Uno de cada cinco mirandeses supera los 64 años y la media de edad alcanza los 46,53

Las mirandesas (47,49) son más veteranas que sus homónimos mirandeses (45,34 años). /A. G.
Las mirandesas (47,49) son más veteranas que sus homónimos mirandeses (45,34 años). / A. G.

Lidera la tabla de ciudades con más de 20.000 habitantes en la provincia, por delante de Aranda (44,64) y Burgos (45,61)

TONI CABALLERO

La ciudad cuenta, cada año que pasa, con una población más envejecida. Así lo confirma el proyecto Indicadores Urbanos, una selección y adaptación del contenido del proyecto europeo Urban Audit, actualmente denominado 'data collection for subnational statistics (mainly cities)'. Esta iniciativa recoge información sobre las condiciones de vida en las principales ciudades de la Unión Europea y de los países candidatos y, en el caso de España, todo el trabajo queda recogido en el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Según los datos obtenidos en Miranda por este organismo durante el pasado 2018, uno de cada cinco mirandeses y mirandesas tiene 65 años o más (21,43%). Mientras, el grueso de la población; el 65,06%, se encuentra ubicado entre los 15 y los 64 Asimismo, se observa que los jóvenes de la ciudad, que se encuentran entre 0 y 14 años, se ubican en el tercer escalón con un 13,5%. Con aproximadamente 7.450 personas por encima de los 64 años frente a los cerca de 4.800 que no alcanzan los 15 años de edad, con lo que la conclusión es sencilla: la sociedad mirandesa envejece a marchas forzadas y no existe renovación a causa de diversos factores. La fuga de jóvenes, las descendientes tasas de natalidad y de mortalidad, y una mayor esperanza de vida. Así, de proseguir vigente esta tendencia en la ciudad, Miranda contará con una población envejecida con más de 60 años de media edad antes de 2050.

Continuando en esta línea, los guarismos de Urban Audit en relación a 2018 determinan que la ciudadanía de Miranda cuenta conde 46,53 años, de media. Un promedio que ha crecido un 0,36 respecto a los registros de 2017 (46 17), y que lo coloca al frente de la clasificación provincial de municipios con más de 20.000 habitantes, por delante de la capital, Burgos (45,61 años de media), que ve como envejece su población 0,50 años por cada curso; y de Aranda(44,64 años); que también ha visto como sus cifras se ha elevado desde 2017 (44,22).

La despoblación que adolece la ciudad desde la crisis económica, que llegó a rozar los 40.000 habitantes hace una década, la ha llevado a situarse con 35.477 habitantes censados. Este dato se divide, a su vez, en 17.433 hombres y 18.044 mujeres. Tras el goteo incesante de salidas los últimos años, 2018 se volvió a cerrar con la pérdida de otros 131 residentes, muchos de ellos jóvenes que emigran para proseguir con sus estudios y otros tantos que lo hacen en búsqueda de oportunidades laborales.

Las 18.044 mirandesas que continúan residiendo en la ciudad cuentan con una edad media de 47,49 años; y son más de dos años mayores que sus homónimos, los mirandeses, que suman 45,34 años de longevidad.

La trayectoria al alza que mantiene la media de edad de nuestra ciudad (cercana al 0,40 años por curso), se alinea con las tendencias de Burgos y del resto de provincias de Castilla y León. En este sentido, la provincia de Burgos ha pasado de 45,47 años de media de edad, en 2015, a lo 46,30 años en 2018.

Burgos se coloca, de esta manera, a la zaga de Zamora (50,43 años); León (48,62 años); Salamanca (47,81) y Palencia (47,72 años), así como por delante de Valladolid (45, 63 años); Segovia (45, 47 años); Ávila (43,94) y Soria (44,68). Por su parte, de los municipios de más de 20.000 habitantes, Ponferrada se alza en el primer puesto de la tabla con una media de 47,83 años.

Con todos los datos inherentes a las capitales provinciales, a sus áreas de funcionalidad urbana (AUF), y a los municipios con más de 20.000 habitantes; Castilla y León alcanza los 43,30 años de edad en municipios de entre 20.000 y 50.000 habitantes; 46,16 años en aquellas ciudades de entre 50.000 y 100.000, y 47,14 en las urbes de más de 100.000 habitantes. Datos que sitúan a la comunidad como una de las más veteranas del Estado.