El hombre de 60 años asesinado en Miranda recibió un disparo y agonizó «durante horas»

La operación en la que se detuvo a los supuestos implicados en el asesinato de una persona se desarrolló el 23 de mayo./Avelino Gómez
La operación en la que se detuvo a los supuestos implicados en el asesinato de una persona se desarrolló el 23 de mayo. / Avelino Gómez

El impacto «no tocó ningún órgano vital» de F.J.M.G., al que «dejaron morir y luego escondieron en el río» en Montañana

CRISTINA ORTIZ

«La droga termina convirtiendo en auténticos monstruos a esta gente». Así de rotundo se mostró el teniente coronel de la Comandancia de la Guardia Civil de Segovia, José Luis Ramírez, a la hora de recordar cómo el marides F.J.M.G, de 60 años, fue asesinado por otros miembros de la banda criminal de la que presuntamente todos eran integrantes. Y es que este hombre, vecino de los supuestos implicados en su muerte, recibió un disparo de arma de fuego que «no le tocó ningún órgano vital. Hubo un disparo y lo dejaron morir durante horas. Esperaron hasta que falleció y luego lo escondieron en el río», explicó Ramírez, para quien esta circunstancia ilustra perfectamente «cómo es este personal y este mundo».

En esa operación llevada a cabo en el número 4 de la calle Rioja, en la que vivían tanto la víctima como los presuntos responsables de su muerte, fue detenido el que se considera supuesto autor material del disparo S.D.J., que se encuentra en prisión provisional. Los otros seis arrestados el 23 de mayo están en libertad pero «con medidas, a la espera de que concluya la instrucción y se lleve a cabo el juicio.

Y es que los cuerpos policiales que han participado en el operativo tienen claro que los siete detenidos por su implicación en el asesinato de F.J.M.G. tienen algún grado de implicación. «Todos forman parte del círculo que se encarga de ocultar, limpiar...». En ese sentido, recordó que durante el operativo contaron con el apoyo de un perro especializado en olfatear restos biológicos. «Había que buscar restos que implicaran a los participantes en el hecho», incidió.

El motivo del crimen lo tenían claro, lo conocieron a través de las conversaciones telefónicas mantenidas por distintos miembros de la banda. «Aunque tratan de utilizar un lenguaje codificado para que no sepamos de qué están hablando lo detectamos. El móvil es la pelea entre miembros de la organización por la custodia de la droga. El fallecido era el encargado de guardar la droga y por la gestión de esa custodia terminan peleándose entre ellos. La droga trae toda la miseria y todo lo malo de la sociedad», valoró.

Lo que no ha conseguido saber es dónde está el arma de fuego con la que fue disparada la víctima. No la han encontrado, pese a las labores de búsqueda llevadas a cabo incluso en el cauce del río por buzos de los Grupos Especiales de Actividades Subacuáticas (GEAS) desplazados desde Valladolid.

Pero Miranda estaba solo uno de los tentáculos de una organización criminal que distribuía droga en la ciudad, en Segovia y en Leganés, donde estaba la base de la banda y se encargaban de traerla, cortarla y tratarla. Era donde estaba el laboratorio para cocinarla, una instalación permanentemente custodiada por dos personas. Aquí solo se llevaba a cabo la venta al menudeo, al por menor. La banda tenía distintas estructuras.

Pero el asesinato en Miranda acabó repercutiendo a todo el entramado, ya que a partir de ese momento, tal y como reconoció Ramírez, «los integrantes de la banda pusieron muchas más medidas de seguridad. En la última fase tuvimos que emplear no solo a los agentes encargados, sino a toda la unidad orgánica y algunos apoyos más. El número de personas necesarias para poder controlarles era ingente. Nos llevó a que el trabajo fuese tremendo».

También satisfactorio porque el balance que hacen responsables políticos y policiales es que se ha conseguido «desarticular completamente la organización». La operación 'Resurgir' se ha cerrado con 23 detenidos (7 de ellos en Miranda) y casi 13 kilos de cocaína de gran pureza incautados. De ellos, 11,7 se intervinieron en Barajas, en dobles fondos de maletas, a una persona a la que la organización había enviado a Sudamérica con el objetivo de importar una gran cantidad de droga. El resto, 1,3 kilos, fue interceptado en un vehículo con dirección a la capital segoviana, tal y como detalló la delegada del Gobierno en Castilla y León, Mercedes Martín.

Por otro lado, el responsable de la Guardia Civil de la operación 'Resurgir' destacó la colaboración de la Policía Nacional de Miranda, representada ayer en Segovia por su inspectora jefe, Ana Mélida. Y es que el asesinato obligó a abrir diligencias en Burgos, en otro juzgado, con otro cuerpo policial que era responsable de esa operación. En cualquier momento podía saltar cualquier información que diera al traste con la otra. La colaboración fue fabulosa. No tuvimos ningún problema.