Miranda se mueve empujada por la solidaridad

Centenares de mirandeses se dieron cita en el parque Antonio Machado para disfrutar del paseo solidario. /A. G.
Centenares de mirandeses se dieron cita en el parque Antonio Machado para disfrutar del paseo solidario. / A. G.

La primera edición de la Marcha Solidaria de EL CORREO logra movilizar a los mirandeses poruna buena causa

CRISTINA ORTIZ

Con las manos en alto y tocándose con los pulgares para dibujar una 'H' con mayúsculas, la de la humanización que requiere la atención que la sanidad brinda a los enfermos y sus familias, se dio el pistoletazo de salida a los centenares de mirandeses que ayer decidieron moverse para demostrar, una vez más, que Miranda es una ciudad solidaria y que sus vecinos acuden, sin dudarlo, allí donde su presencia puede servir de ayuda a los demás. Un aspecto éste sobre el que hizo especial hincapié la alcaldesa de la ciudad, Aitana Hernando, minutos antes de comenzara el recorrido.

Jóvenes y no tan jóvenes, mayores ayudándose de algún bastón, niños pequeños en sillas a las que se subieron y bajaron en distintos puntos del recorrido, familias enteras, grupos de amigos o de compañeros de trabajo... Todos recorrieron los 8 kilómetros de un trazado llano y sin dificultad, acompañados de un participante que no confirmó su presencia hasta última hora: el sol.

Invitado que algunos agradecieron y que a otros les resultó demasiado 'efusivo' para poder caminar a gusto. El atuendo también influyó y los que ayer optaron por mangas y pantalones cortos, sin duda, acertaron. También los que salieron con la botella de agua, que no pocos echaron de menos durante el recorrido; aunque hubo quien aprovechó las fuentes públicas situadas a lo largo del recorrido para saciar la sed. La suya y la de su mascota. Y es que muchos fueron los perros, grandes y pequeños, que acompañaron a sus dueños durante toda la marcha.

Pero dejando al margen de la estadística a estos seres de cuatro patas, fueron más de 700 personas las que acudieron al llamamiento de la I Marcha Solidaria organizada por EL CORREO, con el patrocinio del Ayuntamiento, de la Diputación de Burgos, Aciturri e Hydro;así como con la colaboración de Mirandist. Además de contar con el inestimable apoyo de los voluntarios del Grupo de Protección Civil, que garantizaron la seguridad de todo el recorrido; y con los componentes de Giafys, entidad a la que se va a destinar de forma íntegra la recaudación obtenida y que, sin duda, será de ayuda para convertir un sueño en realidad: tener un gimnasio para enfermos.

Una instalación destinada a cumplir con la reivindicación que sirvió de inicio de la marcha, la 'Humanización' de la sanidad y de los cuidados a pacientes y familiares. Y es que en Giafys tienen claro que la atención se debe prestar desde «la efectividad y también desde la afectividad, desde la empatía», incidió una de las responsables del colectivo, Koro Quevedo, muy satisfecha con el resultado de una propuesta que logró movilizar a mirandeses de todas las edades. «El día ha sido perfecto; aunque haya hecho calor, porque todos tenemos ganas de luz y de sol», valoró.

Se trataba de «disfrutar del paseo, del momento y eso se ha conseguido». El buen ambiente dominó una marcha que sirvió para hacer ejercicio, ser solidario, mantener charlas distendidas con gente a la que se ve a menudo pero también con otros con los que no se coincide e, incluso, para disfrutar de una ruta guiada muy particular, gracias a las anécdotas referidas a lugares y personas vinculadas de alguna manera al recorrido.

Pero en lo que todos coincidieron fue en mostrarse «felices de poderlo hacer y de poder acompañar a mucha gente de todas las edades», apuntó uno de los asistentes. Punto de vista que a buen seguro compartiría otro que, pese a llegar en el vagón de cola al punto de avituallamiento ubicado al final de recorrido, cruzó la linea de meta con los brazos en alto y la sonrisa del que ha llegado en primer lugar.

Muy feliz se mostró también Leire Pardo, de 16 años, una de las primeras en acabar el recorrido, en el que estuvo acompañada de su primo, y en el que demostraron que los jóvenes también son solidarios. Para ella, la marcha –además de fácil y rápida– resulto ser una muy buena opción «para ver toda la ciudad y colaborar con algo muy solidario, como el gimnasio de Giafys para enfermos». En ese sentido no dudó en animar a la gente joven, como ella, a implicarse y a participar «para que se sigan haciendo cosas en Miranda y se consigan nuevos proyectos».

El reto era el de caminar, compartir y ser solidario. Premisa con la que cumplieron todos aquellos motivados caminantes que a las 11.30 horas partieron del parque Antonio Machado, en dirección a Ronda del Ferrocarril, con el objetivo de cubrir los 8 kilómetros del recorrido. Meta que algunos se propusieron cumplir a un paso más que ligero y otros a uno más moderado. Así que mientras unos reclamaban más velocidad y trataban de empujar al grupo, otros optaban por echar el freno y bajar las revoluciones.

Pero unos y otros avanzaron por Ronda del Ferrocarril hasta el puente sobre el Bayas para enfilar toda la carretera de Logroño y al llegar al final del Poblado de Los Ángeles adentrarse por su interior para la vuelta. Tramo inicial de retorno en el que un grupo de participantes anduvo varios metros más al dejarse guiar por el 'sherpa' no oficial. Pero una vez reagrupados todos volvieron a cruzar el Bayas para encarar la Avenida de Europa, continuar por el Camino de Anduva hasta Francisco Cantera y, tras sortear las obras de Ramón y Cajal, pisar de nuevo el parque Antonio Machado, donde les esperaba un botellín de agua y fruta para recuperar fuerzas. Además de un obsequio en forma de gorro de lluvia del que, afortunadamente, ayer nadie tuvo que echar mano.

«Ha estado genial. El día ha acompañado, hemos caminado, que siempre es importante;además, por una causa solidaria. Si encima, te lo pasas bien. Pues tres por uno». En ese mismo sentido apuntó Tania Giner, responsable de Recursos Humanos de Hydro, empresa de la que participaron más de 70 personas y que acabaron la jornada tomando todos algo juntos. «También es bueno hacer equipo fuera de la empresa, en otro ambiente».