Miranda cuenta con una población extranjera «masculinizada y joven» de 3.262 personas

Los dos representantes sindicales presentaron el estudio en la exposición 'Desde su mirada', en la Casa de Cultura. /A. G.
Los dos representantes sindicales presentaron el estudio en la exposición 'Desde su mirada', en la Casa de Cultura. / A. G.

Lidera la clasificación de municipios de Castilla y León a excepción de las capitales de provincia

TONI CABALLERO

Miranda es el municipio de la región, sin contar las capitales provinciales, con mayor población extranjera gracias a los 3.262 habitantes llegados desde otros países. Así lo refleja el Observatorio sindical de las Migraciones en Castilla y León confeccionado por Comisiones Obreras, que fue publicado en el inicio del ejercicio actual y cerró la extracción de estadísticas en octubre de 2018. Apoyado en datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE) y de la Seguridad Social, el estudio pretende contrastar, desde la perspectiva género y de la nacionalidad comunitaria y extracomunitaria, «los bulos sobre la población extranjera que distorsionan la realidad y atacan a la convivencia social y pacífica», según valoró Virginia de la Torre, secretaria regional de Migraciones en el sindicato.

La sindicalista participó en la presentación del estudio junto a Francisco González, el secretario comarcal de CC OO, que tuvo lugar ayer en la exposición fotográfica 'Desde su mirada', ubicada en la Casa de Cultura, y que refleja la realidad que atraviesan las mujeres migrantes en la comunidad. Castilla y León cuenta con una población de 122.000 personas extranjeras empadronadas, un 5% del total, mientras que Burgos, con 24.800, es la provincia que mayor número de foráneos acoge en su territorio. Sin embargo, Segovia y Soria, con un 10% y un 7% del total de sus poblaciones, encabezan el registro provincial desde la perspectiva porcentual.

Miranda, por su parte, «es un caso particular», ya que lidera la clasificación comunitaria de poblaciones extranjeras, sin contar a las capitales, gracias a su tejido industrial, por delante de Aranda y Ponferrada. El colectivo foráneo en Miranda está «masculinizada», hay más hombres que mujeres, y es una población «joven». Tanto es así que el 11% de la totalidad de menores de 16 años que habita en la ciudad procede de otro país. Por el contrario, en lo referente a los mayores de 65 años, la estadística no alcanza ni el 1%.

Asimismo, en Miranda conviven 28 nacionalidades distintas además de la española. La mayor parte de procedencia comunitaria, «por lo que, técnicamente, no se les debe denominar extranjeros porque son ciudadanos europeos que vienen a trabajar gracias a a libre circulación de personas». Dentro del rango europeo, los portugueses son los más visibles en Miranda con 827 personas; seguidos de los rumanas, búlgaros y polacos.

En cuanto a los extracomunitarios, un 20% de los residentes en la ciudad proviene de América y otro 20%, de África. Dentro de estos ámbitos, la colonia marroquí asciende a 389 personas y la oriunda de Ecuador, a 142. Otros países como Brasil o Colombia, también aportan una cifra cercana al centenar.

Sin embargo, a juicio de la secretaria de Migraciones, «hay que remarcar el tema de la nacionalización, ya que, en el caso de América, son el doble de personas. No computan como extranjeras pero tienen los mismos problemas a la hora de buscar trabajo porque aquí no se mira el DNI». En Castilla y León, desde el año 2013, se calcula que 25.000 extranjeros se han nacionalizado como españoles.

El objetivo principal del observatorio de CC OO es «mostrar la realidad laboral de estas personas extranjeras y que la percepción general de la población no se ajusta a los datos reales». En esta línea de romper con los prejuicios, refleja que un 54% de las mujeres extranjeras posee titulación de secundaria o superior, y que un 20% ha realizado estudios universitarios, «están muy formadas».

Pese a ello, «su formación no se corresponde con la realidad laboral que viven en nuestra comunidad». El 25% de estas mujeres se encuentra en paro, por el 14% de los hombres extranjeros, y la mayoría de ellas, el 56%, no percibe ningún tipo de prestación al haber realizado una labor profesional poco remunerada y de temporalidad muy alta.

Además, la brecha salarial respecto a sus homónimos masculinos se eleva hasta el 35%, y en un 55% en comparación a los trabajadores españoles. Por otra parte, las que sí que realizan una actividad laboral reciben de media 11.800 euros anuales, un salario que superaba por poco el mínimo interprofesional de 2018.