Purpurina para el cielo vitoriano

Tres niñas observan los fuegos artificiales en Mendizabala/Jesús Andrade
Tres niñas observan los fuegos artificiales en Mendizabala / Jesús Andrade

Los fuegos artificiales congregan a cientos de personas en Mendizabala, los hay que llegan con sus sillas y el picnic

SARA LÓPEZ DE PARIZA

Cuando el reloj marca las 23.00 horas las luces se apagan, se hace el silencio y comienza el espectáculo en el cielo. La parte trasera del recinto ferial de Mendizabala y el cerro del Monte de la Tortilla congregan a cientos de personas dispuestas a disfrutar de la XVI Muestra Internacional de Espectáculos Pirotécnicos. Los fuegos artificiales de toda la vida, que gustan desde la niña al abuelo y que se han convertido en uno de los eventos más multitudinarios de La Blanca.

Asiduos a la cita son Iñaki y su familia, que ya se han aprendido todos los trucos para disfrutar de la colorida velada. «Nos solemos traer los bocatas y las bebidas de casa porque es mucho más cómodo. Ya se ha convertido en una tradición y tenemos hasta nuestro sitio fijo», cuenta este vitoriano mientras extiende una manta en el jardín entre las calzadas de la calle Maite Zúñiga. «Es una de las actividades más chulas de fiestas y no hay tanto agobio como en el centro, para venir con los críos es perfecto», añade su mujer Ane ante la atenta mirada de los pequeños Aimar y Odei.

Ellos cuatro, sentados en círculo al estilo indio representan a un buen sector del público que se da cita en los alrededores de Mendizabala. Pero un rápido vistazo permite descubrir también cuadrillas de chavales adolescentes, parejas jóvenes y maduras, bebés en carritos y hasta personas mayores que buscan el mejor hueco apoyadas en el bastón. La audiencia es diversa, pero hay quienes se lo montan mejor. Es el caso de Esther y sus amigas, que han colocado una fila de sillas de plástico en la hierba como si conquistaran la orilla de cualquier playa del Mediterráneo. «¡Claro, es que nosotras ya tenemos una experiencia y un nivel!», confiesan entre risas minutos antes de que dé comienzo la exhibición.

Votación popular

Hoy es el turno de la pirotecnia Tomás, llegada desde Castellón y ganadora del certamen del año pasado. Las chispas amarillas, violetas, verdes, rojas o azules iluminan los rostros de quienes miran hacia arriba, también los de quienes siguen el espectáculo a través de la pantalla de su móvil mientras graban. Se escuchan adjetivos como «¡Espectacular!», «¡Maravilloso!» o «¡Es precioso!» en los momentos de mayor éxtasis, cuando el firmamento se cubre de estrellas de purpurina y se multiplican las palmeras doradas.

«Todos los años nos gusta venir por lo menos un día y hoy hemos aprovechado que tocaba los ganadores de la edición anterior. Después daremos una vuelta por las barracas pero pronto para casa que mañana hay que trabajar», cuenta Idoia sentada en el borde de la carretera. «Ya no estamos para trotes, tenemos una edad para planes más tranquilos», agrega su acompañante con sorna.

Los espectadores podrán votar hasta las 18.00 horas de hoy para decidir la pirotecnia ganadora de esta XVI edición de un concurso en el que participan Hermanos Ferrández (Murcia), FML (Álava), Tomás (Castellón) y Alpujarreña (Granada). La votación se puede realizar a través de la página web municipal (vitoria-gasteiz.org) o en el teléfono 010 y entre los participantes se sorteará un vale para la compra de libros.

 

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