Doherco invertirá cinco millones de euros en ampliar sus instalaciones del polígono de Bayas

Instalaciones de la empresa de pintura en el polígono de Bayas. /A. G.
Instalaciones de la empresa de pintura en el polígono de Bayas. / A. G.

El proyecto plantea incorporar 17.000 euros en la parte posterior de la planta, de los que 4.500 serán para una nave

CRISTINA ORTIZ

Doherco invertirá entre este ejercicio y el próximo alrededor de 5 millones de euros en ampliar sus dependencias del polígono de Bayas. La empresa, dedicada a la fabricación de barnices y pinturas, además de productos para la protección y el recubrimiento de piezas, proyecta incorporar a sus instalaciones parte de los 17.000 metros cuadrados de parcela que se encuentran en la parte posterior de la actual construcción y que es de su propiedad.

Una porción de ese terreno, unos 4.500 metros se ocuparán levantando una nueva nave anexa a la actual y que tiene en torno a 9.000, lo que supone contar con un 50% más de local. Además, alrededor de 2.500 se urbanizarán para playa en la que poder realizar maniobras, operaciones de carga y descarga o incluso depositar algunas piezas.

Evidentemente, la ampliación también va a suponer la incorporación de nuevos equipos y máquinas, algunas de las cuales, avanzó el director de la empresa, Fernando Escobillas, «ya las tenemos compradas y otras, comprometidas, a la espera de poder contrastar algunas medidas y definir algunas cotas de salida en el terreno».

Dos son los objetivos principales a los que se quiere dar respuesta con la redimensión de la planta y el solar de la empresa en la ciudad. Uno de ellos, «atender más pedidos que tenemos y a los que no llegamos. Necesitamos agilizar más la producción y poder trabajar con mayor comodidad», explicó Escobillas; quien reconocía que, en estos momentos, «se pierde mucho tiempo en cambios de productos». Al mismo tiempo, se espera que al tener una superficie mayor de trabajo, se pueda incidir en la mejora en la atención al cliente y en dejar más tiempo en 'curado' las piezas sobre las que se ha trabajado. «Contaremos con dos cadenas más, con lo que podremos producir casi el doble».

Por otro lado, la segunda meta que se busca con el proyecto pasa por «intentar quitar el turno de noche» dado que, sobre todo en invierno, el frío hace que no se den las mejores condiciones para trabajar, fundamentalmente, en aquellos casos en los que se requiere tener abiertas las puertas o salir fuera de la nave, a la calle. «Ahora estamos trabajando de noche y en este clima, es duro. Se ganaría en comodidad», incidió.

Es esencial tener espacio para fabricar y para almacenar y, ahora mismo, «nos urge la ampliación que vamos a hacer». El reto, a priori, una vez que se hayan acometido las obras, pasa por ganar volumen de trabajo, alrededor de «un 30%»; y, al mismo tiempo, «reducir los coste entre un 2% y un 3%».

Así que la intención del responsable de Doherco se centra en por poder arrancar con el proyecto de ampliación lo antes posible. A Escobillas le gustaría poder dedicar los meses de verano, en los que hace buen tiempo, a realizar los trabajos de excavación y cimentación que sean necesarios. De este modo, a partir de otoño se podría pasar a la construcción de la nueva nave. «El interior, aunque haga frío se puede ir haciendo», valoró.

En lo que a la creación de empleo se refiere, se muestra convencido de que cuando se ponga en marcha la nueva instalación habrá que incorporar algún trabajador más a una plantilla que en estos momentos cuenta en la ciudad con una treintena de trabajadores. Aunque ahora definir un número se vea como algo imposible, ya que irá ligado al aumento de los proyectos que tengan que atender. «Si hay más movimiento y más toneladas, se necesita más gente. Dependerá de los proyectos y de que esto se atiendan en la planta de Miranda o en la próxima a Bilbao».

Si bien, en principio, Escobillas apuesta por centralizar aquí todo lo que sea posible. De hecho, aunque han tenido otras opciones, incluso «más ventajosas económicamente» para ampliar sus instalaciones, se han decantado por hacer la inversión en la ciudad. «Nosotros somos mirandeses», zanjó.