Comienzan las obras para un nuevo parque de esparcimiento canino en El Crucero

Se ubicará cera del ITM. /Avelino Gómez
Se ubicará cera del ITM. / Avelino Gómez

Se ubicará en un solar cercano al ITMy está previsto que pueda estar operativo a mediados de febrero

M. A. C.

Comienza el año y el departamento de Obras y Servicios lo ha iniciado con el inicio de las obras para habilitar un nuevo parque de esparcimiento canino. En esta ocasión el espacio en el que los propietarios de los perros podrán acudir a él con sus mascotas va a construirse en el barrio de El Crucero.

El lugar escogido para la creación de esta nueva infraestructura ha sido una parcela de propiedad municipal ubicada entre las calles Las Cigüeñas y María Zambrano, en las inmediaciones del ITM.

Con la habilitación de esta nueva zona de esparcimiento canino la ciudad contará con dos lugares específicos para estos animales. El primero, como bien es sabido, se encuentra en el parque Emiliano Bajo y lleva en funcionamiento prácticamente dos años. Se inauguró en el mes de febrero de 2017.

Si las previsiones de la ejecución de los trabajos para el nuevo parque canino se cumplen –el período establecido inicialmente es de un mes y medio–, la fecha de inauguración del que será una realidad en El Crucero, coincidirá casi exactamente con la fecha en la que comenzó a funcional el ubicado en el barrio de La Charca.

Los primeros pasos que se están llevando a cabo en la parcela municipal son los de acondicionamiento del terreno, que se extiende hasta los 3.432 metros cuadrados. Las dimensiones que alcanzará el segundo parque de esparcimiento canino de la ciudad son prácticamente la mitad del que ya existe. Cabe recordar que el primero se extiende en un espacio que alcanza los 6.000.

Una vez que se desarrollen las tareas de adecuación de la parcela, el parque comenzará a tomar forma con el inicio de los trabajos de vallado perimetral. Se efectuará en 158 metros lineales del terreno. Al espacio cerrado podrá accederse por dos puertas diferentes.

En este lugar destinado al esparcimiento de las mascotas de los ciudadanos se plantará césped y se instalará un sistema de riego para su mantenimiento.

Para que los perros puedan moverse libremente por la zona se van a construir también caminos de albero, y se instalarán fuentes para perros, además de postes pipi-can. Tendrá por lo tanto unas características muy similares al parque canino que tan utilizado está siendo en el Emiliano Bajo.

Los animales acuden, lógicamente, acompañados por sus propietarios y por eso van a instalarse también elementos que sea útiles para ellos. En el proyecto de las obras se contempla la instalación de fuentes para personas, así como de bancos y papeleras. «Es importante que los dueños también se encuentren cómodos», apunta Adrián San Emeterio.

En los lugares de acceso, en la zona vallada próxima a las puertas se instalará también cartelería en la que se especificarán las normas de uso del parque de esparcimiento canino.

Dentro de aproximadamente un mes y medio, está previsto que esté ejecutada la obra en su totalidad; unos trabajos que han sido contratados por el Ayuntamiento y supondrán una inversión de 25.463,30 euros.

El concejal de Obras y Servicios, Adrián San Emeterio, apunta que desde el Ayuntamiento se ha apostado por la creación de un segundo parque para perros porque el ya existente «ha dado unos excelentes resultados, no hay más que darse un paseo por allí y ver la cantidad de personas que acuden con sus mascotas».

Una demanda

Considera que la puesta en funcionamiento de este segundo viene a responder «a una demanda de los ciudadanos que viven lejos de la zona del parque Emiliano Bajo». De ahí que en esta segunda oportunidad la zona escogida, propiciada también «porque teníamos esta parcela propia», haya sido en El Crucero. «Es un lugar en el que también se ve a mucha gente paseando con sus mascotas y entendemos que es un buen lugar».

Hasta hace bien poco este servicio para quienes tienen perros era sólo una quimera. Ahora es una realidad y argumenta San Emeterio que no es descartable «que en un futuro busquemos otros lugares para poder construir un tercero. Una vez esté el de El Crucero tendremos que analizar si los resultados son tan satisfactorios como en el del barrio de La Charca, y si ocurre lo mismo, que es lo que pensamos, nada es descartable».

Argumenta también el concejal que en este segundo parque de esparcimiento canino, que tardará en construirse poco más de un mes, «la normativa de uso será la misma que la que los usuarios del actual ya conocen».

De la aceptación y los resultados se tendrán noticias en un breve espacio de tiempo.

 

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