«A los policías les pido confianza y lealtad y al ciudadano cercanía, que cuenten con nosotros»

La nueva comisaria jefa ejerce su cargo en Miranda desde julio. /Avelino Gómez
La nueva comisaria jefa ejerce su cargo en Miranda desde julio. / Avelino Gómez

Lleva poco tiempo en Miranda y percibe que, aun existiendo delitos, es «en líneas generales una ciudad segura»

MARÍA ÁNGELES CRESPO

Llegó a Miranda para hacerse cargo de la jefatura de Seguridad Ciudadana de la Comisaría en marzo de este año y los habituales movimientos en los cargos superiores, unidos a los méritos, la han llevado a convertirse, desde el pasado mes de julio en la inspectora jefa.

–¿En femenino?

–Sí, sí, por supuesto.

–Ahondando en el género de quien ostenta el cargo, en Miranda es la primera vez que se cuenta con una mujer al mando de la policía. ¿Esto implica diferencias?

–No, la verdad es que no. La plantilla en esta comisaría es muy joven y tienen muy asumido ver a la mujer policía en diferentes puestos. No te ven como un hombre o una mujer, sino como una jefa que tiene que asumir sus responsabilidades. La situación está ya totalmente normalizada.

–Aún lleva poco tiempo en la ciudad, por cierto ¿tiene intención de estar aquí mucho tiempo?

–Yo no he venido con tiempo fin, he venido a trabajar, a hacerlo lo mejor posible. El ascenso conllevaba este traslado y ahora sólo pienso en lo que hay que hacer en Miranda. Yo estoy aquí muy a gusto.

–La pregunta surge porque parece que en el caso de los agentes de policía esta ciudad se entiende como de paso y poco apetecible...

–Es verdad que es una plaza poco apetecible, es un destino que no está entre los preferidos pero creo, y me pasaba a mí, que es por desconocimiento. Yo me he visto gratamente sorprendida, a nivel profesional con la plantilla, que la integra gente muy trabajadora, y de modo general con la ciudad. Yo había venido sólo un par de veces por cuestiones de trabajo, y ahora pasados ya unos meses desde mi llegada, lo que he comprobado es que es una ciudad con muchas tradiciones, con gente muy acogedora. Estoy muy a gusto y habrá que conseguir cambiar esa percepción.

–Al hacer referencia a Miranda se puede, como ha hecho, aludir a sensaciones, pero en un trabajo como el suyo también se constatan situaciones concretas. ¿Cómo estamos en cuanto a la delincuencia, la criminalidad, los delitos?

–Se podrían ofrecer cifras sobre las actuaciones que realizamos, si suben o bajan con respecto a años anteriores, pero serían sólo números. Lo que yo destacaría es que en la labor que desarrolla el grupo de investigación local de policía judicial, lo que es el esclarecimiento de delitos e infracciones, la eficacia es extraordinaria. Si hablamos de la actividad proactiva y preventiva de los grupos de seguridad ciudadana, también estamos consiguiendo muy buenos resultados.

–Aun sin adentrarnos en pormerizaciones ¿es la nuestra una ciudad similar a otras de características parecidas en cuanto a los delitos?

–Sí, muy parecida. Yo lo que he visto en estos meses es que se ha producido un aumento en las denuncias de malos tratos y podríamos decir que es preocupante, sin duda, porque eso deja patente que el maltrato sigue existiendo, pero yo también veo otra vertiente. Si hablamos de violencia de género no se puede quizás emplear el término positivo, pero sí puede decirse que este incremento demuestra que las víctimas cada vez se deciden más a denunciar esa situación.

–¿Otros incrementos?

–También hemos detectados más robos, pero no en domicilios, de hecho en la provincia, somos los que hemos tenido el número de incidencias más baja, sino robos con fuerza en las casas de huertas y fincas. Eso ha ocurrido este verano, pero no nos encontramos con delitos graves, aunque para los propietarios sea una faena, pero a lo que me refiero es que no son delitos contra las personas.

–Abundando en los robos, parece que la población tenía la sensación de que había habido más en viviendas...

–No han faltado denuncias por tentativa de robo o porque han entrado en una casa, pero aquí no ha habido durante este verano situaciones especialmente complicadas.

–En cualquier caso, ¿el ciudadano puede hacer algo para prevenirlos?

–Sobre todo no facilitar el camino al malo poniendo en las redes sociales que nos vamos, cuántos días y cosas así. Al igual que antes el que hacía timos seguía a sus víctimas, ahora lo tienen más fácil. Y en la casa procurar no dejar muestras de ausencia. Si se puede dejar dispositivos para que se enciendan las luces, decir a un vecino que nos recoja el correo, cosas así.

Pocos delitos graves

–Lo que más preocupa son los delitos graves. ¿Ahí cómo estamos?

–En esto Miranda es una ciudad muy tranquila. Entendemos como tales los que son contra las personas, las denuncias por lesiones no se han incrementado, no hay peleas graves y en los eventos más tradicionales, las actividades festivas que congregan a mucha gente se desarrollan de un modo no tranquilo. En otras ciudades hay zonas de copas complicadas pero aquí no. En esas zonas de ocio hacemos labores preventivas y pasan cosas, sí, pero no especialmente complicadas.

–Hay funciones que toca desarrollar conjuntamente con otros cuerpos de seguridad. ¿Cómo es la relación con la Policía Local?

–La verdad es que tengo una relación personal con la concejala y la coordinación y colaboración es muy buena, mantenemos reuniones constantes, y eso es bueno porque todos estamos para garantizar la seguridad del ciudadano; remamos en la misma dirección y así conseguimos obtener mejores resultados.

–Habla de actuaciones, trabajo, éxitos y siempre es recurrente la frase de 'es que no están cuando hace falta'..

–A ver, cuando tenemos un accidente y pedimos una ambulancia parece que pasa una eternidad hasta que llega, pero si compruebas, con calma, el tiempo, ves que no. En esto puede pasar algo parecido y lo que espero es que en Miranda la gente no tenga esa percepción, y que si la tienen me lo digan para cambiar lo que sea necesario. Yo quiero que nos vean como un servicio cercano que está para servir, prevenir, para asistir y en algunos casos para reprimir. Eso sí, es importante también que colaboren con nosotros.

–¿Cómo?

–Si alguien ha sido víctima de un delito colaborar en esas diligencias es fundamental, porque si no lo hace nosotros no tenemos herramientas para poder trabajar. Nosotros trabajamos lo que conocemos. Si a un ciudadano que denuncia le pregunto si reconoce al autor, que sea valiente y diga que sí, de ese modo nosotros podremos mandarlo al juzgado, y el juez cuando reciba las diligencias que se han hecho bien por ese acto de valentía, podrá tomar sus decisiones. Yo creo que las instituciones funcionan, y lo hacen mejor si todos nos implicamos un poco.

–Vamos, que hay que eliminar esa amenaza de algunos adultos con niños de ya verás como te coja el policía. ¿no?

–Eso lo llevo fatal. Yo entré en la policía de casualidad, descubrí mi vocación. Estoy contenta con mi trabajo, estoy orgullosa de ser policía nacional y me da mucha rabia que utilicen a la policía para meter miedo. Creo que eso está cambiando algo gracias al trabajo de los compañeros de participación ciudadana.

–Para concluir ¿quería poner el acento en algo?

–Pues al margen de decir que creo que Miranda es, en líneas generales, una ciudad segura y que nosotros estamos para que cada vez lo sea más, yo siempre digo que a los policías les pido confianza y lealtad; y al ciudadano cercanía, en los dos sentidos, me gusta que cuenten con nosotros.

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