Las obras en la iglesia de San Nicolás durarán 3 meses y dotarán de una nueva capilla al templo

Los trabajos de construcción de la nueva capilla avanzan en la iglesia de San Nicolás de Bari. /A. G.
Los trabajos de construcción de la nueva capilla avanzan en la iglesia de San Nicolás de Bari. / A. G.

Con capacidad para unas 70 personas, el nuevo espacio será para celebraciones litúrgicas pequeñas como bautizos o aniversarios de bodas

Saioa Echeazarra
SAIOA ECHEAZARRA

Plataformas y andamios de obra se pueden observar desde hace semanas en la iglesia de San Nicolás de Bari. Unos trabajos que arrancaron el pasado 20 de agosto en este templo católico de la calle San Agustín y con los que se está interviniendo en distintas áreas. Por un lado, la construcción de una nueva capilla, en un lateral del edificio, y por otro, la reforma de la rampa de acceso a la entrada principal de la iglesia. Así lo explica Marcelo Gómez, el párroco, señalando que estas actuaciones tienen un plazo aproximado de tres meses para su ejecución, por lo que está previsto que se concluyan hacia el mes de noviembre.

En concreto las intervenciones constan de la construcción de capilla independiente con acceso desde la nave lateral derecha y desde el exterior, realización de acceso desde la calle Fidel García; instalación de climatización independiente del sistema de calefacción del resto del templo, rehabilitación de cubierta y reforma de la rampa de la calle San Agustín en el acceso principal de la iglesia en el espacio proyectado para la casa del sacristán, de acuerdo con la información que trasladó el Ayuntamiento en el momento en que aprobó la licencia de obras.

¿A qué obedece la construcción de una nueva capilla en la iglesia de San Nicolás? El objetivo es «tener un sitio más práctico para realizar pequeñas reuniones, pequeñas celebraciones donde la iglesia es muy grande para determinados actos litúrgicos, por ejemplo los bautizos, las distintas celebraciones de bodas de plata, bodas de oro, en cultos con niños, misas...», detalla Gómez.

La capacidad con la que contará esa nueva capilla «será de unas 60-70 plazas», todo ello con el fin de que funcione como un espacio «más práctico» donde los asistentes puedan estar en un entorno más cercano. Esa es la razón de hacer una capilla, abunda el párroco, para poder utilizar un espacio que era de la Iglesia y que estaba «perdido», esto es, inutilizado, «porque era un porche que ahora mismo estaba sin uso». Entonces, con el propósito de poder utilizar ese espacio «nos hemos lanzado a hacer las obras».

Ya con respecto a los trabajos en la rampa de acceso a la entrada principal del templo, en la mano izquierda de la puerta de entrada según se mira de frente, Gómez indica que la obra persigue adecuar la instalación a la normativa vigente en materia de accesibilidad. Concretamente se está reformando esta estructura para que tenga un desnivel «más suave», y para ello «ahora se ha empezado un metro antes», de forma que el ascenso tendrá menos pendiente. De igual forma, se está ensanchando la rampa. Para esta actuación se ha tenido que retirar había un jardín pequeño que había con el fin de que poder tener espacio suficiente.

Edificio protegido

El presupuesto de ejecución por contrata es de 91.433 euros IVA incluido, según trasladó el Consistorio. El templo se encuentra catalogado con protección integral y fue proyectado a mediados del siglo pasado por Ramón Aníbal Álvarez y Pablo Cantó Iniesta, además deobtener el segundo premio del Certamen de Arquitectura. Tardó cinco años en construirse, inaugurándose en mayo de 1945, según recoge la ficha sobre esta edificación en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de la ciudad.

El campanario tuvo que esperar diez años más hasta acabarse, según la misma fuente, y el estilo del templo es regionalismo clasicista.

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