El informe urbanístico sobre la plaza Alfonso VI «desaconseja demoler cualquier elemento»

La actuación urbanística tendrá que esperar. /Avelino Gómez
La actuación urbanística tendrá que esperar. / Avelino Gómez

En su explicación se apunta que «sin un proyecto técnico no es procedente»

MARÍA ÁNGELES CRESPO

En la reunión mantenido el pasado 17 de julio entre el Ayuntamiento y la comisión de los vecinos afectados, estos plantearon que lo que les gustaría es que la eliminación de los muros que conformaban las jardineras se realizara ya, sin esperar al proyecto definitivo que previsiblemente se ejecutará el próximo año.

Para saber si era factible acometer esta inicial remodelación –que se sumaría a la limpieza general que ya se hizo– se acordó con ellos la elaboración de un informe técnico, que se encargó al arquitecto municipal en su calidad de jefe del Servicio del Área de Urbanismo.

Y es ahora cuando se han conocido las conclusiones a las que los técnicos han llegado tras el análisis del estado en el que se encuentra la plaza. El arquitecto y la brigada de obras que, en su caso, sería la encargada de hacer los trabajos, «visitaron la plaza para estar coordinados». Tras la inspección el informe está ya en poder de la concejala de concejala de Urbanismo, Soraya Solórzano, y lo que se establece es que «se desaconseja demoler todos los elementos que sobresalen del nivel del suelo. Dice que sin un proyecto técnico no es procedente».

Los vecinos afectados tienen ya a su disposición el documento que termina con una conclusión que muy probablemente no es la que esperaban, pero «es la que es», así que de momento «las modificaciones tendrán que esperar», reitera Solórzano.

Las razones de la improcedencia de la actuación en este momento que se plasman en el informe son varias. La primera de ellas es que realizar esta demolición puede tener como consecuencia «la rotura de la impermeabilización de la plaza», que podría acarrear filtraciones a la zona de los garajes.

También plantea el arquitecto municipal la necesidad de realizar un tratamiento del pavimento para unir los diferentes niveles del suelo en la plaza porque «hay que permitir la accesibilidad evitando el riesgo de accidentes». Y considera como inconvenientes para intervenir sin disponer de proyecto técnico, la existencia de luminarias con canalizaciones eléctricas que habría que retirar y colocar otras con nuevas canalizaciones y que «existen elementos de ventilación de los garajes que están integrados con los bancos y los muretes de las jardineras, y que habría que respetarlos y rematarlos». Eso sí, en el documento se apunta también que es «urgente y necesaria» la reurbanización de la plaza.

Paso a paso

Así las cosas parece que los imprescindibles cambios en la zona tendrán que esperar. «Tenemos la voluntad de solucionar esta situación por lo que ocurre en este lugar y porque la modificación que se tiene que hacer, incluida la del Plan General de Ordenación Urbana afecta a todas las zonas que están igual, es decir, a todas aquellas zonas que sean privadas de uso público en superficie. Hemos visto ya normativas de otras ciudades y en ellas se acotan muy bien las obligaciones que tendría el Ayuntamiento y cuáles les corresponderían a las comunidades de vecinos en relación con el mantenimiento de los espacios afectados». Se entiende desde el Consistorio que todas las zonas que tienen garajes debajo estarían en la misma situación, o parecida, así que «hemos pedido un informe para cuantificarlas».

En cualquier caso insiste Soraya Solórzano en que pese a tener claro que hay que acometer la remodelación «no podemos hacer nada sin el paso previo del proyecto», y espera reunirse, quizás en septiembre, nuevamente con los vecinos para «encontrar soluciones».