Miranda sale a la calle para denunciar una lacra social que «va más allá de las cifras»

El morado adquirió protagonismo. /Avelino Gómez
El morado adquirió protagonismo. / Avelino Gómez

El Antonio Machado se convirtió en el epicentro de todos los actos ideados por los colectivos para el 25-N

SILVIA DE DIEGO

Miranda salió ayer a la calle con motivo del Día Internacional para la eliminación de la violencia contra las mujeres, las calles se tiñeron de morado para visibilizar una realidad que va más allá de las cifras. La Concejala de Igualdad, Montse Cantera, puso de manifiesto la importancia de esta fecha como recordatorio para «buscar una mayor concienciación y alzar la voz contra esta lacra social».

Cantera hizo especial hincapié en la educación y recordó la necesidad de incidir más aún en planes educativos que en todo momento fomenten una educación en igualdad. « Una de las bases del futuro para conseguir esa igualdad es educar en igualdad, por eso desde la Concejalía, además de charlas y talleres, trabajamos con los centros educativos y llevamos a cabo obras de teatro con público cautivo», matizó.

A las 12 del mediodía y tras el reparto de pañuelos morados partía la segunda marcha morada que tras el recorrido llegó a la línea de meta fijada en el parque Antonio Machado donde se realizaron otros de los actos programados para la ocasión. Los alumnos de la academia de baile Montse Comerón visibilizaron el problema a través del baile y también tuvo lugar el acto de entrega del VII Concurso de Lemas y Dibujos que en la presente edición contó la participación de 49 lemas y 71 dibujos en la categoría de educación secundaria, bachiller y formación profesional y de 3 lemas y 93 dibujos entre los alumnos de primaria.

Dar el paso y denunciar

Por su parte, el concejal de Servicios Sociales, Pablo Gómez, puso el acento en humanizar el problema de la violencia de género y no quedarse en las cifras. «Aunque sólo hubiera un caso de violencia de género en la ciudad ya sería una situación lo suficientemente importante como para tener que intervenir».

Junto a esto Gómez recordó que aunque sí que existen violencias falsas se trata de una «cifra ínfima» en comparación con las que sí son verdaderas. «No nos puede hacer en ningún caso desviarnos del objetivo que es acabar con la violencia de género y nadie debe de utilizar este argumento para intentar disminuir la magnitud del problema», puntualizó a la vez que recordó que desde Servicios Sociales se ofrece una ayuda totalmente personalizada que es abordada por cada una de las trabajadoras sociales en las diferentes zonas de la ciudad.

Pablo Gómez subrayó la necesidad de dar el paso y denunciar para poder atender a la víctima lo antes posible y hacer que se sientan lo más seguras posible. «En cualquier caso siempre se atiende desde una perspectiva individual, sobre todo preservando la intimidad y la voluntad de la mujer en todo momento».

Los casos de maltrato denunciados en los juzgados mirandeses descendieron a la mitad, durante el tercer trimestre de 2017, respecto a los datos de los otros periodos del mismo año que recoge la estadística del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género. 10 mujeres denunciaron ser víctimas de este tipo de situaciones entre julio y septiembre, frente a las 20 del segundo trimestre y las 23, del primero.

De esa decena, 6 acudieron a los tribunales por lesiones y malos tratos recogidos en el artículo 173 del Código Penal, que protege el derecho que tiene toda persona a no verse sometida a tratos humillantes, degradantes o vejatorios; y las otras 4 lo hicieron por quebrantamientos de condenas. En el trimestre anterior, entre abril y junio, por estos mismos motivos los casos llegaron a los 17 y 3, respectivamente.

Del conjunto de los expedientes, un 40% llegó al juzgado a través de atestados policiales con denuncia de la víctima, mientras que en el 30% fue por medio de la intervención policial directa. El 30% restante se tramitó directamente por la víctima en el juzgado.

De las 10 denuncias presentadas, 7 tuvieron como titulares mujeres españolas y las otras 3, a extranjeras. Además, según la estadística, en la mayoría de los casos, hasta en el 80%, víctima y denunciado habían mantenido una relación de pareja ya concluida y el otro 20% seguía con el vínculo. En el periodo analizado, entre julio y septiembre, de los procedimientos cerrados en los juzgados un 60% fue elevado al órgano competente, mientras que en un 20% hubo un sobreseimiento provisional de la denuncia. La estadística se completa con otro 20% en el que se optó por otras opciones que no se detallan en la estadística.

El panorama en Castilla y León revela que pese a que las denuncias por violencia machista y las órdenes de protección han descendido, se han disparado las llamadas al teléfono por malos tratos hacia la mujer o en el hogar tanto al 112 como al 016 o al 012 Mujer. Estos servicios telefónicos, que registraban hasta el mes de octubre las llamadas, un 4 por ciento más, según datos facilitados por la consejera de Familia Alicia García.

Desde el Observatorio de Violencia de Género de Castilla y León se presenta una imagen que suele corresponderse con una mujer inmigrante o con discapacidad entre 31 y 45 años que vive en una ciudad y que sufre tanto violencia física como psicológica. Hasta septiembre había 2596 casos activos, de los que el 42 por ciento disponía de mayores medidas de protección policial. Se han contabilizado 65 víctimas con nivel de alto riesgo a las que se facilitaba un dispositivo electrónico de seguimiento y otras 447 mujeres contaban con un terminal Atenpro. En 2018 se mantienen activos 1.834 informes de mujeres maltratadas.

 

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