Impulsan un plan para destinar a huertos urbanos vecinales solares municipales sin uso

Uno de los solares que están vacío en la zona de Ronda del Ferrocarril, frente al colegio Cervantes y el centro cívico. /A. G.
Uno de los solares que están vacío en la zona de Ronda del Ferrocarril, frente al colegio Cervantes y el centro cívico. / A. G.

La iniciativa registrada por IU plantea también crear un banco de tierras para gente interesada en la agricultura como nicho de empleo

CRISTINA ORTIZ

De estar abandonados, sucios, con malas hierbas y peor imagen, a servir de zonas de cultivo agroecológico para consumo propio. Izquierda Unida registró ayer en el Ayuntamiento un Plan de Agroecología que plantea como eje central la creación de huertos urbanos temporales en solares vacíos, sin utilidad, en el entramado de la ciudad, priorizando ese destino para parcelas de titularidad municipal. Se trataría, según explicó el portavoz de la formación, Guillermo Ubieto, de crear «explotaciones colectivas y vecinales», con los que se extendería al resto de la ciudadanía el programa de huertos escolares que se está impulsando en los colegios mirandeses.

La gestión de esos espacios sería asumida por los vecinos interesados en cultivar vegetales para consumo propio, contando, eso sí, con el apoyo del Ayuntamiento en lo relativo a tareas de asesoría, gestión y financiación en agricultura ecológica. Pero antes de nada, habría que empezar por hacer un inventario de los solares de titularidad municipal del entramado urbano. Les hay en el Casco Histórico, en Ebro-Entrevías o en La Charca. «Hay muchos de los que podemos disponer para este tipo de prácticas», reconoció.

Alguno de ellos se podría elegir para desarrollar un proyecto piloto que, en su primera fase, sería viable iniciarlo dentro de éste mismo año; habilitando para ello una partida económica municipal que podría oscilar entre «30.000 y los 35.000 euros», similar a la destinada a los huertos urbanos.

La propuesta, que iría ligada al área de Urbanismo, servirá para «potenciar el uso de espacios que ahora mismo están en desuso, suelen generar incomodidad a los vecinos por estar con matorrales, basura, malos olores, que llaman al incivismo... Los huertos potenciarían que se usase la ciudad de una forma más responsable y más verde», explicó.

El plan diseñado por IU cuenta también con un segundo eje de intervención, que pasa por la creación de un banco de tierras, parcelas 'ociosas', que no se están destinando a cultivo y que podrían ponerse a disposición de gente interesada en hacer de la agricultura un medio de vida. Incluidas algunas de titularidad municipal que se encuentran en las zonas de El Prado y El Pradillo. «Habría que hacer un trabajo intenso para ver qué tierras hay disponibles, en desuso, propiedad del Ayuntamiento», apuntó.

Pero el proyecto no tiene por qué circunscribirse al suelo público. La administración local creen que también podría ejercer de intermediario para poner en contacto a titulares de parcelas privadas sin uso con gente interesadas en cultivarlas.

En ese sentido, apuntó como «interesante» la producción de plantas aromáticas, «un nicho productivo que está tomando mucha fuerza, en el que hay bastante demanda y muy poca oferta. En Castilla y León es una opción que se está desarrollando cada vez en más sitios y que puede generar alternativas de autoempleo y cooperativismo».

El plan incluye también la apuesta por el compostaje comunitario, centrado en «promover la transformación y la reducción de los restos orgánicos» siguiendo el ejemplo de otros municipios en los que la iniciativa ya está implantada y funciona.

Serían los vecinos los que se encargarían de depositar los restos en contenedores concretos y un servicio municipal aportaría el resto del material necesario para una transformación que gestionarían los vecinos. El producto final servirá después de abono en las huertas. «Creemos que esto permitiría poner a disposición de los vecinos un compost de calidad y, al mismo tiempo, reducir los residuos».

La propuesta agroecológica se completa con dos iniciativas que ponen el foco en el comercio y los consumidores finales y que se centran en la reducción del uso de envoltorios y la apuesta por productos de kilómetro 0. «Pretendemos hacer un programa de sensibilización y concienciación para que la gente entienda que apostar por productos de corto recorrido, locales, es mejor consumo, más sano y que dejaría más beneficios a nuestros vecinos».

La apuesta pasa por generar un cambio de hábitos entre los vecinos de la ciudad, entre los que se trabajaría para «potenciar iniciativas como los grupos de consumo, los mercados de punto de venta directa... Solo el pequeño y mediano comercio puede atender este tipo de propuestas. Las redes de distribución locales puede suministras sus productos de la zona, de mayor calidad, con menos tratamientos fitosanitarios..., a los establecimientos comerciales», valoró Ubieto.

La propuesta diseñada por IU se cierra con la apuesta por incentivar la que se denomina economía circular: reducir, reciclar y reutilizar (RRR). «Tenemos que concienciarnos de que debemos de implantar este tipo de prácticas en nuestro día a día, en nuestras compras y en la forma de consumir», concluyó.

Este es un esbozo de un plan que tienen claro que antes de ponerlo en marcha se debería abrir a la participación de todos los agentes sociales, incluyendo, vecinos, comerciantes y productores, para que aporten propuestas que se sumen al plan agroecológico.

«Pueden parecer pequeños detalles pero este tipo de iniciativas son las más cercanas, las más viables y van cambiando poco a poco las formas que tenemos de relacionarnos de vivir y de consumir, va cambiando la realidad que nos rodea», zanjó.