Los vascos lo prefieren descafeinado

Los vascos lo prefieren descafeinado

Un informe realizado por una cadena de cafeterías revela que Euskadi es la autonomía que más consume café libre de cafeína

Fermín Apezteguia
FERMÍN APEZTEGUIA

Quién iba a decir que los vascos, con nuestra fama de triperos y sibaritas, fuésemos más de descafeinado que nadie. Pues así es. Lo ha dicho una famosa cadena de cafeterías con implantación en Euskadi, que ha hecho en función de las peticiones de sus clientes el mapa del café en España; y ha llegado a la conclusión de que el País Vasco es la autonomía que más disfruta del café sin chicha ni limoná. Así que no tiene vuelta de hoja, porque esto es el resultado de encuestas hechas a pie de barra, basadas en lo que la clientela paga y se mete para el cuerpo. Venga, que no es para ruborizarse. Si nos gusta, nos gusta y, además, qué narices, que el descafeinado, también tiene un montón de propiedades nutricionales que nos vienen fenomenal.

Tampoco es de extrañar que se tome tanto descafeinado en nuestro entorno, si se tiene en cuenta que, según este mismo estudio, los vascos tomamos una media de 706 cafés al año, que vienen a ser casi dos al día. Echando cuentas... como se supone que habrá jornadas en que daremos por bueno un único cafelito (o ninguno), eso significa que muchas otras, o se elige por narices un tercero ya libre de cafeína o se duerme menos que un búho.

También es cierto que la población vasca tiene ya una edad y el café, efectos paradójicos. Los mayores de 65 años se han duplicado en Euskadi desde 1981;pero curiosamente hay personas a las que lejos de quitarles el sueño, se lo provoca. Curioso.

El café que verdaderamente gusta a en Euskadi es el natural, que es el que eligen el 56% de los encuestados. Lo que pasa –que todo hay que explicarlo– es que casi uno de cada tres (30%, nada menos) prefieren el descafeinado;y eso nos convierte en la autonomía más 'light'. En lo que a infusiones se refiere, por supuesto.

El café, en todo caso, ya no es lo que era. Hace tiempo que el demonio se convirtió en ángel gracias al impulso de la industria cafetera, que invirtió su dinerillo en demostrar con rigor científico que su toma moderada resulta incluso beneficiosa para la salud. «Hace unos años no hubiéramos podido decirlo, pero la evidencia científica nos permite afirmar que también existe un mensaje nutricional positivo para el café», afirma el nutricionista Gregorio Varela Moreiras, de la Sociedad Española de Nutrición y catedrático de la Universidad San Pablo CEU de Madrid.

Un trabajo publicado ya en 2014 y basado en las costumbres de hombres y mujeres que fueron seguidos durante veinte años, reveló que su toma moderada, resultaba no mala, sino «protectora» frente a las enfermedades mentales. Por 'toma moderada' el informe entendía el disfrute de dos a cuatro tazas, como máximo, al día. Tampoco más, porque a partir de ahí, los beneficios se pierden y podrían incluso convertirse en una amenaza para la salud. Otro trabajo de los muchos que apuntan en esta dirección favorable y publicado en la revista 'World Journal of Biological Psychiatry' concluyó que los más cafeteros, siempre que lo fueran en estas mismas dosis, tenían «la mitad de probabilidades de suicidarse» que los que tomaban dos descafeinados al día.

Mil sustancias químicas

A ver... que el café sin cafeína (¿acaso puede llamarse así?) también tienen sus ventajas, pero antes de desglosarlas, lo justo es terminar con las que se atribuyen al natural. El café café contiene cerca de mil sustancias químicas, entre las que destaca precisamente la cafeína que posee la capacidad de potenciar la energía del cerebro conectando mejor las neuronas. Esto permite tener pensamientos más lúcidos, mejor concentración, superar la fatiga y mejorar el rendimiento físico.

La cafeína, además, tiene un alto potencial antioxidante, es decir contra el envejecimiento, y protege tal como se ha demostrado contra el párkinson, la diabetes tipo 2, las piedras en la vesícula y los cánceres de colon y de mama masculino.

¿El descafeinado? Rico en potasio, ayuda a tener una buena circulación sanguínea regula la presión arterial y protege frente a las enfermedades reumáticas. Al contener abundante vitamina B2, resulta beneficioso para la salud ocular, la piel y protege frente al insomnio, la ansiedad y el estrés. En realidad, es descafeinado, pero también nos gusta. Disfrútelo.