Una membrana textil sujeta por una estructura metálica cubrirá la petanca

Niños y adultos aprovecha n ayer las vacaciones escolares para practicar este juego tradicional en una de las pistas de Anduva./A. G.
Niños y adultos aprovecha n ayer las vacaciones escolares para practicar este juego tradicional en una de las pistas de Anduva. / A. G.

La estructura tapará las cuatro pistas que hay en Anduva y tendrá una superficie de 20 metros de largo por 15,5 de ancho entre los ejes de apoyo

CRISTINA ORTIZ

Textil y metal se combinarán en la estructura diseñada para cubrir las cuatro pistas de petanca habilitadas en la zona de Anduva. Una instalación que busca favorecer el uso de ese espacio de ocio, independientemente de las condiciones meteorológicas, y que va a contar con un presupuesto cercano a los 100.000 euros, tal y como se apunta en el proyecto encargado por el Ayuntamiento después de que la inversión fuera recogida en los presupuestos de 2018 dentro del acuerdo alcanzado entre el equipo de Gobierno y Ganemos, para sacar adelante el documento del pasado ejercicio.

Aunque no será casi hasta final de éste cuando sea una realidad, dado que la empresa que resulte adjudicataria dispondrá de un plazo de cuatro meses para ejecutar la obra –a partir de que se firme el acta de replanteo– y, de momento, hasta el 5 de mayo está abierto el plazo para que las empresas interesadas en llevar a cabo la instalación presenten sus ofertas, teniendo en cuenta que el precio máximo de licitación es de 99.928 euros (IVAincluido).

La que resulte adjudicataria deberá hacerla atendiendo a un proyecto que propone levantar una estructura que puede considerarse híbrida o mixta, con una parte metálica y otra textil, que conforman una cubierta totalmente exenta, con una superficie en planta de 20 metros por 15,5 entre sus ejes de apoyo.

El 'esqueleto' metálico, tal y como se recoge en la propuesta, está formado por diez pórticos en el sentido del lado mayor, con dintel curvo, que cruza las pistas de juego y se prolonga hacia el exterior con unos voladizos de 2,5 metros, pensados para proteger también al público que acuda a la zona. Esas cerchas de metal estarán cubiertas por un conjunto de membranas textiles de PVC unidas entre sí y a la estructura principal.

Como paso previo al inicio de las obras, el proyecto además recoge la necesidad de retirar previamente la hilera de árboles situada junta a la pista, dado que ese espacio es necesario para la colocación de los pilares metálicos.

También está previsto la utilización de madera en la cubierta. Material que se reservará para los laterales diseñados para tapar al público. En los voladizos el proyecto, adjudicado en mayo de 2018 a Daniel Herrero Ingeniería, prevé crear «unas superficies triangulares que se cubren con unos paneles de tabla de madera de haya.

Una vez levantada la estructura se confía en que las cuatro pistas puedan tener un mayor uso y su utilización no quede al albur del tiempo, ya que ahora, tal y como señala el proyecto, no quedan impracticables solo el día que llueve, porque el agua impide que se pueda jugar hasta que se seca la arena compacta de su pavimento. Del mismo modo, se recoge que cuando aprieta el sol, «la explanada no tiene otro resguardo que la sombra que crean dos filas de tilos situados en el entorno».

No muy lejos de esa zona de la calle Cantabria está pendiente la ejecución de otra cubierta, la destinada a tapar el frontón de Anduva, en Río Ebro, conforme al proyecto diseñado por el arquitecto José Antonio de Juana, cuya propuesta fue seleccionada por técnicos y ciudadanía en un concurso de ideas impulsado por Ganemos, que incluyó también esta inversión en su acuerdo de presupuestos con el PSOE.

En estos momentos, tal y como apuntó ayer mismo la alcaldesa, Aitana Hernando, al dar a conocer las características y condiciones de la obra de las pistas de petanca, se está trabajando en la realización del estudio geotécnico, que «es obligatorio tener». Y, de manera paralela, se está redactando el pliego de la licitación de las obras. «No queda mucho ya», valoró.

En este caso está previsto destinar una partida de 240.000 euros a levantar una cubierta a dos aguas que simula el tejado de una casa, con «el gesto sencillo del perfil de una caseta que nos sirve para protegernos de la lluvia». A ésta, se suma una cubierta plana para el graderío.

Más se ha avanzado en el proyecto para crear un parque periurbano en el barrio de El Crucero, que servirá para recuperar un espacio libre como zona ajardinada con la 'ele' que forma el área verde que discurre paralela a las vías y la que separa el último vial de las urbanizaciones de los campos de cultivo. En total, la intervención, que se ha adjudicado a Espacios Verdes de Miranda, se centrará en una superficie de 47.079 metros y va a contar con una inversión de 99.691 euros, hasta 24.182 menos que el importe de licitación fijado en 123.873. La rebaja se sitúa en el 19,5%.

Los trabajos de acondicionamiento incluirán la instalación de un sistema de riego y el suministro de agua a las fuentes que se puedan incorporar en la zona; además de la resiembra de césped que, antes, conllevará el nivelado del suelo y la eliminación de elementos que se consideran indeseados. De igual manera, está previsto retirar varios setos situados junto al actual vallado y que se encuentran secos. En la que están en buenas condiciones se actuará para mejorar su imagen.

También está previsto crear un camino interior que entroncará con el actual de hormigón, para seguir junto a Rigoberta Menchú hasta Alondra. Tendrá una anchura de 2 metros y un recorrido de 579. El proyecto incluye igualmente la realización de un vallado rústico en madera para separar la zona de los campos de cultivo anexos. El plazo de ejecución de los trabajos es de dos meses.