La amenaza de lluvia y viento no impide que el Mercado Navideño atrape a los visitantes

No faltaron los árboles de los deseos. /S. D. D.
No faltaron los árboles de los deseos. / S. D. D.

En la presente edición participaron un total de doce establecimientos, el presupuesto municipal invertido asciende a 12.000 euros

SILVIA DE DIEGO

Los sueños de infancia e inocencia recogidos en una bola de cristal de nieve navideña, detalles hechos a mano con mucha ilusión, una clásica flor de pascua para adornar el hogar a lo largo de las próximas semanas y los dulces tradicionales eran solo algunos de los productos expuestos en la calle La Estación durante este fin de semana con motivo de una nueva edición del tradicional mercado navideño. Una cita que año tras año y, ya van ocho, sirve para dar el pistoletazo de salida oficial a todo lo que suponen las fechas navideñas.

Ni la amenaza de lluvia y sobre todo el viento en la jornada de ayer impidió que el espíritu característico de estos días se apreciase en la calle gracias al trabajo desempeñado por doce establecimientos y asociaciones mirandesas que pusieron a la venta diferentes propuestas relacionadas con la Navidad invitando a la ciudadanía a hacer sus compras y preparar algunos regalos. «A mi nunca me pilla el toro y, la verdad, aquí se ven adornos para decorar la casa muy bonitos y originales», reconocía Lucía quien esperaba la cola para poder degustar el chocolate caliente con bizcochos que estaban preparando los miembros de Aspodemi.

Los mercados de Navidad son una buena opción para la compra y también para pasear en familia rodeados de belenes, adornos navideños, prendas de abrigo o productos de alimentación. En esta ocasión, los establecimientos participantes fueron los siguientes: Librería Marial, Secrets, Artemi, Alimentación Tolosana, Floristería SYO, Gueros, Hila la Libélula, Librería Alfaro y Davia Fotógrafos, a los que se sumaron Valkiria, Aspodemi y la Asociación Belenista Mirandesa.

Sorteos y photocall

El Mercado, que contó con un presupuesto de 12.000 euros, se pudo vivir tanto de día como de noche aunque los que se acercaron con la llegada de la oscuridad pudieron apreciar la iluminación que también se inauguraba este fin de semana en todas las calles de la ciudad.

Junto a los productos, durante los dos días y en horario tanto de mañana como de tarde se llevaron a cabo diferentes talleres infantiles para chavales con edades comprendidas entre los 3 y los 13 años. «La actividad que hemos realizado ha consistido en hacer realidad un adorno para nuestra casa, es una bola de nieve con un pino en su interior», reconocía orgulloso uno de los participantes que estaba ansioso por poder hacerse una foto de recuerdo en el photocall especial puesto en marcha para la ocasión.

En esta edición también se sortearon dos cestas navideñas que incluían productos aportados por los establecimientos y asociaciones participantes. Con cada compra realizada se hacía entrega a los ciudadanos de un ticket que debía ser completado con sus datos y depositado en la caseta municipal situada en el parque Antonio Machado donde se realizaron los sorteos.

Por su parte, los jóvenes tanto de Valkiria como de Aspodemi pusieron a la venta los productos que realizan a diario en los talleres ocupacionales. «Coronas navideñas, bolsas para meter zapatillas o ropa interior, cuadros, tapices y nuestro calendario solidario. Hemos traído de todo. A los chicos les gusta participar», recordaba Charo Pérez que dio las gracias a los 33 los jóvenes que con sus diferentes capacidades elabora propuesta diferentes en los talleres ocupacionales.

Otra de las propuestas, que contó un año más con una gran acogida, fue el 'Árbol de los deseos' donde todo aquel que quería podía escribir sus anhelos y colgarlos. «Yo ya he puesto cinco distintos y espero que se me cumplan», contaba el pequeño Martín quien con la ayuda de su abuelo colocaba en el árbol el último deseo de su larga lista. Entre los muchos deseos, llamaba la atención uno en especial y que iba dirigido al colectivo Valkiria para que encontrara lo antes posible una nueva sede para desarrollar su actividad. Dos días intensos en los que la ambientación y la música protagonista con los típicos villancicos se hacían sentir y a lo que se unió también la instalación del carrusel que es fiel a su cita en estas fechas. «El mercadillo tenía que quedarse así todas las navidades, da gusto pasear, esto anima mucho a la ciudad», decía una familia.

 

Fotos

Vídeos