Espacio de diversión y convivencia

Ayer el taller les permitió hacer un mosquito bombilla. /Avelino Gómez
Ayer el taller les permitió hacer un mosquito bombilla. / Avelino Gómez

El Centro Joven registra una asistencia de casi medio centenar de usuarios al día durante los meses de verano

MARÍA ÁNGELES CRESPO

Un mes escaso es lo que queda para llegar al 10 de septiembre, fecha en la que el Centro Joven dará por finalizada la temporada de verano –se inició el 23 de junio–, durante la que el horario de apertura de la instalación municipal se adecúa a las vacaciones de sus usuarios. En estos meses pueden acudir, de lunes a sábado entre las once de la mañana y las dos de la tarde.

«Fue un acierto establecer este horario», argumenta Noemí Davia que habla de satisfacción por la afluencia en el día a día. «Vienen caso cincuenta, que no está mal, y lo hacen con muchas ganas de participar en todas las actividades que les proponemos. El día más flojito es el sábado, pero en el resto hay chavales durante toda la mañana».

En cuanto a los que aprovechan más la oferta que se les ofrece reconoce que la tendencia es la habitual, «vienen más chicos que chicas aunque entre los socios el número está bastante equilibrado y, por edades, atrae más a los más jóvenes, ya cuando cumplen 16 empiezan a acudir menos días. Los que entran con más ganas son los que este próximo curso van a entrar en el instituto».

Aun cuando algunos encuentran otras maneras de pasar su tiempo libre, lo que también es un hecho es que la lista de socios –alrededor de 1.300–, está en constante evolución. «Aquí no hay día que no hagamos alguna inscripción nueva».

Para fomentar que los usuarios 'aparquen' un poco las videoconsolas «aunque aquí también tenemos», este verano se les ha propuesto la campaña 'Los ticket de la suerte' «hay talleres, concursos u otras actividades y, por cada una en la que participan reciben un ticket, hasta cuatro, para completar una noria. Pueden conseguir varias, y el mayor premio va a ser un viaje a la Warner, que haremos el 9 de septiembre».

Empeñados en conseguirlo están algunos como Borislav Bagriyanov, «todos me llaman Boby , que es más fácil», de 16 años y que comenta que acude porque «es una manera de estar entretenido. Estar aquí es una buena opción para disfrutar y para aprender también conductas de comportamiento. Se aprende convivencia y recomiendo a los chavales que vengan».

Si éste era uno de los usuarios mayores de los que ayer participaron en las actividades, uno de los más jóvenes era Alberto Pereda que cumplirá los doce años en noviembre. Ha sido éste el primer verano para él en el Centro y reconocía que así «estoy haciendo actividades y no sólo jugando a la play encerrado en casa. Prefiero estar aquí y socializar con otras personas».

Ha empezado con ganas y comentaba que el premio de ir a la Warner le atraía mucho así que «estoy participando en muchas cosas para ver si puedo ir, me falta un ticket para el quinto carrusel y cuatro para el sexto, así que voy a ver si los consigo».

Nuevos amigos

También era el primer año para Daniela Paredes, de 12 años, que calificaba el Centro Joven como una «sorpresa positiva», decía que se ha encontrado con «muchas actividades. Aquí se pasa un rato muy divertido. Mis padres trabajan por la mañana y si no vengo me quedo en casa de mi abuela y allí no tengo tantas cosas para entretenerme. Participo en talleres y juego y, si no, me siento a hablar con los amigos. Este es un buen lugar para conocer gente nueva y eso también es importante».

De la misma edad –se corroboraba los argumentado por Noemí Davia sobre los usuarios más habituales–, era Gabriela López. De su primera experiencia en estas dependencias municipales destacó que «lo principal es el trabajo en equipo. En vez de estar por la calle o en casa encerrada jugando con el móvil o la play puedes estar aquí conociendo gente nueva y haciendo talleres trabajando en grupo. Se pasa muy bien aquí porque hay muchas posibilidades y actividades para todos los gustos, recomendaría a todo el mundo que se pasara por aquí y probara».

El verano para los usuarios del Centro Joven se está pasando muy rápido y están dispuestos a no desaprovechar ninguno de los días que restan para seguir ocupando en él su tiempo libre.

El remate final, en principio, es el viaje a la Warner, y está pendiente la posibilidad de que se haga alguna fiesta, a lo mejor conjuntamente con el programa del Cofu y Miranda Joven, como se ha hecho otros años. «Eso lo veremos un poco más adelante».