de este sector, se atendieron a personas individuales, parejas, matrimonios y familias completas.

En este frente de actuación de Urgencias Sociales, los recursos más utilizados por el servicio fueron la pensión municipal y el Albergue para facilitarles alojamiento. Y también se ayudó con la adquisición de 4 billetes de tren.

Otro de los ámbitos de actuación fueron las personas de la tercera edad. Dos ancianos, una mujer y un hombre, recibieron atención de Urgencias Sociales. Con 85 años de media entre ambos, el primer caso respondió al deterioro cognitivo de uno de ello, mientras que el segundo tuvo su motivación en las condiciones antihigiénicas que presentaba el domicilio en el que habitaba.

Asimismo, 10 menores de edad también tuvieron que recibir atención de las dos trabajadoras sociales encargadas. Respecto a este sector tan sensible, 9 de los 10 menores eran de origen español y sólo 1 tenía procedencia foránea. Además, 6 de ellos se correspondían con el sexo femenino y 4, con el masculino.

De la decena de intervenciones, cuatro de ellas se argumentaron al tratarse de menores agresivos con sus progenitores. Hubo otros 3 casos de situación de desamparo de estos menores y 2 más en los que fueron los progenitores los que agredieron a los menores.

En todos ellos, el procedimiento de actuación se inició con la recogida de las personas para su posterior atención, orientación y derivación a uno de los CEAS durante la jornada siguiente; donde fuesen atendidos en profundidad.

También se atendieron casos de catástrofe el pasado año. Hasta 9 situaciones derivadas del incendio de la vivienda en la que habitaban todos ellos. 6 mujeres y 3 hombres tuvieron que ser alojados provisionalmente hasta que su inmueble retornó a la habitabilidad.

Por otra parte, la drogodependencia es uno de los ámbitos de actuación más combatidos por Servicios Sociales y diferentes asociaciones municipales de la ciudad. En lo referente al servicio de Urgencias Sociales, fueron 4 los casos en los que se tuvo que intervenir el pasado año.

Dos mujeres y dos hombres recibieron la atención de las trabajadoras sociales, que las facilitaron alojamiento y acompañamiento personalizado, además de fármacos para facilitar la lucha contra la dependencia.

Cabe recordar que prestaciones como el CSM, el Servicio de Urgencias Sociales, el centro cívico o la ludoteca se asumen íntegramente por las arcas municipales.

 

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