La Asociación de Amigos del Castillo retoma su actividad para «impulsar nuestra historia»

Argumentan que con una nueva rehabilitación se descubrirían muchas más cosas del castillo. /Avelino Gómez
Argumentan que con una nueva rehabilitación se descubrirían muchas más cosas del castillo. / Avelino Gómez

Apuntan que convertir la fortaleza «en un icono de la ciudad» reportaría un impulso económico

MARÍA ÁNGELES CRESPO

Conseguir que se acometiera la recuperación del castillo de Miranda costó, fueron muchas las gestiones que hubo que hacer en su momento para convencer a quienes podían aportar fondos para acometer los trabajos que hicieran emerger los restos escondidos de las murallas, y su posterior rehabilitación.

Para agilizarlo se creó n aquel entonces, en diciembre de 2017, la Asociación de Amigos del Castillo que, quedó por así decirlo, en el olvido ya que dejó de realizar actividades cuando terminaron aquellos trabajos que sirvieron para poder decir «Miranda tiene castillo, ahora es una evidencia», recuerda uno de sus creadores y que, además desarrollaba en aquel entonces las labores de concejal de Urbanismo, Jesús Ángel Visa.

Pasados los años y aun cuando la asociación ha permanecido muda, sus integrantes –dieciocho personas–, no han dejado de pensar en que «son muchas las cosas que todavía podemos hacer para dar mayor realce a la fortaleza».

De ahí que sea ahora cuando todos ellos se han planteado dar un nuevo impulso a la entidad; quieren «recuperar su funcionamiento para descubrir, divulgar e impulsar nuestra historia, conseguir que en Miranda se valore lo que tenemos y poder exportarlo», apunta Visa.

Desde la asociación se considera que si ahora puede apreciarse la existencia de la fortaleza cabría realizar nuevos trabajos para que salga a la luz «la parte más vistosa; eso está todavía por hacer».

Se apoyan a la hora de hacer esta afirmación en el descubrimiento de nuevos planos en archivos militares franceses que demuestran «que el castillo era realmente una ciudadadela, así que esto era una plaza capital. Con esta documentación tenemos ya un análisis completamente objetivo de que Miranda tenía una gran importancia».

Saben perfectamente que para hacer realidad sus aspiraciones de seguir trabajando en la recuperación total «de lo que aún permanece sin descubrir» el compromiso debe llegar por parte de las instituciones, léase Ayuntamiento, y en ese sentido desde la asociación quiere «trabajar para disponer de todos los elementos necesarios para abordar esa tarea, presentárselos y colaborar para encontrar fórmulas que permitan conseguir la financiación que se precise, en definitiva, ponérselo fácil», argumenta Jesús Ángel Visa, que entiende que apostar por esta iniciativa sería, muy positivo para la ciudad.

Sería ésta una labor larga en el tiempo «sin duda», que para la asociación terminaría convirtiendo el castillo «en un icono de la ciudad, podría convertirse en el futuro en un elemento identificativo de nuestra historia y nuestros valores», situación que serviría, a su vez para que «los mirandeses se identificaran con él y lo consideraran como un elemento propio del que sentirse orgullosos».

Motor de la economía

Se argumenta desde la Asociación de Amigos del Castillo, además, que los trabajos podrían realizarse vía subvenciones y que no supondrían más gasto que «el adelanto del dinero en las certificaciones, que después se recuperarían con las aportaciones que podrían llegar mediante fondos como los Feder».

Y sería a su juicio una inversión que generaría después un gran beneficio económico para la ciudad. En una primera instancia al generar empleo en los trabajos de rehabilitación y, después con el efecto llamada «que tendríamos que saber crear para que Miranda fuera una ciudad visitada por disponer de un elemento tan singular como el castillo».

En este sentido desde la entidad se pone de manifiesto que el espacio podría ser aprovechado como escenario para «más actividades de las que ahora se realizan en él». Apuntan que entre sus propósitos está el de poder hacer «alguna representación histórica para dar a conocer la importancia que tuvo en su momento; podría ser una posibilidad que atraería a mirandeses y a personas de otras ciudades».

La Asociación de Amigos del Castillo quiere volver a renacer con fuerza y son muchas las ideas que están barajando todos sus integrantes; iniciativas que, no obvian, deberán contar con la participación de agentes sociales y económicos. «Contar con la implicación de todos es indispensable para hacer del castillo un icono, un símbolo. Tiene que convertirse en un referente común por lo que representa y por lo que fue».

Están convencidos de que podrá lograrse y no cejan en su empeño de recuperar la historia «darla a conocer y no volver a perderla».