Dos proyectos empresariales encuentran respaldo en el encuentro Miranda Business Market

Sebastián Fosini durante la presentación de su proyecto la pasada semana en el centro cívico. /A. G.
Sebastián Fosini durante la presentación de su proyecto la pasada semana en el centro cívico. / A. G.

Se trata de Fosini Art&Design, dedicada a crear revestimiento decorativos;y Mival, centrada en fabricar módulos solares

CRISTINA ORTIZ

El peso de proyectos como SEUR y TCM que se detallaron la pasada semana en el marco del Miranda Business Market eclipsó otras iniciativas más pequeñas pero también interesantes que se van a desarrollar en la ciudad. Son propuestas incipientes a las que en el marco de esa cita empresarial se decidió apoyar e impulsar. Fueron las ideas elegidas para ser presentadas en el marco del concurso de emprendimiento.

Una de ellas fue Fosini Art&Design, dedicada a la creación de revestimientos decorativos estéticos, funcionales y sostenibles, que está impulsando en la ciudad Sebastián Fosini. Proyecto que propone la creación de paneles que funcionen como una obra de arte que llame la atención por sí misma en el lugar en el que se ubiquen.

Una iniciativa que está enfocada a diseñadores, arquitectos o constructores, que serán los receptores de sus productos para colocárselos al cliente final, ya se trate de bares, restaurantes, casas particulares, edificios... Son elementos pensados para que los creadores de espacios, sean los que sean, puedan «dejar su impronta», explicó Sebastián Fosini.

De momento, los impulsores del proyecto están trabajando en el diseño, prototipado y pruebas requeridas para la legalización del producto «para que salga al mercado directamente a competir. Tiene que ser competitivo en el plano estético, en el técnico y, además, en el precio». Capítulos que se irán analizando «en la medida en que vayamos progresando en la producción», detalló.

Una fase que confían en poder iniciar en el corto plazo, en aproximadamente dos meses. Eso sí, comenzarán con una producción que consideran «mediana, a baja escala» para ir creciendo poco a poco en función de la demanda. «El límite de crecimiento lo marcará el mercado». Aunque el objetivo establecido a largo plazo sí que incluye la exportación, para arrancar han decidido fijarse en la provincia de Burgos y, a partir de ahí, ir extendiéndose por el resto de España.

Los primeros test de funcionamiento se realizarán cuando en un par de meses pongan sus primeras creaciones en la calle. Será entonces cuando podrán constatar «el posicionamiento del producto en el mercado», pero también las dificultades logísticas que se encuentran para mover una mercancía de mucho peso. «Tenemos que tener muy definidos los canales de distribución antes de lanzarlo a gran escala», reconoció.

Ahí el acceso inmediato a una plataforma logística, la de TCM, juega un papel importante. «Necesitamos las vías» y buscarán instalarse cerca de ellas. De momento, tienen previsto ocupar algún espacio en el Vivero de Empresas, uno que les permita hacer producciones a gran escala y, de ahí, trasladarse a una nave ya construida que puedan alquilar y que encaje con sus necesidades de espacio. «Ya hemos visto alguna cosa que nos resulta interesante», avanzó Fosini; que tiene en mente también el desarrollo de otro tipo de productos relacionados con el sector de la construcción que tendrán como hilo de unión la sostenibilidad, la ecología, el bajo impacto ambiental y la nula huella de carbono, entre otros aspectos.

De momento, para arrancar, la empresa contará con una plantilla de 7 u 8 personas que prevén que vaya creciendo hasta rondar el medio centenar. «Al ser un producto pesado y en el que hay que hacer bastantes controles de calidad calculo que llegaremos a ese número».La inversión inicial prevista no se estima muy alta, rondará entre 10.000 y 20.000. Después, para la producción calculan que será necesario destinar otros 150.000, que crecerán según lo haga la demanda.

Y confían que su evolución sea muy positiva dado el interés que su propuesta está despertando ya en este momento. «Hay gente que quiere comprarlo y que también se ha ofrecido a distribuirlo, pero queremos ir paso a paso, como se debe», concluyó.

También en la sostenibilidad, el cuidado del Medio Ambiente y al eficiencia energética tiene su ámbito de actividad el otro proyecto que contará con el respaldo de Miranda Business Market. Se trata de Mival, una iniciativa enfocada a la fabricación de módulos solares con la que se busca ocupar un hueco en el nicho de mercado que se considera «potente, tecnológico y que está de moda», explicó Paco del Val, su impulsor, que en los últimos años ha venido dedicándose a la colocación de instalaciones solares y que ahora ha decidido dar un paso más y apostar por la fabricación.

Algo que ya se hacía en la provincia, pero que desapareció al eliminarse de raíz las ayudas que tenía garantizadas el sector de las renovables. «Ahora han bajado mucho los precios de los módulos, de los componentes y de las baterías y es rentable producir aquí, en Europa, no solo en China», explicó.

De todos modos, en una primera fase de desarrollo, el plan de negocio de Mival apuesta por el montaje, comprando ya hechas las obleas de silicio. «Transformar el material en planchas requiere de hornos muy potentes, con un gran consumo de energía...».

Así que ese objetivo llegará cuando la empresa ya tenga un rodaje y esté asentada. Es decir, cuando cuenten con una nave y con una instalación solar capaz de generar la energía necesaria para producir. Eso sí, sin dejar de lado la instalación. El proyecto de Mival pivota sobre dos ejes y Del Val confía en poderlo arrancar en los próximos meses, para iniciar la producción de cara a 2020, con una plantilla de entre 5 y 10 personas.

Ahora el reto principal pasa por captar apoyo económico y financiación, que sumar a su propia aportación, a través de inversores y fondos que estuvieron presentes la pasada semana en Miranda, en el encuentro empresarial.

Esa cita, celebrada los días 5 y 6 de junio en el centro cívico, cerró su primera edición contabilizando una asistencia que superó las 300 participaciones en los diferentes actos organizados dentro de las dos jornadas. Además, se mantuvieron más de 30 reuniones entre emprendedores y fondos de inversión y aceleradoras en las rondas de negocios.