Afami estrena su unidad para daño cerebral pendiente de la demanda

En el gimnasio, una de las salas ubicadas en las instalaciones de la calle Ciudad de Vierzon, se trabaja con algunos pacientes./
En el gimnasio, una de las salas ubicadas en las instalaciones de la calle Ciudad de Vierzon, se trabaja con algunos pacientes.

Profesionales en neuropsicología, fisioterapia y logopedia, entre otras áreas, dispensan una atención específica e individualizada

SAIOA ECHEAZARRA

Una recuperación terapéutica con una atención individualizada y ajustada a las capacidades de cada paciente. Es lo que ofrece el nuevo Servicio de Promoción de Autonomía Personal Específico en Daño Cerebral Adquirido puesto en marcha desde la asociación Afami. El espacio, inaugurado oficialmente ayer si bien ya se había comenzado a trabajar recientemente con algunos usuarios, cuenta con un equipo formado por seis profesionales expertos en «neuropsicología, fisioterapia, terapia ocupacional, estimulación cognitiva y logopedia», como detalló la presidenta de la agrupación, Eulalia Mallofré. Han reunido a especialistas en la faceta neurológica de cada una de sus disciplinas, lo cual «ha costado mucho», remarcó.

Acreditado por la Gerencia de Servicios Sociales, el servicio ubicado en la calle Ciudad de Vierzon está equipado con un gimnasio y distintas salas justamente con el fin de dispensar la atención específica a cada persona. Con un presupuesto de unos 140.000 euros para acometer la obra, el proyecto también ha contado con distintas aportaciones económicas de instituciones y entidades, entre ellas, los 25.000 euros que ha destinado el Ayuntamiento a través del Consejo de Servicios Sociales. Desde el colectivo remarcaron, no obstante, que recabar la financiación les ha llevado bastante trabajo, siendo conscientes de que actualmente la agrupación tiene en nómina a 42 trabajadores. Por su parte, el número de socios se sitúa en los 450 de forma aproximada.

En cuanto a la cifra de usuarios que atienden en este momento en la nueva unidad para daño cerebral adquirido, la responsable no los cuantificó puesto que depende del perfil concreto de cada paciente; en algunos casos solo acuden a uno de los talleres o lo hacen en un horario o con una periodicidad más reducida. Una vez puesto en marcha el centro, el colectivo estará pendiente de la demanda que alcance el servicio para estudiar si hace falta redimensionar la plantilla. En caso de que se eleve por encima de su capacidad de atención, habría una lista de espera.

Y es que a la hora de acceder al servicio por primera vez, a cada usuario se le hace una valoración neuropsicológica donde se determina qué facetas debe trabajar para progresar en su autonomía. En algunos casos habrá que centrarse en aspectos fisicos, en otros en los cognitivos... Desde pacientes que acuden diaria o semanalmente, hasta personas a las que se hace un seguimiento cada quince días, el servicio se adapta a las necesidades de los pacientes. «La atención es muy individualizada. Se puede trabajar en grupos, pero muy homogéneos y reducidos», especifican.

En todo caso, Afami pone en marcha la unidad con la pretensión de poder atender a todo aquel que se acerque, como han hecho en su extensa trayectoria como colectivo. «Aunque estamos creciendo mucho, esto es una asociación de familiares de enfermos y quiero que siga siéndolo», subrayó Mallofré. «Mientras podamos sacar un hueco, los usuarios van a estar atendidos», trasladó la presidenta de la agrupación tras enseñar las nuevas estancias a los representantes políticos e institucionales que se dieron cita en la presentación.

Derivación de pacientes

El colectivo recordó que les derivan pacientes tanto desde el área de Medicina Interna del Hospital como desde Psicología, Psiquiatría o Geriatría, así como por parte de las trabajadoras sociales tanto del Centro de Salud como del Ayuntamiento.

Para aquellas personas que afronten por primera vez un caso de daño cerebral adquirido en su entorno, tal y como explicaron los profesionales del nuevo centro de Afami, resulta «muy importante» tanto para el afectado como para la familia que da ese primer paso de acudir a informarse a la sede de la asociación, «que alguien les atienda al llegar». Hay que recibirles, si no, es frecuente que no vuelvan o se echen atrás, trasladaron.

La iniciativa surgió hace algunos años cuando acudían a la asociación personas que habían sufrido un ictus o un aneurisma y «daba pena no poder ayudarles». Ante la escasa existencia de centros públicos para rehabilitación a nivel nacional o instituciones como Aita Menni, que no cualquier paciente puede costearse, la iniciativa de Afami resulta de gran utilidad.