Aprobado el pliego de urbano por el voto de calidad de la alcaldesa

La ausencia de la concejala de IU provocó la situación que caldeó el debate. /E. C.
La ausencia de la concejala de IU provocó la situación que caldeó el debate. / E. C.

La ausencia de la concejala de IU forzó la fórmula de desempate, decisión tildada de «inmoral» por la oposición

TONI CABALLERO

Con mucha polémica, y confrontación, el equipo de Gobierno de la ciudad sacó adelante la aprobación del nuevo pliego de cláusulas económicas y administrativas, y de prescripciones técnicas, para la contratación del servicio de transporte urbano colectivo de viajeros. El punto cuarto de la sesión plenaria suscitó un enfrentamiento total entre la corporación (PSOE) y la oposición al completo (PP, IU, Miranda Puede y Ganemos). Pese a que los cuatro partidos se opusieron en bloque a la aprobación de la propuesta y abogaron por posponer la licitación del contrato hasta después de las elecciones municipales, la ausencia en e pleno de Maite Caldera, concejal de Izquierda Unida, imposibilitó la suma de una mayoría (11 concejales) que frenase el proceso. Y con empate a diez en la votación de los concejales, el voto de calidad le correspondía a la alcaldesa, Aitana Hernando, que dirimió la consulta, respaldada legalmente, a favor de la aprobación del pliego.

«Lo que no vamos a hacer es cambiar el voto porque falte Maite Caldera», respondió Hernando a las numerosas peticiones lanzadas por los partidos de la oposición. «Lo pedimos por favor, no están habilitados moralmente, falta un concejal, no representan a la mayoría de la ciudad por lo que no hipotequen a Miranda hasta 2034 con un contrato de 14 años. Esperen un mes, que les va a dar igual y lo harán igual de mal, pero así están hipotecando a la ciudad», profirió Sergio Montoya, portavoz del Partido Popular. Argumentario que también compartieron Ganemos y Miranda Puede, solicitando que se dejase «sobre la mesa» hasta la entrada de una nueva corporación.

Guillermo Ubieto, de Izquierda Unida, fue un paso más allá señalando que el equipo de gobierno estaba aprovechando la ausencia de su concejal para «imponer una propuesta que hace de menos a la ciudad, que responde al interés partidista y personal», y que sólo estaría respaldada por los 5.915 votos que obtuvo el PSOE en los comicios de 2015, frente a los 7.884 del conjunto de la oposición. «Si creen en la representatividad, no pueden seguir con esto», reiteró el portavoz de IU.

Pese a las reiteradas peticiones para congelar la votación del pliego hasta la entrada de la nueva corporación al Consistorio, la propuesta salió adelante con los diez votos socialistas y el voto de desempate de la alcaldesa. Un pliego de transporte urbano que acumula cinco años sin ser adjudicado a ninguna empresa y que al cierre de la anterior legislatura, en 2015, vivió una situación muy similar a la vivida ayer, pero entonces se pospuso su aprobación. «El pliego tiene carencias y hay que dejarlo sobre la mesa, como se hizo hace cuatro años. Hoy es la misma situación y no se puede hipotecar a una corporación por no esperar 15 días», manifestó Ubieto. Miguel Ángel Adrián, portavoz socialista, comparó la situación con la película «el día de la marmota» y aseveró que «no vamos a participar en ello ya que es el momento de coger el toro por los cuernos». Intervención que le fue recriminada por Esperanza Muñoz, de Miranda Puede, que sentenció: «Aquí no hay día de la marmota, lo que hay es una dejadez sangrante e indefendible por parte del equipo de Gobierno».

Cláusulas y críticas

El nuevo contrato de autobuses urbanos comprende una duración de 14 años y presenta un presupuesto de 11,2 millones de euros. Con él, se pretende incorporar al servicio seis autobuses con características muy diferentes a las de los actuales. «Tendrán Wifi y cargador de móvil, además saldrá una aplicación de móvil para saber cuándo llega el bus a tu parada, serán más nuevos y ecológicos», avanzó Alexander Jiménez, concejal de Educación Ambiental del Ayuntamiento. Asimismo, también anunció la implantación de diferentes bonificaciones para enfermos y otros colectivos, «que serán ampliables a más sectores».

Sin embargo, el contrato no terminó de convencer a las formaciones de la oposición. «No se corresponde con los recursos técnicos de la ciudad y no se va a cumplir», expresó Ubieto. En esta línea, Sergio Montoya enumeró múltiples razones por las cuales consideran que el pliego «no es el adecuado» y olvida muchas de las cláusulas de peso: «Hemos perdido 193 usuarios diarios que cogían el autobús y nadie ha hablado de porqué. Se prometieron 25 marquesinas nuevas y sólo se han cambiado 17, también se iban a incluir 200.000 euros anuales en los presupuestos para igualar la altura de la acera con la del autobús por las personas mayores y las personas con discapacidad; y nadie sabe nada».

La señalización horizontal, la limpieza de las paradas y un estudio de optimización de la Línea 1 (del Hospital al Lago); fueron varios de los asuntos puestos encima de la mesa por el edil popular. Cuestiones que, en algunos casos, fueron respuestas por Adrián:«Estamos pidiendo transportes adaptables y con plataformas a cota cero para todas las personas. Estamos pagando 280.000 euros de compensación por usuarios y pasaremos a 418.000 euros, dinero que la empresa podrá invertir en mejorar los servicios», finalizó.