El museo del ferrocarril vuelve a ser una opción viable que se contempla en el presupuesto

Parcela que se destinará al museo. /Avelino Gómez
Parcela que se destinará al museo. / Avelino Gómez

Por iniciativa de la Fundación Galletas Coral se han retomado las conversaciones con Julio García

MARÍA ÁNGELES CRESPO

El pasado mes de octubre todo hacía indicar que la posibilidad de que Miranda contara con un museo del ferrocarril se había esfumado. De hecho, su principal impulsor, Julio García, anunció en aquel momento que había tomado la decisión de llevarse su proyecto a Ircio y que el museo tendría carácter privado.

Lo que parecía no tener vuelta atrás ha cambiado y todo ha dado un vuelco, hasta tal punto que en el presupuesto municipal para 2019 se ha incluido una partida «abierta porque se ampliará ya que se estamos en conversaciones con la Fundación Galletas Coral y el propietario de la colección, Julio García» apuntó la alcaldesa, de 100.000 euros para su construcción.

El impulso para que se pueda volver a retomar la idea deriva de la intervención directa de José Luis Solana, así lo reconoció Hernando. «Después de que Julio García solicitara licencia para hacerlo en Ircio y yo comentara que era inviable para el Ayuntamiento ejecutar los 3.000 metros cuadrados, José Luis Solana, como presidente de la Fundación Galletas Coral, se puso en contacto conmigo».

La idea que ahora parece va a a tomar formar y que ya ha sido hablada entre las tres partes implicadas, la propuesta es la de constituir una fundación «al estilo de la del Centro Tecnológico». ElCTMtiene un patronato en el que el Ayuntamiento es patrono junto con otras empresas y entidades. «De esta manera podría sacarse adelante el proyecto con la propuesta del propietario de la colección y se podría asumir esa construcción de 3.000 metros».

Al margen de la inclusión de la partida económica en el presupuesto para este año, el Consistorio aportaría el terreno. La idea es la de construir el museo en una parcela del Ayuntamiento que está situada entre la estación de autobuses y el colegio Cervantes.

El proyecto ya está lanzado y ahora se están llevando a cabo las conversaciones entre las partes implicadas. No quiso Hernando hacer referencia a los detalles concreto porque «el Ayuntamiento va a ser un patrono más», y apuntó que cuando todo esté ya más avanzado se explicará pormenorizadamente con la presencia de todos.

Si dijo que «es una muy buena idea porque al enterarse de que el Ayuntamiento no puede acometer ahora una instalación y un equipamiento de 3.000 metros cuadrados, y como lo que se plantea es aportar para sumar entre todos, y eso es muy interesante».

Evidentemente tampoco se hizo referencia alguna a plazos concretos pero quiso destacar la alcaldesa que «la voluntad estaba y la voluntad está. Se ha reconducido la situación, y ha sido muy importante la aportación del planteamiento de la Fundación Galletas Coral para desencallar el asunto».

Muchos años

Es el museo del ferrocarril una cuestión que si se tira de hemeroteca da para mucho. Ya en el año 2001 aunque se afirmaba que no parecía viable se apuntaba desde el Ayuntamiento, con Pablo Nieva como alcalde que sería una buena idea.

Desde el principio cada vez que se hacía referencia a esta iniciativa surgía el nombre de Julio García, propietario de una extensa colección de elementos ferroviarios y se puso incluso nombre al posible museo, III Generaciones.

Cuando pareció estar más cerca poder disponer en la ciudad de una infraestructura así fue en el 2011. En enero de ese año, con Fernando Campo como alcalde, se apuntó incluso la posibilidad de adecuar algún espacio dentro del Centro Cívico Raimundo Porres, pero con el paso del tiempo el asunto fue encallándose hasta que en octubre de 2018 Julio García dijo que renunciaba a su idea y que apostaba por llevar el museo a Ircio.

Del negro al blanco

Julio García vuelve a ver con optimismo la posibilidad de hacer realidad su idea de dotar a la ciudad de un museo ferroviario. «Todo a pasado en poco tiempo del negro al blanco. Ha aparecido en el escenario una persona como José Luis Solana que ha propiciado que yo pasara de no querer hacer nada con el Ayuntamiento, a retomar las conversaciones».

Tiene por lo tanto «grandes expectativas» en que pueda de verdad salir adelante, «gracias al nuevo actor que ha entrado en escena. El planteamiento es totalmente diferente y creo que la cosa va a salir adelante. Creo que el museo tiene que estar en Miranda, y ahora parece posible», zanjó.

«Tenemos que hacer Mianda atractiva para vivir y ser visitada»

La Fundación Galletas Coral ha echado un capote y ha sido José Luis Solana quien, por así decirlo ha mediado para que la idea de que Miranda tenga un museo del ferrocarril sea más que eso, y se convierta «más pronto que tarde», en una realidad».

Está convencido de que «con ilusión, pasión, trabajo y conocimiento, pueden hacerse grandes cosas. Eso sí, para que sean posibles debe haber compromiso por parte de todos y en esta iniciativa creo que deberían apostar fuerte las administraciones. El Ayuntamiento lo ha hecho y hay que conseguir que también se implique la Junta de Castilla y León».

Al igual que apuntó al hacer mención al proyecto la alcaldesa, José Luis Solana no quiso desvelar los pormenores de la iniciativa en la que se está trabajando. «Cuando esté todo ya se explicará con todos los detalles», pero de lo que le importó hablar fue del por qué de su aparición en escena.

Al margen de recordar que aunque él no lo sea «parte de mi familia ha sido ferroviaria y yo llevo parte de ese espíritu en mí, así que hay algo de sentimental en todo esto», comentó que el tema por lo tanto le apasiona y que «después de ver que la cosa se complicada he intentado despertar la iniciativa, no tengo más mérito que ese».

Entiende que apostar por una fundación es «lo más positivo, estaríamos el Ayuntamiento y Galletas Coral y trabajaríamos para atraer a otros patronos para encontrar aportaciones que permitan hacer realidad el proyecto, hablaríamos con toda la familia ferroviaria, también con Talgo, y algunos más. Miranda se merece tener un museo de estas características porque el ferrocarril nos ha dado mucho, pero también la ciudad le ha dado al ferrocarril. Teniendo una colección como la que tiene Julio García sería una pena que no pudiéramos disfrutar aquí de ella».

Él se quiere comprometer porque «a mí me dolía oír que esto se iba al traste. La idea es muy ambiciosa y ya veremos a ver si después de hacer la construcción en la parcela podemos ir añadiendo otras cosas, edificios de Renfe, no se, ya veremos. Yo estoy ilusionado y creo que podemos llegar a buen puerto».

Argumenta Solana que ahora que parece que la ciudad «comienza a despertar», hay que intentar que resurja en el plano industrial y también en otros aspectos». Defiende siempre, es bien sabido a su ciudad, y cree que nuestro objetivo tiene que ser el de «hacer Miranda atractiva para vivir y también para que sea visitada».

Cree que el museo podía ser un complemento a lo ya existente «Yo sueño con que la ciudad tenga parte industrial y turística. Si tenemos este museo sería un lugar más que podemos unir al castillo, La Picota, el jardín botánico el monte de Los Frailes, toda la parte vieja. Podemos mostrar muchas cosas y eso también sería importante para la recuperación económica de la ciudad», aseguró.

 

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