La demolición de peajes de la AP-1 arrancará de forma «inmediata» por el de Ameyugo

Playa de peajes ubicada en Ameyugo antes de levantarse las barreras. /A. G.
Playa de peajes ubicada en Ameyugo antes de levantarse las barreras. / A. G.

Transición Ecológica ya ha publicado en el BOE el informe de impacto ambiental de cara a la construcción del tercer carril

CRISTINA ORTIZ

De manera «inmediata» está previsto que las máquinas comiencen a trabajar en Ameyugo para hacer efectiva la retirada de las cabinas de peaje que dejaron de utilizarse con la liberalización de la AP-1 el 30 de noviembre. Las tareas de demolición y adecuación de esas zonas han sido encargadas a la empresa Mantenimiento de Infraestructuras (Matinsa), del grupo FCC, que una vez obtenidos los permisos necesarios y ultimados los detalles de la solución constructiva, comenzará de forma progresiva la demolición de los peajes de la antigua autopista de pago

Al mismo tiempo, se encargará de la instalación de estaciones de aforo que hasta ahora no existían , ya que el control de coches y camiones se realizaba con los propios pasos en los peajes de Castañares y Armiñón. El objetivo con el que se trabaja desde el Gobierno central es que las obras estén «ejecutadas en un amplio porcentaje» de cara a las operaciones de tráfico de verano.

De manera paralela, se han venido desarrollando los trámites para cumplir con el compromiso de crear un tercer carril que acompañó a la confirmación, por parte del ejecutivo de Pedro Sánchez, de la liberalización el 30 de noviembre. De hecho, esta misma semana en el Boletín Oficial del Estado (BOE) se haya publicado la resolución de la Dirección General de Biodiversidad y Calidad Ambiental, Ministerio para la Transición Ecológica) por la que se formula el informe de impacto ambiental del anteproyecto 'Adecuación y mejora de la autopista AP1. Burgos-Armiñón', y en la que se establece, tras la evaluación de impacto ambiental practicada, que no es necesario someter el proyecto al trámite de evaluación ambiental ordinaria, ya que «no se prevén efectos adversos significativos sobre el medio ambiente, siempre y cuando se cumplan las medidas condiciones establecidas en la resolución».

El proyecto, cuyo promotor es la Dirección General de Carreteras del Ministerio de Fomento, definirá el trazado que tendrá el tercer carril con el que se va a ampliar la capacidad de una vía con un elevado volumen de circulación. El proyecto, en su práctica totalidad, se localiza dentro de la provincia de Burgos, a excepción de los 6 kilómetros finales que se ubican en Álava.

En el mismo, se ha considerado como la mejor opción, proyectar la ampliación de las calzadas de la antigua autopista a partir de Ameyugo y hasta la capital provincial, que es donde no dispone de este tercer carril que, con carácter general, se construirá por la mediana, aunque también habrá algunas ampliaciones por el exterior, «por razones de visibilidad y para poder ampliar la longitud de los carriles de cambio de velocidad»

Además, desde Fomento también se han incorporado al proyecto algunas medidas dirigidas a reducir el impacto medioambiental para la construcción de ese tercer carril. Entre ellas se incluyen las relativas a la calidad del aire, la calidad acústica, al impacto en la vegetación y fauna, la preservación patrimonio cultural, y al medio socioeconómico.

El proyecto, además de ese ampliación de carriles, recoge también la ampliación de los aparcamientos de las áreas de servicio y la ejecución de dos nuevos espacios para que se puedan embolsar los vehículos en caso de emergencia. Uno de ellos está previsto ubicarlo en Miranda y el otro, en Quintanapalla.