Los motores de otro tiempo rugen de nuevo

La afición pasa de padres a hijos. /Avelino Gómez
La afición pasa de padres a hijos. / Avelino Gómez

La Asociación Mirandesa de Vehículos de Época pone a punto sus motores este 2019, nueva sede, concentraciones y otros proyectos serán realidad

SILVIA DE DIEGO

No son los protagonistas de la saga fílmica Fast and the Furious pero sí tienen algo en común, la amistad y su pasión por el mundo del motor. La Asociación Mirandesa de Vehículos de Época se consolidó como tal en febrero de 2012 y tras la reciente renovación de los estatutos se fija para este 2019 nuevas iniciativas, retos y objetivos. Retomar las concentraciones de las fiestas de San Juan de Monte y Altamira, colaborar en otros eventos, conseguir bonificaciones en los impuestos de este tipo de vehículos y dar buen uso de su nueva sede son solo algunos de ellos.

En la actualidad, el número de componentes asciende a 40 y entre todos guardan cerca de 30 máquinas de motor de época, verdaderas reliquias en forma de motos, camiones, tractores y, por su puesto, coches. «Éramos un grupo de amigos que trabajábamos juntos, nos gustaban los coches antiguos y decidimos poner en marcha la asociación», reconoce su presidente José Rodríguez quien matiza que todos los vehículos son curiosos y tienen su historia. «Tenemos un camión muy antiguo que es peculiar y que ha rodado hasta alguna película sin contar con la enorme cantidad de motos. Para formar parte de la asociación, no exigimos que se tenga un coche solamente el que te guste un vehículo de época y que estés dispuesto a hacer cosas».

La mayoría de los coches de los miembros del colectivo pertenecen a las décadas entre los 60 y los 80 «por su versatilidad» y «porque permiten mayor facilidad de desplazamiento en concentraciones de larga distancia que otros de épocas más antiguas».

La dificultad en el mantenimiento de los mismos varía según el modelo por el menor número de unidades. «Los Citroen dos caballos, los Reanult 4, los escarabajos, los mini y la mayoría de los Seat son bastante fáciles en cuanto a la adquisición de piezas. Se hizo un stock brutal y coches, como el 600, se pueden construir prácticamente de cero», recalca.

Participación en Madrid

El Seat 1430 sport y el Seat 850 sport son las joyas de José Rodríguez . «El primer coche fue el que heredé de mis padres, le tenía mucho cariño pero le dejé en el plan PIVE del Gobierno. Con los años se hizo más fuerte la añoranza porque conducirlos te aporta sensaciones especiales. Me metí en el mundillo y a finales de 2012 adquirí el primero», recuerda.

Lo que está claro es que la afición a los autos antiguos remite justamente a la infancia o la juventud. Las personas que tienen un vehículo de otra época tienen gusto por los coches, la historia y muchas veces, apego a un modelo en concreto.

Muchos años han pasado desde entonces pero con su coche participa durante este fin de semana en Madrid en el 50 Aniversario del Seat Sport con motivo de la retro clásica. En 1969, la marca española conquistaba el mercado. El popular 600 ya había cedido el favor del público a la gama 850 más moderna y versátil. No en vano la componían una berlina con dos o cuatro puertas, un bonito y deportivo coupé y, desde 1969, un exclusivo descapotable. Varios clubes lanzaban hace unos meses el reto a todos los propietarios de 850 Sport y Coupé; reunirse ayer sábado en Classic Auto Madrid para juntar tantos ejemplares como años. Durante los años 70, el 850 Sport, fue vehículo protagonista en la cinematografía contemporánea. El Sport Coupé, era más demandado por el público, ya que su motor era fácil de reparar hasta los 70 CV o sus suspensiones se mejoraban acortando los muelles.

La participación del colectivo mirandés en este nuevo evento de pasión por los clásicos pone de manifiesto el regreso a la escena «con todos los motores a punto».

A lo largo de este 2019 retomarán las concentraciones durante las fiestas de San Juan del Monte y Virgen de Altamira en septiembre al igual que serán, piezas clave, en otros eventos del motor como el que tendrá lugar el próximo 22 de marzo y en el que la ciudad de Miranda también será protagonista. «Hemos mantenido contactos con una peña motorista de Vizcaya y participaremos en su llegada a Miranda. La calle la Estación será la llegada de un rallye y nosotros estaremos también presentes para recibirles. Haremos un pequeño pasillo de entrada y exhibiremos nuestros vehículos». Junto al desarrollo de nuevas concentraciones otro de los retos para la asociación es conseguir algún tipo de bonificación para estos vehículos que no son de uso diario y que deben pagar un impuesto como cualquier otro. «De esto hablamos con la alcaldesa, al final el mayor problema que tenemos para estos coches ya no es su mantenimiento sino los impuestos municipales. Una persona que tiene 10 motos de época le resulta imposible económicamente tenerlas en funcionamiento porque tiene que pagar 10 impuestos, 10 seguros. Hemos solicitado que se rebaje el impuesto al cumplir los 25 o 30 años como una especie de bonificación siempre y cuando el vehículo no sea de uso diario».