El ITM amplía su oferta formativa con el grado superior en Dirección de Cocina

Los alumnos de cocina elaboraron distintos aperitivos dulces y salados para agasajar a quienes se acercaron a la feria. /A. G.
Los alumnos de cocina elaboraron distintos aperitivos dulces y salados para agasajar a quienes se acercaron a la feria. / A. G.

El centro, que se prepara para unas obras que le llevarán a duplicar sus instalaciones culinarias, completa una familia profesional que estrenó hace tres cursos

CRISTINA ORTIZ

Tienen por delante algo más de tres meses para acometer una obras que les llevarán a duplicar los espacios destinados a cocina, tanto los obradores de pastelería y panadería como las cocinas. Requisito imprescindible para poder empezar a impartir el próximo curso el grado superior en Técnico Superior de Dirección en Cocina. Un ciclo con el que el Instituto Técnico Industrial (ITM) completará la familia profesional que estrenó hace tres años, impartiendo el grado medio en esa materia.

Era un objetivo con el que desde la dirección del centro se trabajaba desde el primer momento. Pero el requisito de tener una promoción que ya hubiese terminado sus estudios, antes de poder solicitar la implantación del superior,hizo que no fuera hasta el año pasado cuando se solicitó por primera vez a la Junta de Castilla y León. Entonces no pudo ser, pero ahora el centro ya ha recibido la autorización para iniciar las obras de las instalaciones que se requieren para poder acoger la nueva oferta, por lo que tienen claro que la autorización saldrá publicada en breve.

De hecho, el grado ya se incluye en los folletos informativos sobre los ciclos que se imparten, con el objetivo de que los mirandeses acudan a matricularse cuando se abra el plazo para ello. «Nos permitirá dar una continuidad al grado medio. Los que acabaron el año pasado éste se han estado yendo a Vitoria, a Santo Domingo de la Calzada, a Salamanca... Yahora lo van a tener en casa. No van a tener que viajar», valoró la jefa de estudios del ITM, Irene Achiaga; satisfecha de que en la ciudad vaya a haber una escuela de hostelería completa, en la que se puedan realizar todos los estudios.

Solo con que los entre 22 y 25 alumnos que está previsto que terminen segundo de grado medio ahora se matricularan en el superior, ya tendrían casi cubierto el cupo. Y es que, hay que tener en cuenta que en el curso 2019/2020 impartirán solo primero. Segundo se incorporará al siguiente. De esta manera, «en dos años saldría la primera promoción de titulados en superior», apuntó.

La cocina es la última oferta formativa que ha incorporado el ITM a su catálogo de grados y, sin ninguna duda, está teniendo una gran a cogida por parte de los alumnos. «Es cierto que somos un centro en el que la tradición pasa por el mantenimiento, el mecanizado, las finanzas y el comercio, pero estamos abiertos a todo. Nos tenemos que mover con los tiempos. Se nos presentó la oportunidad de cocina y si se presenta otra, al menos, lo intentaremos», incidió Achiaga.

Los argumentos que justifican ese impulso están claros: «creemos en Miranda, creemos en la Formación Profesional y en que las empresas, siempre y cuando haya una buena formación, tendrán previsión de instalarse aquí, porque van a tener esa previsión de mano de obra que necesitan».

De hecho, la jefa de estudios de ITM destacó que el centro está a disposición de cualquier entidad o industria que quiera hacer una capacitación especializada. «Hace dos años estuvimos dando un curso de formación aeronáutica para Aciturri, con los contenidos que nos pidieron, y de los 15 alumnos que completaron las 550 horas 13 acabaron contratados y siguen trabajando en sus instalaciones».

Aunque ayer, alumnos y profesores del ITM, de todas las ramas de cualificación que se imparten, salieron a la calle para mostrar en el centro de la ciudad, concretamente en La Estación, en qué se pueden formar los alumnos y cuáles son las salidas profesionales que se les abren. Es la primera vez que optaron por ser ellos los que se acercan a los futuros alumnos, en lugar de que sean estos últimos los que acuden a las instalaciones del centro en El Crucero.

Previamente han ido a verles estudiantes de los institutos, de Sagrada Familia y Sagrados Corazones y ellos han ido a Fray Pedro. Con todos han mantenido charlas para explicar qué se ofertaba y de las que, además, salieron con la percepción de que «cuando les hablas de que en Miranda hay un centro que se llama ITM nos visualizan muy lejos por no estar en el centro de la ciudad».

Esa sensación les animó a trasladarse con todos sus grados a la zona peatonal de La Estación, frente al parque Antonio Machado. «Se trate de que aquellos jóvenes que igual no sabían qué hay en el ITM, lo conozcan. Si no saben lo que hay no van a ir. Los chavales que están estudiando en el Fray Pedro de Urbina o en la Safa no se plantean visitarnos un día, por eso optamos por esta iniciativa para tratar de que nos visualicen y no se vayan de Miranda, que les ofrece muchas posibilidades», valoró.

Y no solo los jóvenes, porque también son conscientes de que entre la población más mayor siguen identificándoles con los Jesuitas o incluso con los Holandeses, que antes ocuparon las instalaciones.