Tres kilitos de más en sólo un verano

Tres kilitos de más en sólo un verano

Un estudio revela que el 61%de los españoles engorda en vacaciones; y lo peor: la gente sabe cómo evitarlo, pero no lo pone en práctica

Fermín Apezteguia
FERMÍN APEZTEGUIA

Qué rico el verano, con el pescadito frito, los helados, la ensaladilla rusa, su chiringuito –¡que no falte!–, los bocatas de todo... Y sobre todo, esa hamaca para tirarse a la bartola por la mañana, que sirve de ensayo para la tradicional siesta de después de comer. ¡Qué gozada! ¿Que no? Pues quizás no tanto. Es curioso cómo nos autoengañamos en vacaciones imaginando que no habrá un mañana en el calendario ni una báscula en el baño al volver de la playa. Un 61% de los españoles engorda de uno a cinco kilos o más en los tres meses que van de mediados de junio a mediados de septiembre, según una encuesta realizada a más de 1.500 personas por una firma líder en salud y belleza en España.

La mayoría ganan peso porque comen peor que el resto del año y practican poco o ningún ejercicio. Después necesitarán como mínimo dos meses para quitarse de encima todo ese peso extra. ¡Todo un calvario, con lo fácil que es disfrutar de la mesa de una forma sana! Aproveche, que aún está a tiempo de cambiar de rumbo.

En la edad madura

La mayoría de la gente, el 31% de las personas que ganan peso, engorda en torno a los tres kilos, pero hay un 12% que regresan al trabajo con cinco kilos o más, y toda una colección de fotos en el móvil con las tapas que se ha metido entre pecho y espalda. Que ahora si uno no manda sus berberechos por 'guasap' es como si no hubiera estado de vacaciones. Pero, en fin... ¡A lo que nos interesa!

La gente que más panza cultiva este tiempo tiene, según este trabajo, entre 45 y 53 años. El 77,8% de las personas de esta edad son los que más suelen engordar seguidos por los que tienen entre 54 y 62 años (74,6% y el grupo de los mayores de 63 (68,8%). Y ocurre igual o parecido en todas las edades, que aquí no se salva nadie. Un 43,3% de los más jóvenes, los que tienen entre 18 y 26 años, también admite sin rubor que las vacaciones les ponen fondones.

Demasiado alcohol

Lo curioso del informe es que se basa en encuestas, y por lo general, cuando se trata de determinados temas, los encuestados tienden a no ser del todo sinceros. Los especialistas en este tipo de información lo saben bien.Si preguntan por sexo, el entrevistado tiende a fanfarronear;si se trata de dietas, ¡hala, a disimular! Pero son los datos.

La mayoría de los entrevistados, nada menos que un 58%, reconoce que la principal causa de su engorde es el mayor consumo de bebidas alcohólicas que se realiza en vacaciones, principalmente cerveza, vino y tinto de verano, que suele ser un mal vino enmascarado con gaseosa. Cabe recordar, en este sentido, que un vinito en la comida puede ser cardiosaludable –es algo sobre lo que ahora hay un encendido debate profesional–, pero desde luego un consumo desaforado como éste no tiene nada de bueno. Otro 47% de admite que se pasa con los dulces y helados y hasta un 38% reconoce que, aprovechando que se tiene más tiempo, hace menos ejercicio.

Si no quiere que antes de un mes, ese mal comer le pese más de lo debido, siga los consejos de los especialistas. Este es el decálogo para disfrutar del verano de los autores del estudio.

1. Adapte las comidas a los horarios de verano. Coma y cene a la misma hora y procure mantener una dieta equilibrada.

2. Haga una versión de verano de las comidas típicas del invierno. Meta legumbres en las ensaladas, apueste por gazpachos, purés de verduras, verduras al horno...

3. Apueste por pescado azul más que carne. Es la mejor época para ello: anchoas, chicharros, bonito...

4. Evite ensaladas muy calóricas. Condiméntelas con aceite de oliva, especias y poca sal.

5. Helados caseros, huya de los cremosos. Pueden hacerse con fruta congelada. Pruébelo

6. Planifique las comidas fuera de casa. Siempre es lo mejor.

7. Hidrátese. Necesitamos de 1,5 a 2 litros al día, incluidos los que aporta la propia comida.

8. No beba alcohol. Refrésquese con agua o infusiones naturales. También puede probar a echar rodajas de fruta al agua.

9. Aproveche la playa para pasear. Es un placer muy saludable.

10. Baile. Si no le apetece ejercitarse, algo tendrá que hacer. La cosa es moverse y lo pasará bien.

¡Sigan disfrutando!