La familia sanjuanera se reunió con El Ermitaño

Los sanjuaneros no faltaron a la cita/E. C.
Los sanjuaneros no faltaron a la cita / E. C.

Unas 500 personas acudieron a la cita en el año del centenario que tendrá «en octubre» el fin de fiesta

MARÍA ÁNGELES CRESPO

Ayer arrancó septiembre y al ser su primer día un domingo los sanjuaneros sabían que tocaba acercarse hasta El Ermitaño para celebrar su día. Es una cita a la que tradicionalmente quienes acuden son los más veteranos y ayer se respetó el guión y se produjo, tal y como se podía prever desde la Cofradía, un descenso importante en la presencia de mirandeses durante la celebración de la misa. «Siempre que coincide con el 1 o 2 de septiembre sucede lo mismo porque son muchos los que aún no han vuelto de sus vacaciones», decía Álvaro de Gracia que se mostró conforme con la afluencia, «era la que más o menos esperábamos».

En este Día del Ermitaño todas las actividades están ya prefijadas y son conocidas pero ayer se produjo una novedad que sorprendió gratamente a los congregados. Este 2019 es el año del centenario de la Cofradía y había que hacer partícipe del evento al protagonista de la jornada así que antes de que comenzara la celebración religiosa integrantes de la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil se encargaron de colocar el pañuelo alusivo a los cien años a El Ermitaño.

«El centenario tenía que estar presente en esta conmemoración y por eso se le ha colocado el pañuelo, que estará aquí en el monumento durante todo el mes de septiembre para que quienes suban al monte puedan recordar esa fecha».

Es lo que explicó el presidente de la Cofradía que indicó que aunque habitualmente es con una jornada como la que se vivió ayer como se cierra el año sanjuanero, en esta ocasión va a haber alguna novedad.

«La fiesta no va a acabar aquí porque nosotros queremos cerrar los actos del centenario con una gran gala que se celebrará en octubre. Ya estamos mirando la disponibilidad de instalaciones municipales, y cuando lo tengamos todo ya informaremos».

Hizo este anunció Álvaro de Gracia con la alcaldesa a su lado y algo se sorprendió Aitana Hernando pero reiteró que «cuando me lo cuente, que aún no lo ha hecho, no habrá ninguna pega para que cuenten con nuestra colaboración», y añadió que «desde el Ayuntamiento siempre valoramos muy positivamente el programa de actividades que organiza la Cofradía de San Juan del Monte, estamos muy orgullosos del trabajo que hacen. Para el Centenario ha organizado un programa magnífico, creo que la gente puede estar contenta de cómo han buscado combinar nuestras tradiciones con novedades».

Hablando de fiestas y de continuar con ellas no faltaron ayer los sanjuaneros, mayores e infantiles que «con cierta pena porque ahora ya no nos queda mucho más que ser protagonistas el día que entreguemos las bandas», disfrutaron del día y recordaron que la experiencia que vivieron durante San Juan fue «inolvidable, hemos disfrutado»; en la valoración coincidieron todos y fue el sanjuanero mayor quien reconociendo que «ha sido bonito volver a ver a toda esta gente, ya les echaba de menos, así que tengo en mente hacer una cena en mi sociedad y hacer algo extraoficial de despedida. Se lo comentaré después, a ver si quieren».

De la respuesta recibida sólo él sabe su contenido pero no es difícil pensar que el espíritu sanjuanero aflorará y la sugerencia será aceptada.

Bollos y bajada a La Laguna

Durante la misa, que fue cantada por el Orfeón, el oficiante, fraile de Sagrados Corazones, quiso aprovechar el momento de las peticiones para mencionar expresamente a los bomberos mirandeses. En un paraje arbolado como San Juan recordó el incendio que se inició en el monte del colegio y agradeció la prontitud con la que llegaron y el trabajo que hicieron para evitar males mayores.

Concluido el acto religioso los que siguieron la misa y otros que fueron llegando cuando estaba tocando a su fin disfrutaron con el tradicional bollo preñao. Fueron 1.300 las unidades de las que se dispuso y se entregaron todas. Ayer era menos la gente que se congregó y eso facilitó que la fila fuera más ordenada.

Tras el tentempié había que bajar hasta La Laguna donde los pequeños, un año más, pudieron pasárselo en grande con los hinchables que se instalaron desde minutos antes de la una.

Para ellos y para el resto de sanjuaneros la fiesta continuó con el concierto que ofreció la Banda Municipal porque si se habla de San Juan la música no puede nunca faltar.

Y para muchos hubo otra sorpresa ya que el bar –lugar tan ansiado pero que está siendo tan complicado de poner en funcionamiento de modo continuado–, estuvo abierto durante toda la jornada festiva.

Un día que desde la Cofradía también se aprovecha para poner de manifiesto su lado solidario y el de los mirandeses. Se preparó comida que se entregaba por un donativo, el que cada cual quisiera y que se destinó a Cáritas.

Así pues y aun cuando el Día de El Ermitaño coincidiera con el siempre complicado 1 de septiembre y el sol se resistiera a aparecer durante las celebraciones, fueron al final casi medio millar de sanjuaneros los que al mirar su agenda sabían que tenían una cita ineludible y no faltaron a los actos propuesto.

Ahora ellos y el resto de mirandeses y sanjuaneros esperarán para ver qué es lo que se está preparando desde la Cofradía para poner el punto y final a todas las actividades relacionadas con San Juan del Monte en este año del Centenario.

A buen seguro responderán y querrán ser partícipes de la gala que se avecina y ayer anunció Álvaro de Gracia para el próximo mes de octubre. Será entonces cuando caiga el telón y Miranda empiece ya a preparar las fiestas del año 2020 para las que ya queda menos.