El juzgado valida la venta de 600.000 metros de suelo de Rottneros a Montefibre

Antiguas instalaciones de la factoría papelera junto a la carretera de Logroño. /A. G.
Antiguas instalaciones de la factoría papelera junto a la carretera de Logroño. / A. G.

La operación, que empezó a fraguarse en primavera del año pasado, se ha retrasado por un error en los documentos

CRISTINA ORTIZ

A falta de que se deposite el dinero. Es lo único que resta para cerrar una operación de unos cinco millones de euros, que es el precio por el que está previsto vender a Montefibre más de 600.000 metros cuadrados de suelo de la antigua Rottneros. La autorización firme se ha tomado en los juzgados, en un proceso que se ha dilatado más de los esperado inicialmente por un mero problema formal, por un error en los documentos.

Y es que aunque la oferta se presentó en la primavera de 2018, no ha sido hasta final de enero de este año cuando se ha aprobado definitivamente la venta del suelo. El retraso obedece a un «error» en la redacción de los documentos. Los más de 600.000 metros por los que se interesaron los responsables de la químico-textil son la suma de dos parcelas sectorizadas, pero que sobre el papel se apuntan por separado. El problema es que solo se anotó una de ellas pero vinculada al precio total de la operación.

La subsanación de esos datos no ha resultado sencilla, pese a que todas las partes reconocieron que se trataba de una mera equivocación de transcripción. «Tanto los trabajadores, como la administración concursal y el Fogasa asumimos que había sido un error y que la operación no tenía ningún problema, pero el cambio ha sido complicado», valoró el secretario comarcal de Comisiones Obreras y antiguo presidente del comité de empresa de la papelera, Francisco González.

A esta situación se sumó la solicitud de Praedium, que pidió que la venta se pudiera escriturar a nombre de cualquiera de las compañías con que cuenta la entidad, sin que la firma quedara limitada a Montefibre. «Eso fue algo que también aprobamos», recordó.

Con esas modificaciones ya en el documento, el juzgado emitió el 20 de junio del pasado ejercicio un auto informando de que se habían recibido las notificaciones de las partes. Desde entonces y hasta el 28 de enero, que se aprobó oficialmente la venta del suelo, no hubo ninguna otra comunicación.

Ahora, el siguiente paso a dar es el de que se deposite el dinero y se formalicen las escrituras de cambio de titularidad que pondría cierre a una operación que se ha gestionado con un despacho de abogados de Barcelona. En principio, el parón de Montefibre a la espera de conseguir financiación para poner en marcha el proyecto de fabricación de precursor de fibra de carbono, confían que no suponga un problema a la viabilidad de la operación.

«La situación en junio del año pasado tampoco era buena y la empresa siempre ha estado decidida a comprar el suelo. Entonces no hubo ningún problema y espero que ahora tampoco», apuntó.

En principio, el documento no marca una fecha límite para formalizar la operación; pero si ésta no se hiciera efectiva «podría aceptarse otra oferta», ya que no se trata de una subasta. Aunque en estos momentos tampoco hay más firmas interesadas por hacerse con una cantidad de suelo tan elevada.

En su momento, cuando se inició este proceso sí que se presentaron dos más, pero por un número de metros muy inferior, rondaban los 60.000 cada una. Ambas se acabaron descartando entonces porque coincidían con la zona que pidió Montefibre.

La administración concursal ya ha contactado con el despacho de abogado que ha gestionado la operación y será también quien decida si se marca una fecha p ara completar la venta.

Pero las opciones no acaban aquí. La papelera sigue teniendo mucho más suelo disponible. Quedan unos 800.000 metros cuadrados. Eso sí, están catalogados como rústicos, por lo que su valor de mercado es inferior.