Logroño ha sufrido el éxodo de casi 10.000 jóvenes en los últimos seis años

Varios jóvenes se disponen a subir a un autobús en la estación municipal de Logroño./
Varios jóvenes se disponen a subir a un autobús en la estación municipal de Logroño.

Según el padrón municipal, la franja de edad que más cae es la de 18 a 30 años, un 24,71%, entre 2009 y el pasado enero

MARÍA CASADO

Interpretables o no, hay datos que no dejan lugar a dudas: en los últimos seis años Logroño ha perdido a 9.677 jóvenes entre 18 y 40 años, según muestran los datos de población del Ayuntamiento de Logroño, en la memoria de la Unidad de Estadística, Banco de Datos y Observatorio de la ciudad. Si el 1 de enero de 2009 había 53.149 jóvenes en esa franja de edad, seis años después, este pasado enero, había 43.472. Es decir, ha caído un 18,2 por ciento. Pero ese descenso es aún mayor si se toma como muestra el grupo de 18 a 30 años, en el que la bajada es del 24,71 por ciento, casi 6.500 personas menos.

El éxodo de la juventud está a la orden del día, pero las cifras no dejan de impactar ya que es un goteo continuo que no parece cesar. En 2009 se cuantificó el máximo de población de entre 18 y 40 años (53.149), pero a partir de ahí fue cayendo paulatinamente respecto al año anterior: en 2010 casi 1.500, en 2011 casi dos mil, en 2012 mil, en 2013 se bajó en 1.600, en 2014 cayó dos mil y este pasado enero se cifraron 1.700 menos que el año anterior.

Detrás de las personas emigradas no solo está el prototipo de jóvenes formados que salen fuera en búsqueda de oportunidades. Así lo reflejan las estadísticas de migraciones del INE que no señalan a los nacionales como el único foco de pérdida de población.

EN CIFRAS

6.500 Es el número de personas de entre 18 y 30 años que ha perdido Logroño en los últimos seis años
18,2 Es el porcentaje en el que ha descendido la población logroñesa de entre 18 y 40 años, de 2009 a 2015.
2009 Fecha que recoge el punto máximo de población joven; a partir de ahí año, a año se pierde
5.534 Número de personas en el que ha aumentado la franja de edad de 51 años hacia arriba
1,2 Es la tasa de reemplazo generacional de España, similar a la riojana; lo óptimo sería un 2,1

«La explicación a este descenso se debe fundamentalmente a dos factores: demográfico y migratorio. Por un lado es un fenómeno demográfico, es decir, generaciones que entran y salen de una determinada franja de edad, que en el caso que nos ocupa las generaciones jóvenes que llegan son menos numerosas que las que van pasando a edades mayores», apunta Sergio Andrés, sociólogo de la Universidad de La Rioja.

«En el plano migratorio están los locales que se han ido fuera, pero también, y son un volumen importante, los inmigrantes que vinieron en su momento a trabajar, que eran jóvenes, y se han ido yendo en los últimos tiempos», continúa.

«Es un fenómeno clarísimo: cuando falta trabajo, estos colectivos de inmigrantes se resienten especialmente. Por eso algunos de ellos han retornado a sus países de origen y otros se han marchado a otros lugares», añade.

En una línea similar va el Observatorio de Emancipación que realiza el Consejo de la Juventud de España. En la sección dedicada a La Rioja, en su último informe correspondiente al segundo trimestre de 2014, señala que «la merma de población ha sido especialmente notoria entre las personas jóvenes de nacionalidad extranjera, los hombres jóvenes y las personas de 25 a 34 años».

Voluntariado europeo

Desde el Consejo de la Juventud de Logroño, del que forman parte muchas de las asociaciones de jóvenes, perciben el éxodo juvenil y sus consecuencias en la parte asociativa. «Claro que vemos la salida de jóvenes y, aunque no se ve esa misma tendencia en el asociacionismo, cada vez cuesta más que se cree un vínculo, un compromiso», indica Ismael Blanco, vocal del Consejo.

Detrás de ello, tal como señala, también está la incertidumbre de no saber si tendrán que salir fuera a trazarse el futuro. «Suelen venir a preguntar por temas de voluntariado europeo, que nosotros no gestionamos directamente y los remitimos, y para que les echemos una mano con el tema del currículum europeo», precisa Blanco.

En el caso del Consejo de la Juventud de Logroño la mayoría de los que acuden a demandar ayuda o herramientas, como cursos de formación que les hagan más óptimos a la hora de emigrar, son chavales locales -el público de origen extranjero es menos habitual en este colectivo-.

De todo lo que está sucediendo con el éxodo juvenil, Ismael Blanco trata de sacar algo positivo. «De lo poco que hay que agradecer a la crisis, si es que hubiera que hacerlo, es que ha impulsado la salida de los jóvenes al extranjero como proceso de aprendizaje, lo que supone un enriquecimiento. En España, y por ende en La Rioja, no se tenía esa perspectiva de salir fuera a conocer otras perspectivas. Ahora, también por necesidad laboral, eso se produce y ha hecho que se alce la vista de la juventud y se mire más allá de nuestra visión local», concluye.

En busca de trabajo

Esos movimientos migratorios principalmente se dirigen al extranjero, pero también existen los de ámbito nacional. «Prima más el trabajo que el destino, si una persona encuentra algo de lo suyo, casi sea donde sea, se va de cabeza», dice el vocal del Consejo de Logroño.

Queda la duda de saber cuántos de los que han salido volverán... «Dependerá de las posibilidades de vida que haya aquí. En el caso de los locales siempre hay ganas de volver, los que eran ya inmigrantes en España es difícil que retornen», subraya el sociólogo Sergio Andrés.

Mientras que la juventud emigra y desciende el número de los empadronados, los mayores viven el proceso contrario y aumentan. En concreto, si en 2009 había 49.313 personas de 51 años hacia arriba, este año suman 55.847 efectivos, por tanto, más de 6.500 más.

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