Aun les queda tiempo para pasar un buen rato

La diversión está asegurada. /Avelino Gómez
La diversión está asegurada. / Avelino Gómez

Eso es lo que hacen los mirandeses más pequeños en el PIN de Navidad que permanecerá abierto hasta el día 5

MARÍA ÁNGELES RESPO

Es ya todo un clásico para los escolares mirandeses acercarse durante estos días al PIN (Parque Infantil de Navidad) que se instala en el Multifuncional. Un espacio en el que para la ocasión, y que los niños y niñas de hasta doce años disfruten, dispone en esta oportunidad de un total de quince opciones diferentes.

No pueden faltar, y no faltan, los hinchables que llaman la atención de todos, ya tengas tres o doce años. Por eso están bien diferenciados por edades, para que ninguno se quede sin opciones.

El secreto de su éxito no es fácil de establecer, pero Mikel Hermosilla, de seis años, no se alejaba de ellos y decía que le gustaban porque «saltas mucho, te diviertes y si te caes no te haces daño».

Estaba el chaval entretenido porque «aunque estés solo también te lo puedes pasar muy bien», y su madre tranquila ya que «estar aquí es una buena manera de tener a los niños ocupados. En las vacaciones no es fácil encontrar cosas con las que mantenerlos tranquilos, y venir aquí es una opción estupenda para ellos y para nosotros». Reconoció también que era importante contar con tantos monitores –son dieciséis– porque «te puedes sentar tranquilamente en la grada y dejarlos solos jugando, están bien vigilados y no hay ningún peligro».

El PIN permanece abierto dos horas por la mañana, entre las 11.30 y las 13.30 horas, y cuatro por la tarde, desde las cinco y hasta las nueve, y comentó que lo consideraba especialmente «útil por la tarde, son muchas horas las que les quedan libres y cuando vienen aquí se desfogan».

De una opinión muy similar era quien estaba con Ariadne Cuevas, de nueve, y Naia González, de siete. «Hay muchas cosas para que pasen un buen rato y el espacio me parece el más idóneo, hace una muy buena temperatura y tanto los críos como nosotros estamos a gusto».

Su hija y su sobrina lo estaban y, después de moverse incesantemente por alguna de las atracciones, decidieron que tocaba parar un poco y participar en uno de los talleres. «Estamos preparando la carta a los Reyes Magos. Aquí lo pasamos bien y nos divertimos mucho con los hinchables y eso. Queremos que el PINesté muchos días».

Alguno le queda, pero ya no tantos como los usuarios desearían, ya que será el próximo sábado, el día 5, a la una y media cuando la instalación cierre sus puertas y llegue el momento de hacer el balance.

Se hacen amigos

A Julia Moreno no había nada que no le interesara. «Me gustan los hinchables en los que hay que competir, las gafas 3D, los talleres, todo, porque todos está muy guay».

Esas eran sus sensaciones, pero además comentó que le gustaba mucho «venir al PIN porque aquí te juntas con otros niños y niñas que no conocías, pero te haces amiga de ellos enseguida».

De hecho había hecho grupo con otras niñas, como Paula Corral, de 10 años. «Este sitio me está gustando mucho porque hay muchas cosas para pasárselo bien y haces amigos nuevos».

El padre de Julia, Pablo, tenía claro que la iniciativa es positiva. «Es una manera de que pasen la mañana o la tarde de forma muy amena, tanto que no se dan cuenta de cómo van pasando las horas, así que para los niños está fenomenal. Al final son los críos los que nos marcan la pauta de cuanto tiempo hay que quedarse por aquí».

Los padres y madres estaban tan satisfechos como los chavales aunque, un año más había quien comentaba que no estaría mal que se pusiera un autobús urbano en una horas determinadas para que quienes no pueden disponer de vehículo propio no tengan que ir andando hasta el multifuncional, sobre todo por las tardes.

También había quienes aun sin considerar que el precio de la entrada sea especialmente caro «no lo es si aprovechas toda la sesión», apuntaban que a lo mejor se podía establecer otra tarifa para quienes por la tarde no acuden para permanecer en el PIN durante las cuatro horas que está abierto.

La entrada para la sesión matinal es de dos euros, mientras que por la tarde el precio que hay que abonar es de cuatro.

Los más asiduos

El abanico de posibilidades según los juegos es amplio y las atracciones están preparadas para que haya opciones destinadas a los niños de todas las edades también. «»En cada una de ellas se marca la edad recomendable y hemos intentado, como en otros años que todos los críos puedan encontrar espacios adecuados a su edad», apunta el responsable del PIN, Oliver Cuesta.

Será cuando todo acabe el momento destinado al balance, pero lo que ya sabe a ciencia cierta es que «los que más vienen son los niños y niñas de entre ocho y doce años». Son el grupo mayoritario y también acuden en una franja horaria muy similar. «Estos vienen especialmente a partir de las seis de la tarde».

En relación con el momento en el que el parque infantil tiene un mayor nivel de ocupación argumenta que «siempre hay algunos, pero las mañanas se presentan algo más flojas. Es por la tarde cuando se deciden más a venir, quizás porque es cuando más tiempo tienen tanto ellos como quienes los traen. Esto es algo que se repite todos los años».

De cifras no quiso hablar de modo muy detallado pero sí explicó que la afluencia se va incrementando «a medida que pasan los días. En los primeros no es mucho el jaleo pero desde el pasado día 27 aumentó bastante el número de usuarios».

Ayer el PINpermaneció cerrado y esta mañana ha vuelto a abrir sus puertas para que los mirandeses más pequeños puedan desfogarse con ganas. A ellos les quedan fuerzas para rato y seguro que las emplean en lo que más les gusta «divertirnos y pasarlo bien».

 

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