Sin más aparcamiento en el hospital

Tenía capacidad para 120 plazas./Avelino Gómez
Tenía capacidad para 120 plazas. / Avelino Gómez

La Consejería de Sanidad rechaza la propuesta del Ayuntamiento de asumir el acondicionamiento de la parcela «si la adquirimos a Orón y se la cedemos»

MARÍA ÁNGELES CRESPO

Fue en el mes de agosto del año 2017 cuando la parcela ubicada junto a la carretera BU-70, anexa al Hospital Santiago Apóstol, y propiedad de la entidad local menor de Orón, dejó de servir parque muchos de los que acudían al centro sanitario la emplearan como aparcamiento para sus vehículos.

Ese uso fue el que tuvo mientras se realizaron las obras de ampliación del hospital y hubo que arbitrar la medida para facilitar el acceso de los pacientes. En ese espacio de poco más de 4.500 metros cuadrados podían estacionar alrededor de 120 vehículos.

El fin de la ampliación del Santiago Apóstol supuso también el término del empleo del lugar como aparcamiento alternativo en su estricto sentido, aunque el hábito hizo que muchos miandeses siguieran dejando allí sus turismos, con lo que se descongestionaba notablemente el espacio del que se dispone en el propio centro sanitario.

Vista su utilidad se pensó en la posibilidad de convertir lo que fuera provisional en un espacio regulado pero no se logró en aquel entonces y es hoy cuando se ve todavía más lejana la posibilidad.

La razón no es otra que la última respuesta llegada al Ayuntamiento mirandés desde la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León; una carta de Antonio María Sáez Aguado. En respuesta a la última de las enviadas desde la alcaldía, en la que se le planteaba la posibilidad de ceder el terreno para que desde la administración autonómica se realizaran las obras de acondicionamiento, el consejero ha respondido que aun agradeciendo «sinceramente la disposición a colaborar con la Administración Sanitaria, de la misma forma lamento no poder atender la propuesta cursada por cuanto excede ampliamente de la competencia administrativa para acometer la obra de construcción de un aparcamiento público de las características indicadas».

Así finaliza la carta de Sáez Aguado que, en sus primeros párrafos y tras apuntar que no está en su ánimo entrar en polémica sobre la necesidad de construir una instalación así, apunta que «desde la óptica de del cumplimiento de la normativa sectorial aplicable al Hospital de Miranda de Ebro, cumple con los estándares establecidos».

Indica además el consejero que según la información de la que dispone «remitida por el hospital», el grado de ocupación «en muy pocas ocasiones llega a la saturación». Por eso argumenta que desde la óptica sanitaria «no podemos destinar recursos públicos, escasos y dedicados a la atención sanitaria, 'strictu sensu', para satisfacer necesidades que sean de esa naturaleza».

Miranda tomó el relevo

Los primeros movimientos en cuanto a la posibilidad de convertir en fijo el aparcamiento provisional anexo se dieron desde la propia entidad local menor de Orón. Su alcalde, Ricardo da Rocha propuso ceder el terreno durante unos años pero aun con la mediación del Ayuntamiento mirandés no hubo posibilidad de llegar a un acuerdo con la Junta.

Da Rocha decidió el cierre definitivo en el verano del año 2017. Una de las razones argumentadas fue que dado el ml estado de la parcela podía darse el caso de que los usuarios presentaran reclamaciones por algún incidente y «el pueblo no puede hacerse cargo», explicó entonces.

Tras la prohibición de acceso las aglomeraciones en la zona de aparcamiento propia del hospital provocaron que al Ayuntamiento mirandés llegaran «numerosas peticiones» para que la parcela se vuelva a habilitar con el uso que tuvo, explica Hernando en la última carta que remitió al consejero en enero de este mismo año. Entre las razones argumentadas desde la alcaldía está que quienes venían aparcando allí sus vehículos lo hacían «por una cuestión exclusivamente sanitaria, para acudir a las instalaciones del hospital». Desde el Ayuntamiento se enciende que la Junta es la administración «que debería realizar las obras de acondicionamiento de dicho terreno como aparcamiento para atender la demanda colectiva de la ciudad de Miranda».

Han sido varias las comunicaciones y en la última Aitana Hernando la oferta concreta que hizo fue «la cesión a la Junta de Castilla y León de dicho suelo, previa adquisición a la entidad local menor de Orón para llevar a cabo el fin anteriormente citado, en caso de conformidad de la Junta de ejecutar las obras».

Teniendo en cuenta los argumentos esgrimidos en la respuesta recientemente recibida –que no ha sido la que se esperaba–, parece que la percepción de las necesidades con respecto a los espacios que se precisan para acoger a los usuarios del Hospital Comarcal Santiago Apóstol son bien diferentes en la Junta y en la ciudad.

Desde el Ayuntamiento se confiaba en que el gobierno regional pudiera asumir los gastos de acondicionamiento de la parcela, que pudiera dar el visto bueno a la fórmula planteada desde la ciudad.

La parcela de la discordia que prestó un gran servicio a los usuarios del centro sanitario mientras se realizaron las obras de ampliación del mismo y que se mantuvo en uso algún tiempo más, está valorada en un importe de 17.579,52 euros, de acuerdo con el informe del área de Zonas Verdes y Medio Natural del Ayuntamiento de Miranda remitido a Sanidad al cursar la solicitud de acondicionamiento.

«A nuestro juicio poder ampliar el aparcamiento es una necesidad real, quienes dejaban allí sus coches no lo hacían por gusto, iban porque tenían que acudir al hospital y entendemos que la solución que proponemos es la mejor», dice la alcaldesa que apunta que «por nuestra parte estamos dispuestos a realizar el gasto que implica hacerse con la parcela».

En este momento la posibilidad de disponer de ese aparcamiento anexo parece estar lejos, pero desde el Ayuntamiento se seguirá solicitando «para dar el mejor servicio posible a los usuarios».