Reclaman que se suspenda el proyecto de la nueva piscina climatizada

Un momento del pleno de esta semana en el que el proyecto de la nueva piscina acaparó parte del debate. /A. G.
Un momento del pleno de esta semana en el que el proyecto de la nueva piscina acaparó parte del debate. / A. G.

PP e IU mostraron su preocupación por el proceso de contratación, «una chapuza que puede hacer daño a la ciudad»

TONI CABALERO

La construcción de la nueva piscina cubierta vivió el miércoles su enésimo capítulo durante la sesión plenaria de los grupos municipales. Como era previsible, el Pleno municipal aprobó, con voto a favor de socialistas y abstención de IUy PP, la desestimación de los recursos de reposición interpuestos por la UTEde las empresas Yarritu y Construcciones Ojembarrena contra el proceso administrativo, el segundo de ellos por no ser competencia del órgano local.

Pese a la desestimación, e inadmisión, los recursos de las empresas solicitantes, tanto Izquierda Unida como el Partido Popular, Ganemos Miranda y Miranda Puede, se opusieron al proceso de adjudicación de las obras y pidieron al equipo de Gobierno que cancelase el proyecto de la piscina por el momento.

«Suspendan la contratación y vuelvan al punto de inicio. Planteen mejores ubicaciones y un proceso de contratación más transparente y justo, iniciemos una estructura que es necesaria para la ciudad», apeló Borja Suárez, portavoz de los populares.

En esta línea también se manifestó Guillermo Ubieto, de Izquierda Unida, que aseveró que, con este proceso, seguramente «pierda la ciudad». Y es que, en su opinión, «ya no importa el proyecto técnico, sólo sacarlo adelante a cualquier costa», en lo que considera una iniciativa electoralista por parte del equipo de Gobierno.

«Perdemos todos por un lado o por el otro. La administración pública por el desgaste, sólo hay que ver la cantidad de recursos que ha provocado. Paren esto, esperen a la siguiente legislatura porque este proyecto seguramente no comience hasta entonces. Si hay una nueva correlación de fuerzas, se va a comer el problemón que están generando, rectifiquen porque es una chapuza desde el primer momento. Seis de las ocho de las empresas que se presentaron no vuelven a hacerlo y eso es un síntoma y puede tener recorrido en tribunales. Sean precavidos y razonables para no hacer daño a la ciudad», exclamó.

Asimismo, también reclamó la redacción de un informe riguroso de lo que puede ocurrir si los tribunales declaran arbitrariedad en el proceso. «Puede tener consecuencias económicas para las arcas públicas. Si un tribunal resuelve que se ha adjudicado mal, lo pagarán los bolsillos de los mirandeses y mirandesas, no el bolsillo del PSOE», concluyó.

Todo ello forma parte de la previa para la Comisión de Hacienda programada para hoy, en la que se propondrá la adjudicación de la obra a la primera clasificada de las dos empresas que se mantienen vivas en el procedimiento de la nueva piscina municipal.

En esta reunión, para la cual han sido convocados los diferentes grupos, se elegirá entre las dos únicas concurrentes de las 8 que comenzaron la primera adjudicación y que acabó declarándose desierta, ya que ninguna cumplió con los parámetros establecidos en el pliego.

Respecto al presupuesto de la licitación, el portavoz del Grupo Municipal Popular, Borja Suárez, abogó por sacar rédito económico del accidentado proceso adjudicatario. «La mejor propuesta técnica era la de Yarritu y Ojembarrena según la arquitecta municipal, ya que no la tenemos de nuevo porque no concurren, ahora esperemos conseguir una oferta económica que baje de la que hicieron ellos. Será lo único a la que podamos agarrarnos en este despropósito de contratación», señaló.

Y es que, durante el primer proceso de licitación que acabó designándose desierto, se hizo pública la oferta económica presentada por Yarritu y Ojembarrena para llevar a cabo la construcción de la nueva piscina climatizada y sus instalaciones que ascendía a 2.809.400 euros sin IVA.

Para Suárez, esta información debe ser utilizada para «generar un ahorro importante» en la nueva elección respecto a la primera oferta. «Si encima de perder la mejor propuesta técnica, cogemos una propuesta económica que no la mejora, entonces ya si que es un despropósito total», finalizó.

El reproche popular fue contestado por Miguel Ángel Adrián, el portavoz socialista, que aclaró que la nueva oferta no tiene la obligación de arrojar un precio menor que el presentado por la UTEde Yarritu y Ojembarrena. «La oferta contratada tiene que ser la mejor y tener un precio menor del fijado en el pliego, nada más», finalizó.

A expensas de lo que decida la Comisión de Hacienda, la elección escogida en la reunión deberá de atravesar un trámite más: su aprobación en la sesión plenaria de enero. Para ello, la empresa escogida necesitará el voto a favor del equipo de Gobierno y la abstención de al menos un grupo de la oposición.

 

Fotos

Vídeos