Inaugurada la exposición permanente sobre el Campo de Concentración

El Centro de Interpretación abrió ayer sus puertas. /Avelino Gómez
El Centro de Interpretación abrió ayer sus puertas. / Avelino Gómez

Hernando argumentó que debe servir para «restaurar la dignidad de las personas, es una cuestión de justicia y reparación

MARÍA ÁNGELES CRESPO

El acuerdo entre el PSOEy Miranda Puede que sirvió para que se aprobaran las cuentas municipales de 2017 contemplaba la creación del Centro de Interpretación sobre el Campo de Concentración, y la propuesta del grupo de la oposición que contemplaba la inversión de 32.405,05 euros, se hizo realidad ayer con la inauguración de la que será, a partir de ahora, una exposición permanente que podrá visitarse en el Raimundo Porres con el mismo horario de apertura del Centro Cívico, es decir, en los meses de invierno, de lunes a sábado de 9:00 horas a 15:00 y de 17:00 a 21:00 horas. Durante el verano (del 15 de junio a 15 de septiembre) las visitas podrán efectuarse de lunes a viernes desde las ocho de la mañana y hasta las tres de la tarde.

Quienes se acerquen hasta el espacio se harán una idea de lo que fue la vida en el campo entre los años 1937 y 1947. Nada más acceder se ve una maqueta a escala de los que fueron las instalaciones. También se contemplan tres reproducciones de las garitas de vigilancia; dos figuras representativas, de un preso y un soldado, en tamaño natural, realizadas ex profeso para este Centro de Interpretación y una recreación de uno de los barracones a la que se puede acceder y en la que se puede contemplar elementos de la vida cotidiana de los presos.

También hay material audiovisual como fotografías que existen del campo, recogidas en diferentes archivos españoles y europeos (Archivo General de la Administración de España, War Heritage de Bruselas, Centro Cegesoma de Bruselas) y nueve reproducciones de ilustraciones realizadas por prisioneros.

Se suma un punto interactivo en el que el visitante puede consultar un álbum fotográfico del campo que se conserva en el Archivo General de la Administración de Alcalá de Henares, así como imágenes de un padrón de habitantes municipal de 1940 en el que aparecen relacionadas todas las personas tanto presas como soldados que en esos momentos se encontraban en el Campo de Concentración. «Una información que se encuentra en el Archivo Municipal del Ayuntamiento de Miranda de Ebro y que se puede considerar como excepcional»; recordaba el comisario de la exposición Carlos Díez Javiz.

Se incluye la proyección de un fragmento del documental «Ecos de la Memoria», producido por la Asociación de Memoria Histórica de Miranda. El recorrido de la muestra también pasa por tres archivos audiovisuales, en formato entrevista, realizados en su día a Félix Padín, mirandés prisionero en este campo, en los que relata sus vivencias en aquellos días. Todo se complementa con vitrinas y paneles con fotografías y documentación diversa.

Satisfacción

En la inauguración la alcaldesa apuntó que, aparte de servir para que sean muchos los que descubran lo que fue y significó el campo tiene que ser útil para «restaurar la dignidad de quienes aquí estuvieron, es una cuestión de justicia y reparación». Agradeció el trabajo «de Carlos Díez Javiz, de Alberto Otal y los grupos Nueva Ilusión y Ovejas Negras».

En el capítulo de agradecimientos fue Carlos Díez Javiz quien quiso, tras mostrar también su satisfacción por el resultado, dejar patente «la colaboración que he tenido de José Ángel Fernández López, autor del libro sobre el campo».

El Centro ha llegado tras la propuesta de Miranda Puede y fue Esperanza Muñoz quien apuntó que «estamos muy contentos de que gracias a nosotros Miranda tenga esta exposición. Están los elementos más significativos pero como es algo vivo, a lo mejor en el futuro se podría ampliar».

Las puertas para conocer esa parte de la historia de la ciudad ya están abiertas en el Raimundo Porres.

Puede crecer si hay aportaciones de los familiares

En el acto de inauguración tanto el comisario de la exposición, Carlos Díez Javiz, como Alberto Otal, que ha aportado documentación, apuntaron que sería muy interesante «que los familiares de quienes estuvieron en el campo pudieran aportar documentación, fotografías y objetos», de esta manera se iría completando el espacio que ayer se inauguró y «se mantendría vivo», dijeron. También plantó Díez Javiz la posibilidad de diseñar algún mural para cubrir las cristaleras, ahora vacías que son las paredes de la sala. Confían los dos en que esa posibilidad de colaboración por parte de los ciudadanos mirandeses sea una realidad, e insistieron a la hora de pedir su colaboración para continuar el trabajo. Ayer se dio el primer paso y se hizo realidad el anhelo de muchos mirandeses.