Diario del Himalaya

El circo de los ochomiles levanta el telón

Nirmal Purja en la cima del Everest hace dos años. /EL CORREO
Nirmal Purja en la cima del Everest hace dos años. / EL CORREO

La temporada alta en el Everest y su entorno empieza fuerte, con centenares de cumbres, una decena de muertos e intentos de numerosos récords, pero también actividades destacadas

Fernando J. Pérez
FERNANDO J. PÉREZ

El circo de los ochomiles -hablar solo del Everest se queda ya corto- ha levantado el telón de la temporada premonzónica en el Himalaya. Apenas recién abiertas las rutas hasta las cimas de las montañas más altas del planeta, se suceden ya cumbres multitudinarias, muertos, desaparecidos y todo tipo de récords. Y este año la temporada se avecina especialmente trágica a la vista de su inicio. Con solo la primera ventana de buen tiempo cumplida, los ochomiles del Himalaya acumulan ya casi 200 cumbres, pero también 9 muertos y desaparecidos.

Este año, las expediciones comerciales han extendido sus dominios más allá del glaciar de Khumbú (Everest y Lhotse). Otros tres ochomiles han visto sus rutas 'cosidas' por cuerdas fijas, lo que permite a un cliente agarrarse casi desde el campo base a la seguridad de una cuerda que no soltará hasta la misma cima: Makalu, Annapurna y Kangchenjunga. Especialmente significativa resulta la presencia de los dos últimos, dos de los ochomiles más difíciles y peligrosos, domados ahora por las expediciones comerciales y que han sumado en pocos días decenas de cumbres a cargo de 'alpinistas' que en otras circunstancias jamás hubieran soñado hollar sus cumbres.

Everest

Empecemos por el Techo del Mundo. Rango obliga. El equipo de ocho sherpas que cada año abre la ruta del collado Sur hasta la cima del Everest, lo hizo esta vez con récord incluido. Entre ellos estaba Kami Rita Sherpa, que lograba así el récord absoluto de ascensiones al Everest: 23. Una plusmarca que durará poco, ya que hoy mismo tenía previsto iniciar una nueva la ascensión, esta vez con un cliente. Así que en dos o tres días tendremos nuevo récord.

En los tres días que han pasado desde la apertura de la ruta el 14 de mayo por Rita y sus compañeros, el balance que acumula el Everest es de 110 cumbres (por supuesto todas con oxígeno artificial), 1 muerto y 1 desaparecido. El cuerpo del indio Ravi Thakar fue encontrado sin vida en su tienda del Collado Sur (8.000 m), mientras que el irlandés Seamus Sean Lawless desapareció al caer al vacío cuando bajaba de la cumbre al sufrir un resbalón en la zona del Balcón (8.300 m). Entre las cimas se encuentra la empresaria sudafricana Saray Khumalo, de 47 años, primera mujer africana negra en hollar el Chomolungma, nombre tibetano del Everest.

Pero estos números son solo el principio. La ventana de buen tiempo ha sido demasiado corta para los algo más de cien alpinistas que aguardan en la vertiente china del Everest. Por el lado nepalí, la cifra crece hasta los cerca de 600 clientes y sherpas, que se preparan ya para iniciar la ascensión ante la inminencia de la segunda ventana de buen tiempo, anunciada para los días 20 y 21.

Kangchenjunga

La tercera montaña más alta del planeta no había sido domada hasta ahora en el circo de los ochomiles. Pero este año también ha caído en las garras de las expediciones comerciales. Como en el Everest, el día 14 seis sherpas de Seven Summit Treks completaban la equipación de su ruta normal hasta la cima, por cierto sagrada para los nepalíes por lo que los alpinistas nunca pisaban su punto más alto por respeto. Habrá que ver si las 59 personas que la hollaron al día siguiente, la mayoría de ellas de la agencia Peak Promotion, respetaron esa tradición.

Pero una montaña como el Kangchenjuga es difícil de domar incluso con cuerdas fijas, y su larguísima ruta de ascenso pasaba factura a algunos de los escaladores en el descenso. Dos alpinistas indios fallecían la parte alta de la montaña mientras al chileno Rodrigo Vivanco se le daba por desaparecido. Además, otros dos indios y un alemán requerían evacuación debido a las congelaciones sufridas.

Annapurna

El primer ochomil hollado de la historia (1950) fue también el primero ascendido en esta temporada premonzónica, como suele ser habitual. El 23 de abril, un equipo de 17 sherpas de Seven Summit Treks llegaban a la cima. Tras ellos, ese mismo día, la alcanzaban 15 clientes, entre ellos alpinistas de reconocido prestigio como Don Bowie o Sophie Lavaud.

