Miranda destina 280.000 euros, además de tiempo libre, al pago de 17.000 horas extra

Acceso al Consistorio mirandés por la calle El Racimo. /A. G.
Acceso al Consistorio mirandés por la calle El Racimo. / A. G.

IU, que lamenta la falta de estadísticas municipales, calcula que las horas pasadas suponen la jornada anual de 13 personas

CRISTINA ORTIZ

La jornada laboral anual de 13,5 personas. Esa es la traslación en empleo que Izquierda Unida ha hecho de las horas extras realizadas a lo largo del último año por los trabajadores municipales. Y es que a lo largo de 2018 la plantilla del Ayuntamiento ha realizado 17.137 horas más de las establecidas. Una cifra que se eleva notablemente si se tiene en cuenta que si en lugar de cobrarlas se disfrutan, cada fracción de más se compensa con dos. Teniendo en cuenta esta situación, el total a cubrir es de 21.674 y aún faltarían por contabilizar en esa cifra las que tienen pendientes de gastar 53 funcionarios vinculados a Policía Local.

Evidentemente, además de la repercusión que la falta de personal puede generar en el desarrollo de la actividad de cada departamento, esta situación tiene una traslación económica en los presupuestos municipales. Y es que, a falta de que se presente la liquidación final del de 2018, el pasado ejercicio el pago de horas extra supuso un desembolso de 279.145 euros para las arcas municipales.

Cifra muy superior a la destinada al mismo capítulo en 2015, cuando se gastaron 83.556 euros en ese epígrafe. En tres años esa partida ha aumentado en más de 195.000 euros. De este modo, a lo largo de la legislatura, según los cálculos realizados por Izquierda Unida, teniendo en cuenta que para 2019 se ha fijado una partida de 280.000 euros en el borrador de presupuesto, el pago de horas extra al Ayuntamiento de la ciudad le habrá costado 540.489 euros.

Una situación que el portavoz de IU, Guillermo Ubieto, vinculó directamente a la «nefasta planificación de la plantilla por parte del equipo de Gobierno»; que, además, está convencido que va a provocar que el gasto destinado a ese pago evolucione al alza también este año. «La situación va a empeorar». En parte, por el aumento de las vacantes de agentes en la Policía Local, un servicio que aporta más de 4.000 horas extra anuales.

En el último ejercicio, el Ayuntamiento ha abonado el importe de 12.600 horas extra. Tiempo a mayores de la jornada laboral anual de 1.605 que realizan los trabajadores municipales. El reto, otras 4.537 se han 'pagado' en tiempo, lo que ha supuesto 9.074 horas libres para compensar la dedicación a mayores en actividades municipales y que «hay que cubrir con personal»

De la suma de ambos conceptos salen las 21.674 que se han necesitado cubrir en el último año en el Consistorio y que hubieran dado pie a la contratación de 13,5 personas, según la estadística elaborada por IU repasando una a una la situación de cada empleado municipal en 2018. «Las cifras son demasiado elevadas para una administración pública y demuestran que hace falta plantilla en el Ayuntamiento», incidió Ubieto; al tiempo que hacía hincapié en que «es fundamental hacer un uso racional y eficiente de los recursos públicos, porque es un dinero que aportan todos los vecinos a través de impuestos».

En este sentido, también planteó la necesidad de estudiar no solo cuántas horas extra se hacen, sino también quién las hace. Una cuestión que no es baladí, ya que han constatado situaciones en las que funcionarios de Clase A, los que tienen retribuciones más altas, realizan tareas que les corresponde llevar a cabo a otros de Clase B o C y, por tanto, con salarios más bajos, con lo que el pago de sus horas extra implicaría un menor desembolso para las arcas municipales.

Situación que se ve agravada por una mala planificación de la promoción interna dentro de los departamentos. «Hay sentencias favorables a personal del Ayuntamiento en las que se reconoce que están haciendo trabajos que no les corresponden por el puesto que desempeñan, por lo que se dejan sin hacer o las cubre otra persona con la correspondiente sobrecarga y horas extra». Igual de negativa ven la «falta de previsión» para cubrir las jubilaciones, algo que se sabe cuándo va a ocurrir. «Se ha podido ver en la Policía Local. No se está haciendo una previsión adecuada», zanjó.