Miranda mantiene en 1.000 euros el gasto por habitante

Laura Torres, en un pleno municipal, entre Miguel Ángel Adrián y Montserrat Cantera. /A. G.
Laura Torres, en un pleno municipal, entre Miguel Ángel Adrián y Montserrat Cantera. / A. G.

Laura Torres, destaca la estructura «sólida y garantista» del la ciudad, que económicamente no depende de terceros

CRISTINA ORTIZ

Miranda mantiene por encima del millar de euros el gasto por habitante. Concretamente la Cuenta General de 2018 (lo que vendría a ser la contabilidad anual ) fija ese importe en 1.003,63 euros, una cuantía que el Ayuntamiento considera positiva aunque suponga una pequeña rebaja respecto a los 1.014 del ejercicio previo.

Y es que hay que tener en cuenta que buena parte de ese dinero que revierte en los ciudadanos ha salido antes de sus bolsillos a través de impuestos y tasas municipales. Concretamente, en el pasado año el 91% de todos los ingresos del Consistorio llegó por esa vía, a través de lo abonado por los mirandeses, por los padrones municipales.

Porcentaje con una lectura muy importante para la concejala de Hacienda y Patrimonio, Laura Torres, porque implica que Miranda no depende de terceros, ya sean otras administraciones o bancos. «La estructura es sólida, garantista, fuerte. Dependemos poco del libre albedrío y de la incertidumbre».

Valoración nada baladí para quien recuerda como la crisis obligó a Miranda a aprobar un Plan de Ajuste –del que consiguió salir en un año– para poderse acoger a los créditos ICO tramitados con el Ministerio de Hacienda de cara al pago a proveedores. «Fue una situación muy dolorosa porque se nos empezaron a caer todas las piezas del ajedrez. Nos falló la participación en los tributos del Estado, el Acuerdo Marco con la Junta y se resintieron nuestras cuentas. El impuesto de construcciones de 2,8 millones se quedó en 700.000. Por eso ahora la estructura es tan sólida», recordó Torres

También lo es la prudencia con el endeudamiento, una variable que no ofrece problemas para hacer frente a intereses e, incluso, amortizar. Política por la que el Ayuntamiento lleva años apostando. De hecho, la Cuenta General marca que se entregaron 300.000 euros más de los que se habían pedido. Se solicitaron 2,8 y se devolvieron cerca de 3,1.

Al arrancar el pasado ejercicio el Consistorio debía 16.578.449 euros, importe que dividido entre la población mirandesa en el momento que se hizo el cálculo implicaba que cada ciudadano tendría que aportar 562,62 euros. Algo menos que en la estadística anterior. Entonces eran 571,74. Ha bajado en unos 9 euros.

El informe también arroja el dinero que podría percibir cada persona por el superávit de 1,5 millones con que cerró sus cuentas el Ayuntamiento el año pasado. Rondaría los 44,5 euros, uno más que en 2017.

La Cuenta General, que se genera con las pautas establecidas por la Junta para todos los Ayuntamientos, define algunos epígrafes en los que la aportación de datos es de obligado cumplimiento. Ese sería el caso de Medio Ambiente. Todos los Consistorios tienen que decir qué cantidad aportan a ese capítulo y Miranda el pasado año gastó 1.364.653 euros, de los que buena parte se corresponde con lo destinado a parque y jardines y mobiliario urbano.

La partida representa algo menos de la mitad de lo que fue a Servicios Sociales y que se cifró en 3 millones. Casi lo mismo se fue al capítulo de Seguridad y Orden Público, concretamente 2,8 millones. Otros 1,6 fueron a instalaciones deportivas y 1,3 a la promoción cultural.

El informe también detalla los expedientes de contratación llevados a cabo en 2018 por la administración local. En ese ejercicio el importe de los mismos ascendió a 4.531.448 euros. De ellos, a obras fueron 3.515.053. Hasta el 7,5%.

El resto se repartió entre los 523.000 de suministros y los 374.000 de servicios; importes a los que se sumaron otras cuantías mucho más pequeñas para patrimonio, al que se destinaron casi 44.000 euros y 48.000 que aparecen englobados bajo el epígrafe de otros.

También el pago a proveedores cuenta con un capítulo dentro del informe anual. En el último trimestre del pasado ejercicio ese ratio estaba en 20,21 días. Un periodo óptimo, ya que la media está en los 30, pese a representar 5 jornadas más que en la estadística anterior. En lo que se refiere al cobro, las arcas municipales tardan, de tiempo medio, 35,4 días en recibir los importes de las tasas e impuestos de los mirandeses, de los que, una vez más, Torres, destacó que «son muy buenos pagadores».