Pero a las noticias de las cumbres le sucedieron enseguida las de las tragedias. El alpinista malayo Wui Kin Chin no había logrado alcanzar al último campamento tras hacer cima. Se organizó una operación de rescate, no sin polémica por la tardanza en ponerla en marcha, que terminó con la evacuación de Chin. Pero dolencias derivadas de su exposición a la altura terminaron causándole la muerte días más tarde, en un hospital de Singapur.

El equipo de sherpas que abrieron ruta estuvo liderado por el nepalí Nirmal Purja. Este exsoldado gurkha ha dado una vuelta de tuerca a todos los récords imaginables y se ha propuesto escalar los 14 ochomiles en siete meses. Y de momento el ritmo que lleva le permite mantener viva la esperanza. A base de helicópteros que le trasladan de campo base a campo base, y un equipo de compañeros que le prepran el terreno, Nirmal suma ya tres cumbres.

Tras hollar el Annapurna se trasladó al Dhaulagiri, el ochomil más cercano, pero se encontró con que no había ninguna expedición allí, así que él y su equipo tuvieron que equipar la montaña y hacer frente a pésimas condiciones meteorológicas, incluidos vientos de hasta hasta 75 km/h. Finalmente, lograba in extremis y sin oxígeno artificial la cumbre, antes de trasladarse al Kangchenjunga. El día 14 a la mañana aterrizaba en su campo base y ese mismo mediodía partía hacia la cumbre, a la que llegaba al día siguiente.

Tres ochomiles en tres semanas. No es un récord -el año pasado enlazó Everest, Lhotse y Makalu en cinco días- pero el ritmo le permite soñar con una increíble hazaña que le haría pasar a la historia, a la vez que devaluaría, un poco más, el ochomilismo. De momento, sus próximos objetivos son Everest y Lhotse. Por cierto, en un gesto que dice mucho de él, Nirmal participó activamente en los rescates que hubo en el Dhaulagiri y el Kangchenjunga.

Lhotse

La hermana 'pequeña' del Everest, con el que comparte ruta de ascenso hasta el campo 3 (7.200 m.), se ha convertido un complemento perfecto para que muchos alpinistas dupliquen en unos pocos días, ayudados por el oxígeno artificial. Los primeros que alcanzaron la cumbre, también el día 14, fueron siete sherpas y cinco clientes de la agencia Imagine Nepal: dos chinos, dos griegos (uno de ellos la primera griega en el Lhotse, Christina Flampouri) y Sirbaz Khan (primer pakistaní en el Lhotse). En los días siguientes, varias decenas más de montañeros lo han hollado

Makalu

De nuevo el 14 de mayo cinco sherpas de tres agencias diferentes se adelantaban a los grupos de clientes que venían un día por detrás y lograban las primeras cimas de la temporada en el Makalu (8.485 m), aunque la montaña se cobraba su tributo con las muertes del peruano Richard Hidalgo y el indio Narayan Singh.

Alpinismo de verdad

En el otro extremo de este turismo de montaña, el alpinismo se abre paso a duras penas con actividades tan escasas como meritorias. Un selecto grupo de alpinistas, alguno bien conocido, ha decidido dar la espalda a la masificación y buscar rutas remontas, cuando no nuevas, en varios ochomiles. Este es el caso de Horia Colibasanu, Peter Hámor y Marius Gane, que intentan abrir una nueva vía en la arista noroeste.

Otro que busca un récord de más ochomiles en menos tiempo es el catalán Sergio Mingote, aunque a diferencia de Nirmal Purja, su objetivo es hacerlos sin la ayuda de oxígeno suplementario. Ayer coronó el Lhotse y ahora intentará el Everest y, seguido, el Kangchenjunga.

Otra destacable actividad es la que plantean el polaco Adam Bielecki y el alemán Felix Berg en el Annapurna, donde pretenden abrir una nueva ruta en estilo alpino por su cara noroeste. Para aclimatar han elegido el dificilísimo Langtang Lirung, una montaña de 7.227 metros que solo ha sido ascendido una vez en 25 años y donde falleció Tomaz Humar en 2009.

Otra expedición que tratará de abrir un nuevo itinerario a un ochomil será la coreana liderada por el 'catorceochomilista' Sung-Taek Hong y que contará con la presencia del asturiano Jorge Egocheaga. Han elegido nada menos que la cara sur del Lhotse, una de las paredes más impresionantes y difíciles del Himalaya. Este será el sexto intento de Mr. Hong a esta pared, convertida en una obsesión para él y donde quiere trazar una ruta directa por el centro, siguiendo en buena medida los pasos de Jerzy Kukuckza, que falleció allí en 1989. Será la primera vez que lo intenten en primavera, pues las anteriores cinco fueron en otoño.

Y para el final dejamos la que puede ser la gran actividad de esta primavera. El intento de una nueva ruta al Everest -la última se abrió en 2009- a cargo del estadounidense Cory Richards y el ecuatoriano Esteban 'Topo' Mena. Su objetivo es un couloir que asciende directamente desde el campo base avanzado por la parte izquierda de la imponente cara norte.