La comarca de Miranda registra casi dos accidentes laborales diarios hasta septiembre

El sector de la Construcción es el tercero que más siniestros acumula, por detrás de Servicios e Industria./ A. G.
El sector de la Construcción es el tercero que más siniestros acumula, por detrás de Servicios e Industria. / A. G.

En los primeros nueve meses del año mayo ha sido el mes con peores registros, al alcanzar los 81 siniestros notificados

CRISTINA ORTIZ

La prevención en el terreno laboral sigue siendo una asignatura pendiente en la comarca y en la provincia que, a buen seguro, acabará el año con un repunte en el número de accidentes laborales. Y es que las cifras de los tres primeros trimestre del año se acercan mucho al total computado a lo largo de todo 2017. Entre enero y septiembre del actual ejercicio se han contabilizado medio millar de siniestros en Miranda y su entorno. Concretamente, las estadísticas de la Oficina Territorial de Trabajo de la Junta de Castilla y León en Burgos recoge 503; mientras que el año anterior se cerró con 545.

Entonces esa cifra marcó un descenso del 5,8% respecto a lo ocurrido en 2016; y ahora, a buen seguro, la comparativa cuando concluya el periodo actual mostrará una curva ascendente, ya que de media mensual se han venido registrando unos 56 accidentes.

El mes con los peores registros hasta la fecha ha sido mayo, en el que se notificaron hasta 81 siniestros desde la comarca mirandesa a la autoridad laboral. En el lado opuesto, en el de la estadística parcial con menores números está agosto, en el que el total se cerró con 39. Menos de la mitad.

El hecho de que la zona no sea un entorno de especial recepción de turistas y veraneantes durante el periodo estival y que muchos trabajadores aprovechen esa época del año para cogerse vacaciones puede ayudar a que la cifra de accidentes sea más baja en verano. En el tercer trimestre se contabilizaron en la comarca 181. Un total al que se llegó sumando a los 39 de agosto, los 67 de septiembre y los 75 de julio.

En ese mismo periodo, en el cómputo total de la provincia se registraron 1.503 siniestros, de los que 841 se concentraron en el Alfoz de Burgos y 235, en La Ribera. Son, junto a Miranda, los entornos más industrializados de Burgos, y, por tanto, los que realizan más notificaciones a Trabajo. Otros 73 hubo en la zona de Merindades y 50, en La Bureba.

Al igual que en la comarca mirandesa, fue en agosto cuando se acabó con la cifra más baja de año en la provincia. Se notificaron 457 incidencias, frente a las 487 de septiembre y 559 de julio.

En el lado contrario de la estadística, en el de las cifras más elevadas, está el primer trimestre del año. Entre abril y junio en Miranda se registraron 223 accidentes. Cifra a la que se llegó sumando los 79 del primer mes del periodo, los 81 de mayo y los 63, del último. Número global con el que la comarca escaló al segundo puesto de la estadística de siniestralidad, solo superada por Burgos, con 797. La Ribera se quedó notablemente por debajo, cerrando el periodo con 157.

Un poco más bajos fueron los guarismos del primer trimestre que se cerraron con 199 casos. De ellos, 74 se produjeron en enero, 61 en febrero y 64 en marzo. Su suma colocó a Miranda también en la tercera posición provincial tras el entorno de la capital y la zona de Aranda.

Servicios, a la cabeza

Si se analizan los números de accidentes por sectores que se han producido en los primeros nueves meses en el cómputo global de la provincia, un buen número de ellos se ha concentrado en el sector Servicios, que suma ya 2.385 casos. A este total se llega al añadir a los 846 del primer trimestre, los 750 del segundo y los 789 del tercero.

Le sigue en siniestralidad la Industria, que en nueve meses ha sido el origen de 1.682 incidentes. El parcial más alto se registró en el primer trimestre, con 613; entre abril y junio hubo 529; y entre julio y septiembre, 540.

Le sigue, aunque con cifras mucho más bajas Construcción, que en 9 meses ha sido el origen de 446 accidentes en toda la provincia. De ellos, 128 tuvieron lugar en el primer trimestre; 133, en el segundo; y 185, en el tercero.

La estadística se cierra con las notificaciones de accidentes en el sector Agrario que hasta septiembre llevaba comunicados 201. En este caso, el parcial más alto se corresponde con los meses de verano, entre julio y septiembre se registraron 77 casos. A esos hay que sumar los 72 de enero a marzo y los 52 de abril a junio.

El total provincial en nueve meses alcanza los 4.714. Una cifra que le lleva al secretario provincial de UGT, Pablo Dionisio Fraile, a asegurar que no se están haciendo las cosas bien. «Burgos está a la cabeza de la accidentalidad en Castilla y León. Provincias como León y Valladolid, con mucha más población activa tienen menos accidentes».

Un mal dato que «hay que erradicar de alguna manera» y que, en parte, achaca al hecho de que todos «nos hemos relajado durante la crisis. Hay que estar más pendiente de los servicios de prevención y de la salud de los trabajadores». Sin olvidar la falta de la presencia de la Inspección de Trabajo en muchos sitios. «La salud laboral de los trabajadores en la provincia creemos que no es la que debería de ser».

Especialmente en el sector Servicios, que es el que acumula un mayor número de siniestros comunicados. Situación que no duda en relacionar directamente con «la precariedad, los horarios, la falta de información... Es el área en la que se aglutina una mayor indefensión. La elevada rotación de personal que se da en ese ámbito laboral no ayuda. No se da la formación adecuada, el trabajador va directamente a cubrir su puesto, sin una cualificación previa».

Pero el control exhaustivo de todos los sectores en la provincia se considera algo muy difícil de llevar a cabo. Para empezar por los pocos inspectores de Trabajo con que hay para cubrir un vasto territorio. «Se carece de los medios suficientes para llegar a todos los sitios», destacó Fraile; al tiempo que recordaba que es un problema que llevan años poniendo sobre la mesa. «Tiene que haber mayores controles y colaborar todos en este aspecto, tanto la patronal como los sindicatos. La realidad es que hay bastantes carencias de seguridad en la provincia».

Pero también los trabajadores tienen que tomarse más en serio la adopción de medidas que prevengan posibles accidentes. «Muchas veces somos nosotros los que nos relajamos con el tema de la seguridad. Tenemos que pensar que lo más importante que tenemos es la vida humana», zanjó.