Una llamada a la fiesta de película

Kepa Sojo, durante el pregón de las Fiestas de La Blanca. /Rafa Gutiérrez
Kepa Sojo, durante el pregón de las Fiestas de La Blanca. / Rafa Gutiérrez

Kepa Sojo pronuncia un pregón cargado de humor, referencias cinematográficas y recomendaciones para La Blanca 2019

Sara López de Pariza
SARA LÓPEZ DE PARIZA

«Vecinas y vecinos de Vitoria-Gasteiz. Como pregonero vuestro que soy os debo una explicación, y esta explicación que os debo os la voy a pagar». Con esta adaptación de una de las frases más célebres del cine español -sí, de 'Bienvenido Mister Marshall'- daba inicio al pregón de La Blanca 2019 Kepa Sojo, tras la presentación de la actriz Maribel Salas y ante una plaza de España repleta de público. La influencia berlanguiana se dejó notar en un discurso repleto de humor, pero también de recuerdos, agradecimientos y reivindicación.

El historiador y cineasta llodiano pero vitoriano de adopción aprovechó el micrófono para ensalzar las cualidades de nuestro territorio como plató cinematográfico. «En Vitoria y en Araba tenemos un gran potencial para acoger rodajes. Fíjense ustedes en la cantidad de películas que se han filmado recientemente en la capital de Euskadi y en nuestra maravillosa provincia», destacó Sojo, que lanzó el guante a los políticos para que no desaprovechen los beneficios que acarrea esta situación.

«Vitoria está de moda, no solamente en el ámbito del cine sino en muchas más disciplinas que no hacen sino aumentar la grandeza de la ciudad. Quién no conoce a los famosos diseñadores de moda Vitoria y Lucchino o ¿de dónde se creen que son los ángeles de Vitoria Secret? Se lo digo yo: de Sansomendi, de Judimendi y de Aranbizkarra», soltó ante la carcajada generalizada de los presentes.

El realizador de 'La pequeña Suiza' hizo uso de la técnica del 'flashback' para recordar su juventud ligada a la capital alavesa; el auto-stop para llegar, los partidos de fútbol sala y baloncesto, el descubrimiento de las fiestas de San Prudencio o sus primeras incursiones en la Cuchi al ritmo de Hertzainak, La Polla o Potato. También tuvo palabras de agradecimiento para aquellos que le echaron un capote en sus inicios. Por ejemplo, la profesora Ana de Begoña, que financió parte de su primer cortometraje '100 maneras de hacer el pollo al txilindron' con la única condición de no aparecer como productora.

Actos para no perderse

A dos días del Chupinazo, Sojo ofreció a todas «las gasteiztarras y a los vitorianos» una completa lista «de las cosas que tienen que hacer estos días». Ahí van algunas de ellas: disfrutar con la Bajada de Celedón y comprobar si ha hecho una casa nueva con ventana y balcón, venerar a la Virgen Blanca, escapar de los cabezudos, tomarse un kalimotxo con los blusas y neskas, flipar con los herri kirolak, admirar los fuegos artificiales o participar en los concursos de baile «y demostrar que los vascos tenemos más ritmo en el cuerpo que los cubanos».

«Que nuestras hijas, hermanas o parejas puedan disfrutar sin temor a agresiones»

No quiso acabar su discurso sin pedir respeto durante estas fiestas. «Que nuestras madres, hermanas, hijas o parejas puedan disfrutar sin temor a agresiones. Es compromiso de todos acabar con esta barbarie de las agresiones sexuales y de la violencia de género», reivindicó antes de dar paso al concierto que ofreció la pianista 'Ele' como colofón al acto.