La cara y la cruz de una liberalización

La limitación de velocidad a 20 kilómetros en las 'playas de peaje' fue una de las medidas dentro del dispositivo especial de seguridad ./S. D. D.
La limitación de velocidad a 20 kilómetros en las 'playas de peaje' fue una de las medidas dentro del dispositivo especial de seguridad . / S. D. D.

Alegría y tristeza se entremezclan en un futuro aún incierto en el que hay que clarificar muchas cuestiones. Será a lo largo de los próximos meses cuando se puedan cuantificar los efectos reales en algunos sectores

SILVIA DE DIEGO

Barreras arriba que dan paso al ruido provocado por la gran densidad de tráfico que a partir de ahora abandona la Nacional 1 se contraponen con la soledad en las cabinas de peaje, el rostro serio o el mutismo de algunos trabajadores que desde ayer ya no conservan su puesto y es que frente a la alegría de muchos se contrapone el incierto panorama con el que se enfrentan otros tantos a partir de ahora. «Tras 12 años me quedo literalmente en la calle» aseguraba una trabajadora que lamentaba la inquietud vivida en todo el proceso. «Hasta última hora no sabíamos si teníamos traslados a Galicia o te quedabas en la calle».

Para los trabajadores todo el transcurso evidencia una mala gestión en el tema de la subrogación de los puestos de trabajo y también una dejadez a la hora de comunicar la situación definitiva que, en muchos de los casos, se traduce con formar parte de la listas del paro. «Se han portado muy mal , a falta de dos días de la liberalización el contrato de emergencia estaba aún sin firmar, el personal de mantenimiento no sabía qué iba a pasar. En total, nos hemos ido a la calle 44 y unos 32 somos de Miranda mayoritariamente mujeres».

La liberalización de la AP-1 tiene una cara y una cruz y, para esta trabajadora, lo que está claro es que el empleo femenino en la ciudad sufre un varapalo. «Somos muchas las peajistas. Nos hemos ido toda la plantilla a la calle. Yo llevo más de una década, pero hay gente que lleva casi toda una vida. El que piense que esto se va a quedar gratuito es muy ignorante. Lo van a meter en impuestos, lo vamos a pagar todos los españoles, el asfalto hay que pagarlo», recalca.

Por su parte, el Ministerio de Fomento anunciaba hace días que encargará el mantenimiento y la conservación de la vía a Itínere, de manera provisional, por un plazo de seis meses, hasta que pueda salir un nuevo contrato de conservación. Desde el Comité de Empresa matizan que lo que único que es seguro es el ERE pactado con la empresa que ha dejado a un total de 62 subrogados, 44 despedidos y 5 traslados y una baja voluntaria. A estos datos, hay que añadir el recordatorio, que en más de una ocasión, han hecho los trabajadores a través de su portavoz , Jesús Alberto Mate. «Si esto nos ha pasado a nosotros, puede ocurrir los mismo con los más de 1.300 puestos de trabajo repartidos entre otras vías como la AP-4 y AP-7».

Olvido zonas rurales

Desde ayer los más de 10.000 vehículos que circulaban a diario por la N-1, de los cuales más del 50% son pesados, ven su futuro en la autopista por lo que los negocios entorno a la nacional se muestran expectantes ante un futuro al que califican de incierto. «Aún es pronto para hablar, peso somos pesimistas aunque aún, no sabemos la realidad de la problemática y habrá que esperar unos meses para hacer valoraciones. Lo que está claro es que la circulación va a disminuir considerablemente», puntualizaba a ELCORREO Miguel del Hostal Pancorbo quien esperaba poder mantener en un futuro los 17 puestos de trabajo actuales. «Espero no tener que prescindir de personal aunque hasta que no pasen los meses de enero y febrero, que son malos en general, no se podrá ver la magnitud real de lo que supone para nosotros la liberalización», recalca.

Otro de los negocios en Pancorbo que se verá perjudicado por la decisión es la estación de servicio. «No podemos aplicar un baremo pero sí hay ejemplos que muestran una situación muy negativa como es el caso de la 232 respecto a la AP 68 donde muchos negocios se han visto obligados a cerrar. La facturación podría bajar un 50 o un 70 por ciento aunque aún es pronto para hablar», subraya José Antonio Merlo quien recordaba que «el 70 por ciento de la cuota de facturación es vehículo ligero y no pesado como se suele pensar». Junto a ello, lamenta la falta de preocupación de las autoridades a la hora de buscar otras soluciones al problema. «No se han sentando a hablar, no han escuchado las propuestas. Nosotros siempre hemos incidido en subrayar los aspectos positivos del entorno. Con esta solución la administración lo único que hace es olvidarse aún más de las zonas rurales y provocar su despoblación», algo que también pone sobre la mesa Diego Cadiñanos del bar El Poli. «Creo que en este tema es más importante acometer un nuevo carril en la nacional que un tercer carril en la autopista. Si dejas de pasar por aquí los pueblos se mueren», recuerda a la vez que deja claro que «en el día a día el daño que hará la autopista a la nacional será enorme». Otras de las quejas de los empresarios de la zona pasa por las inversiones que se han realizado en la zona. Merlo incide en que «no han tenido sentido y que se han convertido en un derroche de dinero público. Está claro que la AP-1 tampoco va a poder soportar todo el tráfico, a ver lo que cuesta el tercer carril si es que se hace o se alarga indefinidamente en el tiempo », asevera.

 

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