De regalo un paquete de ilusión a raudales

regorio Seco junto a su sobrina en el carrusel, protagonistas de la quinta generación de barraqueros. /Avelino Gómez
regorio Seco junto a su sobrina en el carrusel, protagonistas de la quinta generación de barraqueros. / Avelino Gómez

Son profesiones distintas pero todas tienen como denominador común que nos hacen jugar con nuestras alegrías y esperanzas

SILVIA DE DIEGO

La ilusión es una fuerza invisible, es vivir la añoranza de la inocencia de cuando éramos niños y es, en definitiva, algo intangible que se esconde tras nuestros anhelos. Hay profesiones en las que la vocación va por delante y en las que como si de un regalo se tratase nos ofrecen pequeños o grandes momentos de ilusión, profesiones en las que si lo piensas bien, se reparte ilusión a raudales y es que a ¿quién no le gusta dejarse llevar por la magia?. Precisamente de magia e ilusión sabe y, mucho uno de nuestros protagonistas el mago e ilusionista Jesús Linaje al que pillo con el manos libres conduciendo dirección a Galicia donde participa en una gala infantil. «Me encanta poder transmitir emociones imposibles o milagros para el público», reconoce este artista de lo invisible que lleva junto a otros compañeros de profesión mil y una sonrisas también a los hospitales. «Es una gran terapia y sería injusto e egoísta decir que sólo es para los pequeños que están ingresados porque es algo recíproco», confiesa.

Él acude junto a la Fundación Abracadabra todos los meses al Hospital de Burgos. En concreto los primeros martes de cada mes las caras de estos niños y niñas se transforman y, algunos que llevan tiempo ingresados, debido a tratamientos largos y duros cuentan con los dedos de una mano cuando será la siguiente visita. «Cada vez que voy a Burgos digo lo mismo. Es el único sitio adonde voy a actuar y en el que me gustaría llegar y no encontrarme con público. Ellos nos dan más que nosotros a ellos y la magia en el hospital a parte de ilusión también es diversión y desconexión».

El espectáculo que ofrece el Mago Linaje es participativo y busca siempre la implicación de los niños en sus funciones sin olvidar la diversión. «Hago que se rían, que se rompan varitas. Soy un mago payasesco que hace que los más pequeños se conviertan en magos porque son los que solucionan la situación y consiguen que el truco les salga».

El público preferido para Linaje son los alumnos de Infantil aunque también hace espectáculos específicos para cada edad. De hecho, en estos momentos se encuentra inmerso en un proyecto destinado a un público muy pequeño de 0 a 3 años bajo el nombre 'De Rechupete'. «Hay pocos magos que se dediquen a este rango de edad. En este caso ya no es tan participativo y es muy visual con luces, marionetas y pompas de jabón entre otras muchas cosas».

El Mago Linaje llevará paquetes de ilusión a raudales en su coche durante estas Navidades y entre sus destinos figuran ciudades y festivales por toda la geografía española. «He estado en Granada y en Tarragona en el Magic Theatre, voy a Galicia y luego ya estaré en el Toda Magia en Zaragoza, en León una semana entera en el Palacio Gaudí y luego itinerante por los grandes pueblos de esta provincia. No me voy a aburrir», sonríe,

Junto a él su socio el Mago Patxi que son un tándem perfecto. «Yo soy más infantil, más Disney mientras que su personaje es más canalla, más transgresor se dirige más a los padres de los niños en los espectáculos de calle. Ha estado en el Campeonato del Mundo en Italia y consiguió ser seleccionado entre los 12 mejores magos de calle».

Al rico churro

Y de la magia de los magos a la receta mágica de unos buenos churros. De ingredientes de calidad , de mimo y cariño sabe Julia Martínez quien natural de Logroño el amor hizo que recalara en Miranda hace ya dos décadas. Su presencia se hace más que palpable a ritmo de chocolate y churros en La Perla Riojana en las fiestas de San Juan del Monte y Altamira sin olvidar carnavales y las fiestas navideñas. «Desde el 5 de diciembre y hasta el próximo 7 de enero todo aquel que quiera puede comerse unos ricos churros y una chocolate caliente en el parque Antonio Machado y entre el 27 de diciembre y el l 7 de enero también estaremos en la calle Aquende cerca de la parte vieja», explica.

Junto a los churros de toda la vida, ofrecen otras variedades dulces pero los churros de chocolate y las patatas fritas siguen siendo los productos preferidos entre los más pequeños de la casa.

A pesar de que se trata de ingredientes sencillos no es fácil hacer un buen churro y Julia Martínez reconoce que el secreto no es tan complicado. «Llevamos muchos años haciéndolos, como churrería familiar cumplimos más de 40 años. Hay que tener buena mano y utilizar materia prima de calidad. En nuestro caso cada dos días cambiamos el aceite. Calidad y limpieza cien por cien», subraya.

En cuanto a la pregunta del número de churros que puede freír en un día Julia se echa literalmente las manos a la cabeza pero sostiene que un día especial como es el de la Cabalgata de Reyes podrán venderse entorno a 50 docenas de churros aproximadamente, lo que traducido en unidades, ascienden a 600 churros vendidos. «La verdad es que es un negocio que nos hace volver a nuestra juventud a recuerdos de cuando éramos niños, si vas a unas barracas y no ves una churrería es como si faltase algo» y es que es cerrar los ojos y el aroma de los churros se transforma en ilusión.

 

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