Buscan a un montañero vizcaíno desaparecido desde el sábado en los Pirineos franceses

Refugio de Estom, situado a escasa distancia de la frontera, donde tenía reserva Rafael Castaños./
Refugio de Estom, situado a escasa distancia de la frontera, donde tenía reserva Rafael Castaños.

Rafael Castaños, vecino de Santurtzi de 46 años, dejó su automóvil en un parking de Cauterets pero no llegó al refugio donde tenía reserva

Sergio García
SERGIO GARCÍA

Se desconoce su paradero desde el pasado sábado, pero los equipos de rescate de la estación francesa de Gavarnie CRS están revolviendo cielo y tierra en un desesperado intento por dar con él. El objeto de tantos desvelos es Rafael Castaños, vecino de Santurtzi de 46 años. El montañero tiene esposa y un hijo, que dieron la voz de alarma este lunes por la mañana, cuando la inquietud empezó a hacer presa ante la falta de noticias. El primer paso fue dirigirse al refugio de Estom, en los Altos Pirineos, cerca del pico Viñamala en la frontera con España. Allí les confirmaron que el deportista no había llegado a pernoctar allí, pese a tener reserva para la noche del sábado. En ese momento se activaron todas las alarmas, lo que forzó incluso a organizar un reconocimiento aéreo que, de momento, continúa sin dar resultados.

Fuentes próximas a la familia señalan que Rafael es un apasionado del monte, donde suele hacer frecuentes incursiones «casi siempre en solitario». Natural del barrio de Kabiezes y director de una oficina del Banco Sabadell en Barakaldo, aprovecha los fines de semana para marchar a Picos de Europa y Pirineos, zonas que por su proximidad se prestan a escapadas rápidas. Las mismas fuentes destacan su carácter extrovertido y «muy experimentado» en la montaña, y atribuyen a que «suele recorrer lugares donde no hay cobertura» a que la familia no preguntara antes por su paradero. Llevaba una mochila roja grande y suele portar un pañuelo en la cabeza.

Dos horas de caminata

La última noticia que se tiene de Rafael Castaños le sitúa en el aparcamiento de La Fruitière, apunta la publicación francesa Ladepeche.fr. El estacionamiento, a orillas del río Gave de Lutour, está a escasa distancia de Cauterets. Una explanada encajonada entre bosques de coníferas que escarpan laderas agrestes, un circo de piedra moteado de crestas que aparecen nevadas la mayor parte del año; punto de salida habitual para excursionistas que frecuentan la zona de Gavarnie, muy apreciada en la temporada de invierno por la calidad de sus pistas de esquí.

Estom está situado a menos de diez kilómetros del parking donde Rafael dejó su automóvil, una caminata de dos horas, apostilla la página oficial del refugio, que se asoma a un lago de alta montaña en un entorno paradisiaco. El lugar se encuentra a una altitud de 1.804 metros y para llegar hasta allí hay que salvar un desnivel de 405 metros desde La Fruitière. Este lunes todas las miradas estaban allí concentradas, con la esperanza de que la desaparición de Rafael se quede solo en un susto.