Miranda celebra el fin el peaje de la AP-1 con la vista puesta en la necesidad del tercer carril

Vehículos superando las barreras ayer en el peaje de Ameyugo. /A. G.
Vehículos superando las barreras ayer en el peaje de Ameyugo. / A. G.

El PSOE ha trasladado ya a Infraestructuras una propuesta de accesos para mejorar la permeabilidad entre N-1 y autovía

CRISTINA ORTIZ

Que cuatro décadas después las barreras de la autopista se levanten de manera definitiva y que la AP-1 se transforme en autovía es un hito para celebrar. Máxime porque llegar hoy a este punto ha supuesto «una labor ardua, difícil y comprometida. Es un triunfo de la ciudadanía, de las plataformas de vecinos y de los alcaldes que han estado exigiendo algo que era de justicia... pero sin un gobierno del PSOE en Madrid, no hubiera sucedido», aseguró ayer la diputada socialista por Burgos, Esther Peña, una de las principales abanderadas de la liberalización, en una jornada previa al cese de la concesión en la que mantuvo reuniones con los responsables de su partido en Miranda, Briviesca y Burgos.

Y es que es el final del peaje, pero no del trabajo; porque son varios los capítulos que aún quedan por escribir sobre el futuro de esa vía. Uno de los más inmediatos, la resolución del contrato de mantenimiento, prorrogada para los próximos seis meses con Itínere, la concesionaria hasta la fecha de la autopista, para garantizar la seguridad de la vialidad invernal. El desmantelamiento de las playas de peajes lo llevará a cabo la empresa que se adjudique el contrato de conservación pendiente de licitar.

De manera paralela se seguirá trabajando para el diseño de nuevos accesos que aseguren la permeabilidad entre la autovía y la nacional y un tercer carril que amplíe la capacidad de todo el corredor que une Miranda y Burgos.

De momento, el PSOE de Burgos ya ha trasladado al secretario de Infraestructuras las propuestas de accesos que consideran necesarios los distintos colectivos y alcaldes de la zona, para que sea el Ministerio de Fomento, de manera técnica, quien defina cuáles son los mejores lugares en los que diseñar viales que mejoren la conexión. «Estaremos vigilantes en las próximas semanas para que nos puedan dar información relevante», apuntó.

Y también para conocer los avances sobre el futuro proyecto de tercer carril. Infraestructura que Peña está convencida que se acabará ejecutando. ¿Por qué? Porque además de ser necesario en una vía que ya soporta 20.000 vehículos al día «ya no es solo una reivindicación nuestra, es una voluntad que ha hecho suya el propio ministro (José Luis Ábalos). Fomento es consciente de que es una necesidad y que de manera inmediata tiene que ponerse a trabajar en ello», incidió.

Pero sin quitar protagonismo a una liberalización que, sin duda para Peña, es «la noticia más positiva en materia de infraestructuras en la provincia en los últimos años». Yes que el cese del peaje «pone fin a un agravio comparativo» que ha durado demasiado tiempo y que tiene claro que se hubiese prolongado de no haberse producido un cambio de ejecutivo en Madrid, porque cuando los socialistas llegaron no se había hecho nada. «El gobierno del PP nos había estado vacilando». Incluso cuando se habló de que había un acuerdo para el desvío de camiones de la nacional a la vía de peaje. «Eso nunca existió», incidió.

De hecho, el secretario municipal del PSOE de Burgos, Daniel de la Rosa, reconoció que han sido «muchas las presiones» para que a partir de mañana, fin de la actual concesión, la AP-1 hubiera continuado operando con algún tipo de peaje, pese a que «más de 10.000 vecinos de las localidades afectadas circulan prácticamente todos los días jugándose la vida».

Por eso Álvaro Morales, secretario del PSOE de Briviesca, dejó claro que hoy es «un día de fiesta» para los vecinos de los municipios que durante más de cuatro décadas, «para circular con seguridad o pagaban el peaje o se enfrentaban a riesgos inasumibles». Algo que cree que demuestran los números de víctimas: 257 fallecidos y más de mil heridos con secuelas desde que se prorrogara por primera vez la concesión.

Si bien, que se levanten las barreras no significa que no se vayan a producir accidentes.Pero De la Rosa tiene claro que los que haya «van a ser menos y menos graves en la N-1. Aumentarán en la AP-1 por el mayor flujo, pero seguro que no son tan graves como los choques frontales de la nacional».

La liberalización era, por tanto, para Aitana Hernando, «una cuestión de interés general. Una necesidad histórica»; aunque también tenga en la pérdida de empleo un aspecto negativo. Situación que, aseguró, se trató de evitar apostando por la subrogación. Una fórmula que ha llegado casi al 60% de la plantilla.

Por su parte, la Comisión de la N-1 ha previsto su propia fiesta de liberalización de la autopista, haciendo la cuenta atrás siguiendo el descuento de segundo del reloj instalado en el balcón del Ayuntamiento, para dejar claro una vez más que «es desde la presión de la calle como se consiguen las cosas». Allí, en la plaza de España a partir de las 21.30 horas actuarán Ciudadano 49 y Roadmen. Además se repartirá un caldito entre todos los asistentes.

 

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