El área recreativa de Berantevilla 'paga' la diversificación de competencias

En la balsa de la cascada los troncos se acumulan desde hace tiempo. /E. C.
En la balsa de la cascada los troncos se acumulan desde hace tiempo. / E. C.

Vecinos y visitantes se quejan de que con lo de «el uno por el otro» no se adecente el espacio

MARÍA ÁNGELES CRESPO

Disfrutar de la naturaleza y los parajes que se encuentran en las proximidades de los lugares en los que se reside es algo que muchos quieren; eso es lo que pretenden tanto los vecinos de Berantevilla como quienes por una razón u otra visitan la localidad cercana a Miranda.

Quienes residen en ella de modo habitual son los que están en este momento más cansados «de l estado lamentable en el que se encuentra la cascada del río Ayuda y el entorno privilegiado»; es la denuncia que ha llegado a ELCORREO.

La limpieza y salvaguarda de la zona, en función del uso que puede darse a cada uno de los espacios depende de la Diputación alavesa, la Agencia Vasca del Agua (URA), la Junta Administrativa y el propio Ayuntamiento de Berantevilla. Quien denuncia tiene claro que «evidentemente no hacen absolutamente nada. El uno por el otro ..., es una vergüenza».

La situación de indefinición a la hora de acometer cualquier tipo de intervención para regenerar este espacio natural también viene a reconocerse desde el propio Ayuntamiento que dice que «es una pelea a cuatro bandas. Hay zonas que dependen de un estamento y lugares que tienen que ser atendidos por otro, cada uno gestiona una parte». Con lo que las actuaciones que puedan hacerse desde la entidad local acaban eternizándose en el tiempo aun cuando se reconoce «que hay cosas que tenemos que hacer, pero necesitamos disponer de los permisos para actuar, mientras no lleguen es imposible».

Han asegurado que su intención en la de llevar a cabo «cuanto antes», una limpieza general de toda la zona», y que hace ya algunas semanas «hemos solicitado los permisos para hacer lo que podemos, pero todavía no nos han llegado».

Muchos desperfectos

En la denuncia pública se hace un repaso detallado de los aspectos que tendrían que ser corregidos para que la zona volviera a ser lo que fue. Se pone de manifiesto que hay «mesas y bancos de piedra que no se pueden utilizar porque están cubiertos de maleza, bancos de madera rotos, además de encontrarse bolsas y latas en el suelo cuando se supone que en ese lugar tienen que estar los contenedores». 

Eso en relación con los puntos donde podrían estar las personas disfrutando del paraje, pero la mala situación no se queda ahí, afecta también a las aguas del río. «La balsa de la cascada está llena de troncos que llevan ahí más de un año, con el peligro que eso representa para las personas, sobre todo niños, que ahora en verano se bañan ahí».

Reconoce el denunciante que también parte de culpa es de quienes acuden al lugar «unos se comportan, otros no tanto y dejan basuras». Sin justificar estas acciones que en nada ayudan a la naturaleza, argumenta que «si no se da ejemplo desde la administración y ven que está todo hecho una mierda, perdón, pero es así , pues mal vamos».

A su juicio, por lo tanto, es la dejadez la que está deteriorando a pasos agigantados este paraje de Berantevilla. Desde el Ayuntamiento se insiste en que es difícil actuar cuando son tantas las administraciones implicadas y se asegura que «en cuanto tengamos el visto bueno y los permisos haremos una limpieza general».