El embarcadero de Sobrón podría arrancar su actividad en la primavera del próximo año

La instalación se encuentra en San Martín de Don y supondrá un revulsivo importante para el turismo de la zona. /A. G.
La instalación se encuentra en San Martín de Don y supondrá un revulsivo importante para el turismo de la zona. / A. G.

Las obras han acabado pero los plazos de CHE en los permisos provocan que no esté operativo este verano

SILVIA DE DIEGO

El 1 de agosto se cumplían los dos años oficiales del cierre definitivo de la Central Nuclear de Santa María de Garoña. A lo largo de este tiempo poco se ha avanzado en el proceso de desmantelamiento de las instalaciones; y, mientras esta etapa podría prolongarse a lo largo de más de una década, lo cierto es que los habitantes del Valle de Tobalina miran hacia el futuro con proyectos de vida y empleo que supongan un revulsivo significativo para la zona. Entre ellos, uno de los más inmediatos, que ya es una realidad a falta de la instalación del equipamiento de la infraestructura, es el embarcadero de San Martín de Don, adjudicado y ejecutado por la Unión Temporal de Empresas OPP2002, por un importe que ascendía a casi los 520.000 euros.

No hay que olvidar que la primera de las actuaciones en la zona fue la construcción de una plataforma de hormigón previa fruto de los 300.000 euros aportados por el Plan Reindus. «La empresa ya ha terminado las obras y estamos a la espera de amueblarlo por dentro ya que la instalación cuenta con una cafetería, un almacén de embarcaciones, una oficina de turismo y el parque adyacente. La inversión que vamos a acometer ahora, con presupuesto municipal, es de 50.000 euros para la cocina, 10.000 para el resto del mobiliario y unos 12.000 euros, aproximadamente, en la instalación de pivotes de acceso», puntualiza la alcaldesa del Valle, Raquel González; quien se muestra muy esperanzada por un proyecto que supone «un avance significativo para desarrollar el potencial turístico de toda la zona».

La Confederación Hidrográfica del Ebro tardaba, según el Consistorio, bastante tiempo en facilitar los permisos de navegación por lo que «lamentablemente», y aunque esté concluida la obra, «este verano no se ha podido abrir; aunque esperamos que sí que esté operativo al público a partir de la próxima primavera».

Entre las actuaciones a acometer también se contempla realizar un cerramiento porque no quieren que la zona se convierta en un lugar para pernoctar; aunque cuando ya esté abierto y en funcionamiento la intención sí que es adquirir una finca cercana en la que se pueda habilitar un aparcamiento de autocaravanas con vistas al embarcadero para poder ofrecer ese servicio a los turistas.

El proyecto turístico fue llevado a cabo por el Ministerio de Medio Ambiente (aportación de los 300.000 euros del Reindus en la plataforma) y el resto fue realidad a través del Ayuntamiento con un 50% y el otro 50% mediante una subvención de ENRESA. En un principio no se contemplaba la adquisición municipal del barco navegable pero es una opción que en estos momentos cobra fuerza según Raquel González.

«El servicio en un primer momento será el de alquiler de embarcaciones en pleno contacto con la naturaleza y la práctica del deporte náutico. Nuestro objetivo es adquirir también la embarcación para que sea municipal. De hecho, hace ahora dos años en nuestra visita a Fitur vimos un tipo de embarcación que se ajustaba a las características geográficas que tenemos, es una especie de autobús barco. Durante seis meses estaría sin movimiento, estaría resguardado durante los meses de invierno, para evitar su deterioro, en una de las naves de nuestro parque empresarial», recalca; mientras recuerda las palabras de Pilar del Olmo en su visita a la zona, cuando era consejera de Economía y Hacienda, con motivo de la presentación del Plan de Desarrollo Económico de Garoña elaborado por los municipios del entorno de los 10 kilómetros. «Nos prometió aquí verbalmente que la Junta iba a colaborar en la adquisición de esa embarcación».

Dentro del Plan de Desarrollo Económico de los municipios afectados en un entorno de 10 kilómetros, realizado por Ceder Merindades, Adecco Bureba, la Cuadrilla de Añana y Sodebur la actuación del embarcadero y todo lo que conlleva supone empuje importante para el sector turístico del Valle de Tobalina. «Intentaremos acercamos tanto a la Junta como al Gobierno Central para poder conseguir que nos apoyen los máximo posible. La embarcación sería la culminación del proyecto».

La iniciativa del embarcadero generará varios puestos de trabajo directos. «Estaríamos hablando de dos personas para el barco, aunque en la primavera del año que viene no esté listo, otra persona en la oficina de turismo, más todo el personal de la cafetería. Sí que consideramos que se generará empleo indirecto ya que este proyecto estará interconectado con todo el turismo del Valle. Quien venga puede acercarse a Pedrosa, a San Martín de Don, a Quintana y a todos y cada uno de los pueblos de alrededor. Contamos con innumerables recursos muy atractivos y rutas mágicas y muy bonitas. Sin duda alguna tenemos también que desarrollar todos los servicios que ofrecemos a nivel de restaurantes, establecimientos rurales y todo tipo de alojamientos aunque sería a largo plazo».