Pasos y pedaladas para cumplir un sueño

Recorrieron siete kilómetros. /Avelino Gómez
Recorrieron siete kilómetros. / Avelino Gómez

Alrededor de 600 personas participaron en el nuevo Paseo Saludable de Giafys en el que se homenajeó a las madres

MARÍA ÁNGELES CRESPO

Era el de ayer un día en el que muchas familias celebraban la comunión de alguno de sus hijos, la Feria del Automóvil en la calle La Estación y el Mercado Medieval en el Casco Viejo eran reclamos de asistencia y la proximidad en el tiempo de la última marcha a favor de Giafys, la organizada por El Correo «nos hacían pensar que hoy no íbamos a estar muchos», argumentaba Koro Quevedo.

Existía algo de temor, pero pronto se desveló que era infundado puesto que al filo de las once de la mañana en el punto de partida de los paseos, a pie o en bicicleta, se congregaban alrededor de 600 personas, así que no podía menos que decir que «estamos muy satisfechos, una vez más por la gran respuesta que hemos tenido a nuestra llamada, en este año que es tan importante para Giafys».

Lo es porque con el de ayer se dio un paso más de cara a conseguir que el sueño del gimnasio, o centro de rehabilitación que es como lo vienen denominando desde la asociación, se convierta en realidad. Lo va a ser porque pase lo que pase en el mes de octubre se va a inaugurar.

Ayer por la mañana hacía fresco pero eso no mermó las ganas de participar de los supervivientes y familiares, así como de otros muchos mirandeses que son fieles a esta cita de todas las primaveras, a la que acuden para contribuir con su aportación para que Giafys pueda seguir con su labor.

Los últimos acontecimientos, elecciones incluidas hicieron que el Paseo Saludable que tradicionalmente se desarrolla en abril, se llevara a cabo ya metidos en el mes de mayo. Este alargarse en el tiempo propició que la actividad acabara coincidiendo con otra celebración, el Día de la Madre, y eso se reflejó al comienzo, tanto de la caminata de siete kilómetros para los andarines, como de la marcha en bicicleta un poco más larga para los que eligieron hacer el recorrido sobre dos ruedas.

Unos y otros se agruparon en el punto de partida, que acabó siendo también el de llegada, y con sus dedos hicieron el gesto del corazón. «Hoy teníamos que acordarnos de las madres, y nos parecía importante demostrarlo».

Este año de azul

En todas y cada una de las citas promovidas desde la Fundación Giafys una de las características es que sus participantes acaban tiñendo el recorrido que realizan de un color al que se suman la mayoría. Dado que cada uno de los cánceres se identifica con una tonalidad es fácil saber cuál es el que se quiere tener en cuenta en la marcha correspondiente.

Ayer no hubo distinciones, «nos hemos puesto de azul, como el cielo», decisión que se adoptó porque, tal y como explicó Koro Quevedo «Giafys es de todos y para todos , tenemos supervivientes de todas las edades, con cualquier tipo de tumor, en todos los estadíos, no nos centramos en un solo cáncer. Por eso hemos cogido un color que no es significativo de ninguno. Hemos querido demostrar que estamos con todos y ese es el sentido de elegir una camiseta de un color para ir todos iguales».

A partir de ahora seguirán caminando y el siguiente paseo será en el mes de julio, el ya tradicional nocturno, previo a la que será inminente inauguración del gimnasio «algo ansiado desde hace muchos años y necesario para cuidar a los enfermos como se merecen». Ahora Giafys atiende a 162 y a sus familias.